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Mil doscientas toneladas de chiles jalapeños procesados diariamente en líneas de producción y distribuidos a través de 26 plantas en todo el país, pero con el doble de países en los que tiene representación alrededor del mundo literalmente: América, Europa, Asía y Oceanía.  Así lo explica «La Costeña» en el material audiovisual institucional con el que acompañó la disculpa pública a que la obligaron, hace menos de una semana, dos desleales, inescrupulosos, desvergonzados, exhibicionistas y hasta podría decirse que degenerados trabajadores (ahora ex empleados) de su enorme centro procesador en Ecatepec, Estado de México, al hacer circular por redes sociales una imagen en la que uno de ellos aparece en primer plano, aparentemente haciendo la «selfie», y al otro se le puede observar al fondo casi de espaldas, mostrando las nalgas mientras se halla frente a una banda por la que van pasando los chiles.  El día que se hizo pública la foto, cuando fue compartida masivamente a través de dispositivos móviles y ya nadie pudo pararla, hubo comentarios de todo tipo, desde los más sarcásticos y graciosos, hasta los más furibundos y condenatorios, pero además no falto quien hizo una observación singular, y fue la referente a esa postura del sujeto al que se mira viendo malévolamente a la cámara, desde lejos, con los pantalones a la altura de las rodillas: el que, cualquier hombre que se precie de serlo en verdad, aprende desde niño a «mear», u orinar, sin necesidad de hacer tal cosa como bajarse el pantalón, que para eso está el cierre, «zipper» o cremallera.  Y que en todo caso, la identidad de género (degénero) u orientación sexual de ambas personas estaba completamente en duda gracias, irónicamente, a ellos o ellas mismas.

Lo cierto es que al hacerse viral en redes sociales desde la semana anterior tan asquerosa como insólita escena, cualquier consumidor se ve fácilmente orillado a pensárselo dos veces antes de adquirir un producto comestible que lleve dicha marca o sello, cuando se halla haciendo compras en el almacén o tienda de autoservicio.  Y esto es, además de lamentable por injusto, como inevitable, muy desastroso, en términos económicos, para todo un gigantesco bloque representativo de la iniciativa privada, como es la empresa a la que pertenecía la pareja de, dirían los más espantados: «sodomitas», que incurrieron en tan aberrante acción.  Y lo es no sólo considerando tanto los datos más simples revelados al inicio de esta colaboración (y que, como se dijo, tienen como fuente a la misma compañía), como la considerable cantidad de empleos que genera ese solo corporativo, y luego las personas que se emplean en esas firmas que han surgido como prestadoras de servicios y proveedoras de La Costeña merced a la existencia de ésta, hablando desde productores agrícolas y transportistas, hasta comercializadoras exclusivas que sin duda debe de tener la muy mexicana empresa en otras latitudes del planeta.  Pero también implica un altísimo y hasta ahora incalculable daño financiero para nuestro país en materia de exportaciones y crecimiento dentro de los Estados Unidos por parte de dicha corporación, que hace poco más de diez años había adquirido a dos importantes marcas de alimentos enlatados surgidas en la vecina nación, y en 2014 todavía compró una más, en el mismo territorio.  Y todo por culpa de la ocurrencia, venganza, desquite, locura, maldad o, acaso, «simple travesurilla» de dos individuos que al mostrar el peor de sus rostros (literal), acabaron también dando lo mismo en materia de ocupación y referencias laborales.

Porque, si no se lo cree, piénselo cualquiera: ya estando entre los anaqueles del área de alimentos en conserva, dentro de cualquier cadena nacional o trasnacional, ¿qué se preferiría: tomar una lata de chiles La Costeña, o la de cualquier otra compañía…?  A quien esto escribe ya le pasó, y ante un dilema más complejo, por todas las posibilidades que envuelve: estando apenas el lunes pasado por comprar, entre otros productos, un simple paquete plástico de frijoles refritos y molidos ya listos para servir, recordando de pronto el incidente de La Costeña y por asociación mental, no se lo dudó dos veces para olvidarse de esa marca e irse con… alguna otra.  Algo, hay que reconocerlo, demasiado extremo e injusto, teniendo en cuenta que, si a posibilidades vamos, tratándose de cualquier otra empresa dedicada a lo mismo, en tanto no se esté a diario demostrando lo contrario de manera contundente, existe exactamente la misma posibilidad de que algún par de locos le juegue repentinamente a esa pareja de idiotas que salía en una película estelarizada por Jim Carrey, y haga cosa parecida o incluso peor… ¡Ugh!  Por lo pronto, la Comisión Estatal para la Prevención contra Riesgos Sanitarios anunció ya, este lunes al mediodía, sanciones contra La Costeña, por al menos cuatro situaciones irregulares detectadas en una revisión a su planta de Ecatepec, Edomex, donde ocurrió lo de la maldita selfie.  Y entre las acciones inmediatas está la incautación de un importante cargamente de latas de chiles en vinagre con peso neto superior a los 3 kilos y medio (lata para uso comercial o fiestero), que le representan, de entrada, más de un millón de pesos en pasivo.  Aquí se insiste: todo a causa de aquellos dos «pasivos».

