—¿Qué pasaría si nunca muero y no tuviera la oportunidad de volver a nacer de nuevo? Ese es el verso o cuestionamiento principal de la famosa canción «Amores perros», interpretada por Control Machete y Ely Guerra.
¿Cuántas veces? —continúa la interrogante.
Y quizá esta canción del año 2000 debería estar en la playlist de la comunidad universitaria de la UAT.
¿Qué pasa cuando una universidad logra que sus estudiantes conozcan el mundo? —No, tonto, esto ya no es la canción.
Cuando el universitario viaja, la sensación no siempre es la óptima; a veces, solo una coincidencia provoca un viaje exponencial, pero nunca se sabe; la realidad es que, cuando un joven sale de su ciudad, de su estado o de su país, regresa distinto. Regresa con nuevas referencias, nuevas comparaciones y nuevas exigencias. Descubre que existen otras formas de enseñar, de investigar, de emprender y hasta de gobernar. Y una vez que eso ocurre, difícilmente vuelve a conformarse con lo que antes consideraba normal.
En este caso, la rectoría del MVZ Dámaso Anaya Alvarado, la administración del presidente municipal de su municipio —me refiero al de los estudiantes viajeros— y el rumbo de Tamaulipas en manos del gobernador Américo Villarreal Guerra, son y serán juzgados.
Sí, la Universidad Autónoma de Tamaulipas pasó de registrar alrededor de 80 estudiantes en programas de movilidad académica a más de 600 jóvenes participando en intercambios, estancias de investigación y experiencias formativas fuera de sus campus.
Tamaulipas poco a poco giró de la inseguridad, la migración, las crisis económicas o la falta de oportunidades a la oportunidad de que cientos de universitarios estén cruzando fronteras académicas; eso sin duda alguna es un cambio de fondo. Quizá uno de los más importantes.
El rector Dámaso Anaya Alvarado y todo su equipo tienen toda la razón al destacar este crecimiento. La movilidad académica amplía horizontes, fortalece competencias y acerca a los estudiantes a realidades que difícilmente podrían conocer desde una sola aula. Negarlo sería absurdo.
Ah, pero eso sí, los jóvenes que participan en programas de investigación, intercambios internacionales o experiencias como el Disney Cultural Exchange Program no vuelven únicamente con fotografías y certificados. Regresan con expectativas distintas sobre el mercado laboral, la innovación, la competitividad y las oportunidades profesionales, y ese es uno de los grandes desafíos para el Estado.
Definitivamente, la movilidad académica es una extraordinaria herramienta de desarrollo regional. Pero también puede transformarse en una fábrica involuntaria de talento para otros estados y otros países si no existen condiciones suficientes para retener a quienes regresan.
Así que a trabajar se ha dicho, al doble, y a pensar en grande, Tamaulipas, ya basta de pensar en chiquito, porque los más de 42 mil estudiantes matriculados no son prestados para las estadísticas.
En la intimidad… Esta semana, la Federación reconoció la estrategia «Cero Rechazo» impulsada por la Secretaría de Salud de Tamaulipas para la atención de mujeres con cáncer de mama y cáncer cervicouterino. El reconocimiento provino de Ricardo García Gaeta, director del Programa Cáncer de la Mujer del Centro Nacional de Equidad de Género, Salud Sexual y Reproductiva, una voz con autoridad técnica para evaluar resultados más allá de discursos políticos.
Detrás de ese reconocimiento existe una realidad que merece destacarse.
El cáncer de mama y el cáncer cervicouterino continúan siendo dos de las principales amenazas para la salud de las mujeres mexicanas. Frente a ello, la administración estatal decidió apostar por una lógica sencilla, pero profundamente humana: ninguna paciente debería quedar sin atención por cuestiones administrativas.
La titular de la Secretaría de Salud, Adriana Marcela Hernández Campos, ha insistido en que la coordinación entre instituciones debe estar por encima de las diferencias burocráticas. No parece una postura menor cuando se habla de enfermedades donde el tiempo puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.
Las más de 79 mil acciones preventivas registradas durante 2025 muestran que la estrategia no se ha quedado en el discurso. Mastografías, pruebas de VPH, citologías y exploraciones clínicas representan miles de oportunidades para detectar a tiempo una enfermedad que sigue cobrando vidas todos los días.
Los resultados todavía deberán medirse a largo plazo. Así ocurre con cualquier política pública seria. Pero cuando la Federación reconoce un modelo estatal y cuando diversas instituciones de salud se sientan en la misma mesa para coordinar esfuerzos, vale la pena señalarlo.
En una época donde abundan los anuncios espectaculares, la doctora Adriana Hernández Campos parece haber optado por una ruta menos vistosa, pero más importante: fortalecer los mecanismos que permiten que una mujer reciba atención cuando más la necesita.
Y en materia de salud pública, pocas cosas tienen mayor valor que eso.
davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608
Jose Luis Garcia Arteaga
25 abril, 2025 at 00:23
Excelente nota informativa. Ojalá que los gobiernos inviertan más en este rubro turístico que tanto se merece CD. Madero Tamaulipas