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@dect1608

El país Brasil, vive la peor crisis económica y política de su historia a tal grado que su presidenta, Dilma Rousseff, se encuentra suspendida del cargo y todo indica que la suspensión será definitiva. En dos años tuvo una estrepitosa caída del 10 por ciento en su economía; alcanzó el mayor índice de desempleo y por las calles diariamente hay protestas antigubernamentales, mientras que en las favelas la muerte asecha a policías y jóvenes en medio de recurrentes enfrentamientos, pero nada de eso parece importar, eso sí, Rio 2016 está por comenzar.

¿Pero usted tiene idea de porque los brasileños padecen esta tristeza nacional? Entre otros factores, se dio por la falta de transparencia y el uso malintencionado de sus recursos; coloquialmente hablando, haga de cuenta que Dilma y sus allegados, ejercían el robo hormiga, ese que de poco a poquito viene acabando con todo. Algo similar está sucediendo en la ciudad de Tampico en el estado de Tamaulipas al noreste de México, porque el alcalde Gustavo Rodolfo Torre Salinas, está haciendo cosas muy extrañas a tal grado que recursos que son destinados por el Gobierno Federal, para combatir la pobreza, los invierte en colonias de abolengo en donde nada o casi nada, les hace falta y otro ejemplo claro es el otorgamiento de predios municipales a sus amigos ricos y poderosos.

De acuerdo con la Auditoria Superior de la Federación (ASF) el edil tamaulipeco, otorgó un jugoso contrato superior a los 350 mil pesos a la empresa constructora Maxvi. S.A de C.V, vinculada al ex Secretario de Turismo del Gobierno de Tamaulipas durante el sexenio de Eugenio Javier Hernández Flores, para la pavimentación de concreto hidráulico de la calle Catalina en la residencial colonia Petrolera, donde residen varios servidores públicos como su primer regidora, Bárbara Constanza Illoldi Mendiolea, Presidenta de la Comisión de Salud del Cabildo de Tampico. Ese dinero que se invirtió en dicha calle, debió haber sido utilizado para combatir la pobreza y el rezago en la ciudad, es decir tenía que haberlo ejecutado en las zonas de bajos recursos, allí donde la marginación y desigualdad forman parte de la vida diaria de los tampiqueños pobres.

Otro acto de irresponsabilidad por parte del alcalde, Gustavo Torres, se origina al pretender otorgar en comodato por 30 años, un terreno al Colegio de Notarios, profesionistas que precisamente en enero de este año, se apersonaron en la oficina de la presidencia municipal para reconocer el trabajo del alcalde; aunque para muchos fue una sorpresa la distinción del colegiado, meses después surgió la verdad, el jefe de la comuna y su Cabildo, tenían programado donar el terreno para que estos construyan su edificio y ejercer sus prácticas privadas sin beneficio a la ciudadanía. Por cierto el predio del que estamos hablando, se encuentra ubicado en la Avenida Universidad, una de las más importantes de la zona metropolitana del sur de Tamaulipas, en la colonia Los Pinos, que es uno de los sectores de mayor plusvalía de la ciudad.

Allí la lleva el alcalde Gustavo, quien gracias a su desempeño, colaboró en la vergonzosa derrota del pasado 5 de junio que sufrieron Pancho Bolado y Mónica Villarreal, ambos candidatos priistas a las diputaciones locales por Tampico, remarcando la crisis política de su partido el Revolucionario Institucional.

davidcastellanost@hotmail.com

 

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