La paranoia que se avecina es sólo equiparable a la que padeció este mismo columnista también el lunes cuando, a punto de entrar al supermercado de capital tampiqueño en el que hizo su mandadito exprés, le salió al paso un vehículo tipo expedición conducido por un hombre en edad de cesantía y con acento extranjero que le propuso: «Tú, soy italiano, ¿puedes ayudar cargar cosas en camioneta aquí, en hotel (señalando hacia atrás), y te doy propina?».  El primer impulso fue, en efecto, ayudar, y no por la propina sino por esa hospitalidad natural del mexicano y esa consideración que se debe tener para con las personas ya muy mayores, mas de pronto me vino una regresión, al estar por abordar el vehículo aquel, y recordé al amigo de todos los niños alertándome: «Ojo, cuate, mucho ojo», y a mis padres aconsejándome de niño jamás subirme al vehículo de personas extrañas.  Creo que si mis zapatos hubieran sido llantas habrían chillado como ruedas de vehículos calentando motores antes de un arrancón, porque me frené y quedé no sólo afuera del coche, sino además tan dubitativo, que el viejo casi enfurece mientras me gritaba: ¡¿Qué miras, qué miras dentro de mi camioneta?! ¿Qué buscas? ¡Soy italiano, quiero ayuda para cargar cosas pesadas que están en hotel!  Y es que, juro y perjuro que me acordé de las múltiples y aterradoras historias que, teniendo como protagonista justamente a un italiano y como escenario al estacionamiento de una tienda de autoservicio, circulan en internet como leyenda urbana desde hace por lo menos una década, si no es que más.  Apenado conmigo mismo por los temores y la indecisión, el terror psicológico y la paranoia que han sembrado en mí, como en muchos habitantes de esta conurbación sudtamaulipeca, los acontecimientos de los últimos doce años en términos de inseguridad pública, y por no quedar mal con el anciano aquel que se veía como a punto de llamar a don Corleone de lo exasperado, acabé diciéndole: «Mire, me atravieso corriendo al hotel, sí le ayudo», y para demostrárselo, en efecto, lo hice en el acto, pero de treparme al vehículo… ¡nel!  Aún así, con todo y que eran las nueve de la mañana de un día radiante, y aún estando en un área abierta como el «Bonito Inn» aquel, le di mi ayuda al muy diminuto y aparentemente inofensivo abuelito, a quien le quise explicar diciendo: «Usted perdone, pero en esta zona donde vivo, el asunto de la inseguridad…», sólo para ser interrumpido por el interlocutor con estas palabras: «¡Yo sé, yo sé!».

 

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Opinión

Las visas y la búsqueda de control de Estados Unidos

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Por:Zaira Rosas
Zairosas.22@gmail.com

La cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán volvió
a colocar sobre la mesa una pregunta que va mucho más allá del hijo del
expresidente: ¿hasta dónde un permiso migratorio puede convertirse en una
herramienta de presión política?
López Beltrán informó el 14 de agosto que Estados Unidos había revocado su visa
y atribuyó la decisión a motivaciones políticas. Washington no ha hecho públicas
las razones particulares del caso, mientras tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum
sostuvo que la medida tiene un sentido político, la consideró una forma de
injerencia y señaló que México no abrirá una investigación contra una persona
únicamente porque otro país decida retirarle su visa.
De acuerdo con Reuters, al menos 50 políticos mexicanos de distintas filiaciones
han enfrentado cancelaciones dentro de una estrategia estadounidense vinculada
al combate al crimen organizado, lo que sirve a la oposición del gobierno en turno
para vincular al hijo del ex presidente con actos ilícitos, sin mencionar que el
mismo participará en la boleta de los próximos comicios electorales.
El episodio permite observar que las visas han dejado de ser únicamente
documentos migratorios. También pueden convertirse en instrumentos
diplomáticos capaces de enviar mensajes sin romper relaciones entre países, pero
sí presionar a los mismos.
Hay ejemplos recientes. En febrero de 2026, Estados Unidos revocó las visas de
tres funcionarios del Gobierno de Chile, incluido el entonces ministro de
Transportes, Juan Carlos Muñoz, acusándolos de comprometer infraestructura
crítica de telecomunicaciones. El conflicto estaba relacionado con un proyecto de
cable submarino que conectaría a Chile con Hong Kong. El Gobierno chileno
rechazó las acusaciones y calificó la medida como unilateral y contraria a su
soberanía.
Brasil vivió una situación semejante en 2025. Washington impuso restricciones de
visa al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes y posteriormente
sanciones financieras, en medio del proceso judicial contra el expresidente Jair
Bolsonaro. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva respondió calificando esas
acciones como una interferencia en la soberanía brasileña. De igual forma en este
año en medio de un conflicto diplomático se le canceló la visa a Maria Luiza
Ribeiro Viotti, embajadora de Brasil en Washington, misma que Estados Unidos
propuso regresar si se cancelaba el conflicto.

Los casos son distintos, pero comparten una característica: Estados Unidos utiliza
una facultad legítima, decidir quién puede ingresar a su territorio, de una manera
que produce consecuencias políticas fuera de sus fronteras. Su propia legislación
contempla restricciones de entrada contra extranjeros por razones que incluyen
corrupción significativa, violaciones graves de derechos humanos y cuestiones de
política exterior o seguridad.
En México, sin embargo, la cancelación de la visa de López Beltrán rápidamente
se mezcló con acusaciones de corrupción, narcotráfico y delincuencia organizada.
Conviene separar ambos terrenos. La revocación de una visa no demuestra por sí
misma la comisión de un delito y, hasta ahora, las autoridades estadounidenses no
han presentado públicamente una acusación penal contra López Beltrán derivada
de esta decisión.
Por un lado, la oposición pide se abra una investigación, sin embargo, los
señalamientos actuales al momento son solo especulaciones y que estas
encuentren un terreno fértil en México se debe al reflejo de heridas como la
desesperanza y desconfianza latente en las instituciones.
A la par si comparamos los hechos con otras naciones es evidente que Estados
Unidos ha encontrado nuevas formas de levantar muros, valiéndose de sus
propias reglas y libertades jurídicas para intervenir en otras soberanías. No es
casualidad que en medio de todas las especulaciones, ellos elijan guardar silencio,
pues esto también es un mensaje al actual gobierno sobre el control de narrativas.

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Opinión

El asfalto de fuego

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En el mundo, pero, sobre todo en el universo deportivo, suelen existir esas rachas de viento que empujan al pelotón sin que nadie logre señalar su origen; sí, justo así llegan esos soplos de amor y contubernio, con esa elegancia discreta de quien conoce el oficio de la espera.

Y la zona metropolitana de Tampico ha sabido esperar. Por fin, algo grande se anunció para el sur de Tamaulipas, y fue la presentación del Gran Fondo Tampico 2026. La Secretaría de Turismo, ha tendido el puente hacia una justa que ambiciona, que pretende superar los 331 ciclistas de ediciones previas, provenientes de los más diversos rincones de la República Mexicana.

La presidenta municipal Mónica Villarreal Anaya, dibujó el mapa: recorridos de 40, 60 y 120 kilómetros, salida y meta en el Centro de Convenciones y Exposiciones Expo Tampico, premios de 25 mil pesos al primero en ambas ramas, 15 mil al segundo y 12 mil al tercero, más el sorteo de una bicicleta de alta gama entre todos los participantes. Más de 200 elementos de seguridad —Guardia Nacional, Guardia Estatal, Tránsito— y cinco ambulancias custodiarán la ruta. Tampico, que sabe de mares y de legados, se prepara para recibir a quienes pedalean no solo por el premio, sino por la propia belleza del esfuerzo. ¡PtM, finalmente algo grande!

Desde el sur de Tamaulipas, con la humedad de la zona metropolitana de Tampico y esos paisajes maravillosos de la arquitectura local y, a pesar de su ardiente asfalto, resulta inevitable alzar la mirada hacia quienes, antes, convirtieron la rueda en leyenda. Los cinco más emblemáticos del ciclismo mexicano no forman un podio de mármol, sino un relato vivo, tejido de sudor, obstinación y esa particular forma mexicana de resistir cuando el viento sopla de frente.

