El intento de Tamaulipas por seguir creciendo y reposicionarse, obedece en gran medida al enfoque nacional y competitividad internacional que empuja el sector empresaria local, y de los alrededores de la etidad.
Porque mientras buena parte de la conversación nacional sigue concentrada en el Bajío o en el fenómeno “nearshoring” del norte profundo, en la franja del Golfo se está ensayando algo aún más poderoso: la reconstrucción de un territorio que durante años fue funcional para la economía… pero inviable para la inversión.
Por eso la reactivación de la ruta Monterrey–Tampico, y la conexión de Ciudad Victoria con el AIFA no son anuncios de conectividad aérea. Son señales. Y están dirigidas, más que al turista, a quien toma decisiones: inversionistas, operadores logísticos, actores energéticos… y sí, también al poder político en la Ciudad de México.
Tamaulipas está diciendo: ya no somos solo tránsito… queremos ser destino.
El problema es que ese tipo de declaraciones no se validan en conferencias. Se validan en mercado.
Hoy, el estado concentra activos estratégicos que, en cualquier otro contexto, lo colocarían en el centro de la conversación nacional: puertos clave en el Golfo, infraestructura energética, cruces fronterizos de alto flujo y una ubicación geopolítica privilegiada para el comercio con Estados Unidos.
Sin embargo, durante más de una década, esa ventaja competitiva convivió con un factor que la anulaba: la percepción de riesgo.
Ahí está el punto de inflexión.
De acuerdo con cifras oficiales, Tamaulipas ha registrado reducciones sostenidas en delitos de alto impacto en los últimos años. Pero en términos de inversión, la seguridad no se mide en estadísticas… se mide en decisiones.
Y las decisiones toman tiempo.
Por eso la conectividad aérea es relevante, pero no suficiente. Porque ningún fondo de inversión ni ninguna empresa global ajusta su portafolio por la apertura de una ruta. Lo hace cuando identifica condiciones estructurales: certidumbre jurídica, estabilidad operativa, capital humano y, sobre todo, gobernabilidad.
Porque si lo logró, estamos frente a una de las historias de reposicionamiento más importantes del país en los últimos años.
Pero si no, el riesgo es otro: que la narrativa corra más rápido que la realidad.
Y en economía, cuando eso ocurre, el costo es alto.
Hay otro ángulo que en la Ciudad de México no debería pasarse por alto: el energético.
El Golfo de México vuelve a adquirir relevancia en la discusión nacional e internacional. Infraestructura, puertos, logística y cercanía con Estados Unidos colocan a Tamaulipas en una posición que, bien capitalizada, podría convertirlo en pieza clave del siguiente ciclo económico del país.
Pero eso exige algo más que ubicación: exige ejecución.
Hoy, el gobierno estatal apuesta a que el momento es ahora. A que la combinación entre seguridad, infraestructura y narrativa puede atraer lo que durante años se mantuvo al margen.
La apuesta es alta. Y el margen de error, mínimo.
Porque en el tablero nacional, Tamaulipas ya no compite solo con sus vecinos. Compite con regiones enteras que llevan años construyendo condiciones para captar inversión.
Y ahí no hay espacio para improvisación.
En la intimidad…Mientras el reposicionamiento económico busca validación en el centro del país, en la costa tamaulipeca ocurre algo que explica más de lo que parece: orden.
Más de 16 mil huevos de tortuga marina protegidos en la actual temporada no son una anécdota ambiental. Son un indicador de control territorial, coordinación institucional y cambio social.
Altamira, con más de 6 mil 600 huevos, y Playa Miramar, con más de 4 mil, reflejan una tendencia que va más allá de la conservación: la capacidad de una comunidad para respetar reglas.
Y eso, para quien invierte, vale más que cualquier discurso.
Porque el desarrollo no empieza con el capital.
Empieza cuando un territorio demuestra que puede cuidarse a sí mismo.
Tamaulipas quiere ser visto distinto.
davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608
ARMANDO ARADILLAS
15 abril, 2021 at 10:40
DAVID EL PROBLEMA NO ES LA 4 T , EL PROBLEMA ES LA INCAPACIDAD DE LOS MUINICIPIOS DE TAMPICO Y MADERO QUE YO LOS VIVI PARA PLANIFICAR RUTAS CORRECTOS , TODO FUE HECHO SOBRE LA MARCHA, SIN LOGISTICA , SIN PLANEACION DE UN EVENTO DE TANTA IMPORTANCIA Y SENSIBILIDAD..YA ESTANDO DENTRO DE RECINTA REA DE VACUNACION…EXCELENTE , SE NOTA LA DIFERENCIA , EL PRPFESIONALISMO Y BUEN ANIMO DEL PERSONAL MEDICO MILITAR ASIGNADO PARA LA APLICACION 7 MINUTOS FUERON SUFICIENTES….PERO PARA LLEGAR A ELLOS 12 HRS QUE MUNICIPÌOPROPICIO…NO LA 4 T.
DAVID ESCRIBR DESDE ESCRITORIO CON CLIMA QUE PADERE…BAJATE A LA TRINCHERA…FORMATE…HAZ EL RECORRIDO.
SALUDOS.