La ingenuidad no tiene lugar en la política, y menos cuando se trata de tomar una decisión tan importante como es la disputa de la Presidencia de la República.
El mexicano suele tener la memoria muy, pero, muy corta, y quizás no se acuerde de ese “tiro político” que se aventó Américo Villarreal Anaya hace años, cuando todavía no existía una candidatura definida y la lucha interna en Morena apenas comenzaba a incendiar al partido, justo, esa decisión hoy adquiere otro valor. Fue el primer gobernador del país en alinearse abiertamente con Claudia Sheinbaum Pardo cuando otras corcholatas pretendían ganarle, en Tamaulipas, el gobernador no titubeó y le apostó a Claudia, no a Ebrard como hicieron en Nuevo Laredo, ni con Adán como sucedió en Reynosa y Ciudad Madero. Américo no esperó encuestas. No pidió permiso. No calculó tiempos. Tomó partido.
Y en política, cuando alguien se la juega así es porque sabe hacia donde van a mover el poder los que le rodean. Hoy, Sheinbaum instalada en Palacio Nacional, Américo está convertido en uno de los gobernadores más cercanos al centro político del país, y queda claro que aquella definición temprana fue una construcción de bloque.
La ecuación es simple: si a Sheinbaum le va bien, a Américo también. Y viceversa.
Por eso desde Tamaulipas se insiste tanto en hablar de estabilidad financiera, eficiencia administrativa y transparencia institucional. El gobierno estatal entiende perfectamente que, en el segundo piso de la 4T, la supervivencia política ya no dependerá únicamente del control electoral o de la operación territorial. También dependerá de quién pueda sostener resultados auditables y gobiernos sin escándalos estructurales.
Ahí está el dato que “salva” al propio Villarreal Anaya y repite desde que Adriana Lozano, estaba a cargo de las finanzas estatales: dos años consecutivos sin observaciones de la Auditoría Superior de la Federación.
También lo es la reducción de la deuda pública estatal. Más de mil millones de pesos pagados en una entidad acostumbrada durante décadas al crecimiento permanente del endeudamiento. También lo son los más de 21 mil millones de pesos en obra pública ejercidos apenas a mitad del sexenio.
El mensaje del gobierno tamaulipeco es claro, y trabaja para construir una imagen específica: disciplina, control y gobernabilidad.
Por eso cada proyecto estratégico termina conectado con el discurso nacional de transformación: la segunda línea del acueducto de Victoria, el Puerto Multimodal, la tecnificación agrícola, la modernización del transporte público y la carretera Mante-Ocampo-Tula aparecen bajo una lógica de integración regional que coincide casi milimétricamente con la visión federal.
No es casualidad…. Américo entendió antes que muchos hacia dónde caminaría Morena. Y esa lectura hoy le otorga cercanía, interlocución, respaldo federal, y blindaje.
En la intimidad… Hay operadores que hacen ruido. Y hay otros que empiezan a construir poder desde la discreción.
Juan Dionisio Cruz Guerrero parece haber entendido perfectamente cómo funciona esa lógica.
En menos tiempo del que muchos esperaban, ya consiguió dos visitas del gobernador Américo Villarreal Anaya al Instituto Tecnológico de Ciudad Madero.
La más reciente no fue cualquier acto protocolario. Fue la inauguración de la pista de atletismo rebautizada con el nombre del “Ing. Américo Villarreal Guerra”, el apellido más simbólico del actual grupo político gobernante en Tamaulipas.
Y ahí estuvo todo el aparato político del sur: alcaldes, legisladores, gabinete estatal, deportistas, estudiantes y estructura universitaria.
Juan Dionisio no improvisó el escenario. Lo construyó.
Entendió que en política las instituciones también compiten por cercanía, interlocución y presencia. Y hoy el Tec Madero comienza a posicionarse como uno de los espacios universitarios con mayor conexión directa con el poder estatal.
La escena final dejó más de una lectura: el gobernador recorriendo instalaciones, conviviendo con atletas y observando una comunidad tecnológica que vuelve a entrar al radar prioritario del gobierno estatal.
Dos visitas no son casualidad.
Son mensaje
davidcastellanost@hotmail.com