Raúl Alcalá, el regiomontano que abrió las puertas de Europa como quien empuja una puerta pesada con la espalda, disputó nueve Tours de Francia consecutivos entre 1986 y 1994. Fue el primero en demostrar que un mexicano podía codearse con los gigantes de la ruta, dejando una estela de dignidad que aún hoy ilumina a quienes lo suceden. Miguel Ángel Arroyo, el Halcón de Huamantla, lo acompañó en aquella última edición y luego siguió por su cuenta, tallando su nombre en las grandes vueltas con la tenacidad de quien sabe que el talento sin paciencia es apenas un destello. Nancy Contreras, reina indiscutible de la pista, coleccionó medallas mundiales y panamericanas con una elegancia casi geométrica; su nombre resuena cada vez que una mexicana empuña el manubrio en el velódromo. Belén Guerrero —o Belem, según el afecto con que se la nombre— regaló a México la plata olímpica en Atenas 2004 en la carrera por puntos, una medalla que aún brilla como recordatorio de que la gloria también se disputa en los óvalos cerrados. Y luego está Isaac del Toro, el joven que ha convertido el presente en promesa cumplida: Tour de l’Avenir, podios en grandes vueltas, maillot blanco, y esa manera natural de pedalear como si el futuro le perteneciera por derecho de nacimiento.

Entre ellos, y casi como un guiño del destino que se niega a ser casual, aparece Romina Hinojosa. Nacida en Tampico, forjada en las carreteras del norte, se convirtió hace apenas unos días en la primera mexicana en competir —y completar— el Tour de Francia Femenil. Con el maillot del Lotto-Intermarché Ladies cruzó las nueve etapas, terminó 113.ª de la general y dejó grabado un capítulo que ninguna estadística podrá borrar. La historia, esa narradora caprichosa, ha querido que su nombre se enlace al de Isaac del Toro no sólo por la patria compartida, sino por el vínculo personal que ambos cultivan lejos de los focos.

Y aquí, en este punto preciso del relato, uno no puede evitar volver la vista hacia Tampico y recordar a quien alguna vez gobernó sus calles con el temple de quien sabe medir riesgos: Diego Alonso Hinojosa Aguerrevere, el exalcalde panista que hace casi tres décadas abrió una página de alternancia en el municipio. Hombre de respeto, de tradición aduanal y de una discreción que nunca ha necesitado nada, conoce mejor que nadie el valor de los gestos que unen. Sería casi natural —casi inevitable, si se me permite la licencia— imaginarlo extendiendo una invitación personal a Isaac del Toro y a Romina Hinojosa para que el próximo 27 de septiembre pedaleen, aunque sea un tramo simbólico, por las calles de la ciudad que vio nacer a ella y que ahora se ofrece como escenario de un gran fondo que ambiciona superar récords. No como protagonistas de un espectáculo, sino como testigos vivos de que el ciclismo mexicano ya no mira hacia atrás con nostalgia, sino hacia adelante con la certeza de que los grandes nombres todavía pueden regresar a casa, y ojalá que sea este 27 de septiembre.

En la intimidad…  Con el propósito de generar programas de desarrollo integral y de activación física y mental, el Ayuntamiento de Tampico lleva a cabo el Campamento de verano 2026, en las instalaciones deportivas del municipio, mismo que ha tenido una extraordinaria respuesta por parte de la población infantil.

La alcaldesa Mónica Villarreal Anaya subrayó que mediante esta tradicional actividad, su administración promueve estilos de vida saludable desde la infancia en entornos seguros y confiables.

Destacó la enorme convocatoria y respuesta de las familias para que sus hijos formaran parte de un programa, cuyo objetivo es el de fortalecer la formación integral de los menores y ampliar su conocimiento con actividades deportivas, recreativas y de desarrollo mental.

Indicó que el Curso de Verano 2026 se lleva a cabo desde el pasado 24 de julio y concluirá el próximo viernes 14 del presente mes, precisando que alrededor de 572 niñas y niños forman parte de esta actividad en las cuatro unidades deportivas del municipio, ubicadas en las colonias Morelos, Borreguera, y Puertas Coloradas así como en la Ciudad Deportiva.

Además, dijo, a estas actividades se suman los campamentos de verano realizados en otros espacios municipales, como la Casa de la Naturaleza, el Centro de Fortalecimiento Familiar del DIF; y en el Instituto Regional de Bellas Artes (IRBA), con un total de 176 participantes.

