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… Trabajó con dieciséis alcaldes y fue el maestro de ceremonias oficial.

Tampico, Tamps., martes 15 de diciembre de 2015.- Durante cuatro décadas su voz se escuchó en el palacio municipal de Tampico: era don Memo, el maestro de ceremonias oficial del ayuntamiento porteño, quien presentaba al alcalde en turno cada vez que había un acto público, algo que también hacia extra-muros, y además ejercía la misma función cuando, estuviese o no el jefe de la Comuna, se desarrollaba cualquier otra actividad programada por el gobierno citadino en la que hubiera alguno o varios integrantes más del cabildo, o bien alguna otra autoridad local.

rinden homenaje postumo a la voz del ayuntamiento de tampico 2Su llegada al puesto que tuvo hasta el pasado domingo 13 de diciembre por la madrugada, cuando falleció, fue muy casual: se hallaba apoyando a los empleados municipales encargados del sonido, haciendo justamente pruebas al micrófono, cuando el presidente municipal de entonces preguntó quién era el de la voz, dado que le pareció lo suficientemente formal y seria como para hacerse cargo de las presentaciones en lo sucesivo… y así fue.

Don Guillermo Martínez Lezama trabajó de forma continua en las administraciones municipales al frente de las cuales estuvieron los últimos dieciséis alcaldes que ha tenido Tampico, incluyendo a la primera mujer en ostentar dicha investidura, y al primer jefe del gobierno local emanado de un partido opositor al PRI.

Sin embargo, desde la gestión anterior, la que presidió Magdalena Peraza Guerra, desempeñaba ya muy poco la actividad por la cual lo contrataron en su momento, dado que lo enviaron a apoyar al área encargada de mamparas y tarimas, y como si ello no fuera suficiente, una enfermedad del hígado comenzó a causar estragos en su organismo.

Al iniciar la actual administración citadina, a don Memo lo reivindicó la alcaldía, pues por órdenes de su titular, Gustavo Torres, lo estuvieron llamando de forma alterna para volver a fungir como maestro de ceremonias, aunque ya su estado de salud se empezaba a ver más minado.

Fue en este año cuando de plano el señor Martínez tuvo que ser hospitalizado en varias ocasiones para intervenciones quirúrgicas, y la última de ellas lo mantuvo alejado del ayuntamiento hasta el pasado martes 8 de diciembre, cuando acompañado por su familia llegó hasta ahí para la sesión de cabildo en la cual le haría el homenaje que ya no alcanzó a presenciar, puesto que se apersonó, con el discurso ya preparado y en mano, media hora tarde, cuando la reunión ya había terminado, porque en su casa creyeron que la cita era a las 8:30 horas, y no treinta minutos antes, como él les insistía.

Así que no fue sino hasta este 15 de diciembre, la fecha reprogramada, cuando en la sala de cabildo le realizaron el citado reconocimeinto público a don Memo, ya de manera póstuma, y siendo recibidos los aplausos, de manera muy emotiva, tanto como la placa respectiva, por su esposa y ahora viuda, la señora Margarita Martínez, su primogénito Guillermo, y su hija María Lili, para quienes la voz del jefe de la familia vivirá siempre en su memoria, aunque no se escuche más en el hogar… como tampoco se le oirá ya en el palacio municipal.

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