Explicó que el Curso de Verano 2026 incluye una amplia variedad de actividades deportivas como natación, atletismo, cachibol, judo, karate, baile, tochito, básquetbol, fútbol, gimnasia, béisbol, box, ajedrez y voleibol; además de charlas y talleres impartidos con la participación de dependencias municipales.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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Opinión

Lecciones desde el creciente conservadurismo exterior

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Por: Zaira Rosas
zairosas.22@gmail.com

Una ideología más conservadora comienza a apoderarse de América, quedando
México y Brasil como los pocos países donde aún se ven tintes progresistas sin
una fuerte inclinación hacia lo que solíamos identificar como la derecha, Colombia,
nación hermana para nosotros, nombró a Abelardo de la Espriella como
presidente desde el pasado 7 de agosto y su llegada al poder tiene mucho que
enseñarnos.
¿Qué tienen en común otros líderes en América? No es la juventud, pues Donald
Trump entra en la lista y es de los más avanzados en edad si le comparamos con
el recién nombrado presidente y Nayib Bukele, sin embargo, lo que les ha puesto
en el centro de la discusión es su control de narrativas y la manera de presentar
su control de naciones.
Hablar del cambio y evolución de ideologías en otras naciones se vuelve
necesario, pues deja para México claves concretas de cómo se está moviendo la
ideología social, hay factores en común como la elección de gobiernos
progresistas con inclinación de izquierda que terminan perdiéndose por una
esperanza fallida, el antecedente a estos gobiernos destaca la presentación de
una transformación inalcanzable que termina dejándose absorber por la
corrupción, la inseguridad y la inestabilidad económica.
No es casualidad que a la par se popularicen narrativas tradicionales que
parecieran ignorar los propios derechos humanos, disfrazando la narrativa bajo
una estética del autocuidado en la que puede resultar fácil envolverse cuando se
vive con la esperanza de una mayor estabilidad. La clave de estos líderes estriba
en saber analizar los miedos sociales, en Argentina la economía, el Chile y
Estados Unidos la migración, en el Salvador y Colombia la búsqueda de
seguridad, mientras tanto México no está distante del desencanto, poco a poco los
líderes que prometían ver primero por los pobres son quienes se están valiendo de
ellos para vivir en opulencia.
El desencanto con las figuras políticas principalmente en espacios locales y
estatales es creciente, donde el nepotismo se hace valer constantemente y las
promesas de transformación han salpicado solo a quienes se han valido del poder,
de ahí que tomemos en cuenta movimientos históricos como un aviso para
detectar ¿cuáles son nuestros miedos colectivos? Pues cualquiera podría valerse
de ellos para dar un giro a nuestra propia narrativa.
La lección no necesariamente consiste en asumir que una ideología es buena y
otra mala. El verdadero aprendizaje está en observar qué sucede después de
años de hartazgo, cómo poco a poco van cambiando las perspectivas sociales en

búsqueda de soluciones a sus propias problemáticas. ¿Qué pasa cuando el miedo
se vuelve un argumento político y en lugar de cuestionar sobre propuestas
elegimos a quien creemos que podrá defendernos?
México tendrá pronto nuevos momentos para hacerse estas preguntas. El proceso
electoral concurrente de 2026-2027 contempla la renovación de la Cámara de
Diputadas y Diputados, gubernaturas, congresos locales, ayuntamientos y, en su
caso, órganos judiciales federales y locales. No será solamente una elección de
nombres o partidos: será también una oportunidad para identificar qué discursos
están ganando terreno y por qué.
Por eso, mirar hacia Colombia, Estados Unidos, Argentina, Chile o El Salvador no
debería llevarnos a copiar modelos, sino a reconocer patrones. Las tendencias
políticas cruzan fronteras con mayor velocidad que antes; llegan mediante redes
sociales, videos, influencers, discursos de campaña y narrativas que pueden
repetirse hasta parecer verdades incuestionables.
Analicemos nuestras posturas y busquemos aquellas de oposición como una
herramienta de libertad, de lo contrario cualquier tendencia puede malinterpretarse
como la única verdad, no dejemos que el exceso de datos y canales termine por
servir como un instrumento más de manipulación.

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Opinión

“La mini”, salió más cabrona que 2 bocas   

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Las ceremonias militares son la gran “m – ma da”, claro, están diseñadas para transmitir orden. Uniformes impecables, saludos reglamentarios, banderas al viento, el honor a la nación a flor de piel y discursos que apelan a la disciplina, la coordinación y el compromiso institucional, pero, a veces, y solo a veces la realidad irrumpe con tal fuerza de un bombazo que termina por comprometer cualquier protocolo.

Mientras el gobernador Américo Villarreal Anaya reconocía la labor de la Guardia Nacional durante la toma de posesión del general brigadier Mauricio Cansino Báez como nuevo coordinador estatal, el contexto obligaba observar mas que un simple relevo de mando. Era la llegada de un nuevo “dueño” de la seguridad federal en una entidad  que acababa de convertirse nuevamente en noticia nacional por el hallazgo y desmantelamiento de una presunta mini refinería clandestina en Reynosa, el municipio que presume administrar Carlos Peña, el hijo de la senadora Maki Ortiz, del Paetido Verde (antes del PAN, luego de Morena y ahora de Manuel Muñoz Cano).

Aunque el reconocimiento a la Guardia Nacional es entendible. Una operación de inteligencia que logra localizar una infraestructura presuntamente destinada al procesamiento ilegal de hidrocarburos representa un golpe importante contra las economías criminales. Sería mezquino minimizar el trabajo operativo de quienes participaron en el aseguramiento.

Pero tan importante como reconocer el éxito es preguntarse se levantó esa empresa en una madrugada -fue sarcasmo-

Una infraestructura clandestina requiere inversión, logística, suministro, transporte, almacenamiento, personal, protección y tiempo. Mucho tiempo, más protección que tiempo, para poder instalar cada proceso, tubería conectada y movimiento de maquinaria que hablan de una operación que tuvo espacio para desarrollarse antes de convertirse en objetivo de las autoridades.

Dejando de lado la burla nacional desde Reynosa de los Peña Ortiz, ayer, durante la ceremonia en Ciudad Victoria, el gobernador destacó que Tamaulipas mantiene una estrategia basada en la coordinación, la confianza y la comunicación permanente con las instituciones federales. Subrayó también que la inteligencia se ha fortalecido y que la presencia de la Guardia Nacional ha contribuido a preservar el Estado de derecho.

Nadie podría negar que la coordinación entre las fuerzas de seguridad es indispensable. Lo preocupante sería conformarse con ella como argumento suficiente.

Sería un error reducir el debate a Reynosa o cargar toda la responsabilidad sobre el Ayuntamiento que encabeza Carlos Víctor Peña Ortiz. Los delitos relacionados con el robo y procesamiento ilegal de hidrocarburos corresponden al ámbito federal, y las investigaciones deberán determinar responsabilidades conforme a derecho, pero, lo que pasa en la ciudad corresponde al alcalde como primer respondiste; la investigación a otras deponéis más según la comisión de delito.

La llegada del general Mauricio Cansino Báez abre una nueva etapa para la Guardia Nacional en Tamaulipas. Su formación en Fuerzas Especiales, Estado Mayor y Seguridad Nacional hace pensar en un mando con experiencia suficiente para enfrentar escenarios complejos.

¿Expondrá más o … también hará como que no ve más allá de sus narices?

En la intimidad… Mientras la agenda estatal gira alrededor de la seguridad pública, en Tampico el gobierno municipal mantiene el foco en una tarea menos estridente, pero igualmente importante: sostener el ingreso de quienes viven del mar cuando la veda detiene la actividad pesquera.

La presidenta municipal, Mónica Villarreal Anaya, encabezó la segunda entrega de apoyos alimentarios para 180 pescadores en el Centro de Bienestar y Paz de la colonia Vicente Guerrero, Sector Moscú, dando continuidad a un programa que anteriormente benefició a 150 familias.

Más allá de la entrega de despensas, la administración municipal apuesta por ampliar las oportunidades productivas mediante cursos de reparación de equipos de aire acondicionado, capacitación para la elaboración de productos de limpieza en coordinación con la PROFECO, además de servicios de salud, vacunación, entrega de lentes y acciones como Sonrisas del Bienestar.

La política social adquiere verdadero sentido cuando no genera dependencia, sino herramientas para enfrentar la adversidad con mayores posibilidades. Esa parece ser la ruta que busca consolidar el gobierno porteño: acompañar a las familias del sector pesquero durante la veda sin perder de vista que la mejor asistencia sigue siendo aquella que abre nuevas oportunidades para el trabajo y fortalece la economía del hogar.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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