Dámaso Anaya y Ricardo Antonio “Turco” Mohamed enfrentan situaciones distintas, pero ambas exponen una postura cómoda de los seres humanos que tiene que ver con el asumir la responsabilidad de nuestros propios actos; más allá de una novatada universitaria, una conferencia de prensa o una discusión en una cancha, todo lo anterior tiene que ver también con usted.
Es fácil, muy normal y común… Es más, quisiéramos que todo encontrara explicaciones y justificaciones en la cultura social, la costumbre, por el ambiente o por aquello de que “siempre se ha hecho así”. Una novatada no deja de ser una conducta cuestionable, aunque durante años haya sido una práctica tolerada. Una mentada de madre tampoco se legitima porque forme parte del lenguaje habitual de un deporte. Y ser testigos oculares de una conducta indebida sin intervenir, ni denunciarla o reportarla, también nos coloca frente a una responsabilidad.
En el presente texto no vamos a encontrar a los culpables ni a convertir a una persona en responsable de todo aquello que sucede bajo su ámbito de autoridad. Vamos a lo elemental: cada individuo responde por sus actos (usted, no se salva), y cada autoridad responde por cumplir con las obligaciones que le corresponden.
Los estudiantes que participan en una novatada son responsables de sus decisiones. También lo son quienes la organizan, quienes participan, quienes la encubren y, llegado el caso, quienes, teniendo la posibilidad de impedirla, prefieren mirar hacia otro lado, y sí, también alcanza a los maestros de la asignatura según el horario en que se cometieron los hechos.
De la misma manera, en una cancha de fútbol los jugadores, entrenadores, árbitros, directivos y aficionados tienen responsabilidades diferentes, pero nadie está por encima de las reglas. La intensidad de la competencia, la pasión o el lenguaje tradicional del fútbol no constituyen una licencia para ignorar el reglamento.
Y ojo en lo siguiente: que en medio del escándalo la autoridad suele achicarse, perderse, esfumarse; no se le ve ni por error, y precisamente quien se encarga de administrar el reglamento no está para agradar ni para quedar bien; está para hacer cumplir las reglas.
Si un estudiante incurre en una conducta prohibida, debe responder conforme a los procedimientos establecidos. Si un entrenador rebasa los límites reglamentarios, debe ser sancionado conforme a las reglas. Si un funcionario incumple sus obligaciones, debe responder ante las instancias correspondientes. Y si una autoridad pretende sancionar, también debe hacerlo con pruebas, reglas claras y debido proceso.
Sin linchamientos. Sin privilegios. Sin encubrimientos. Sin banderas de equidad de género. Ni pobrecitos, estaban jugando, ¡ni madre!
En el caso del Turco; la discusión tampoco debería reducirse a hombres contra mujeres. En lo que respecta a Dámaso, no se puede dejar en estudiantes contra autoridades, y así, entrenadores contra árbitros o aficionados contra instituciones. Ese encuadre termina achicándonos a todos: las reglas deben proteger a todos y obligar a todos.
Somos espectadores, pero también somos participantes de la sociedad que construimos. El que agrede tiene responsabilidad. El que acosa tiene responsabilidad. El que humilla tiene responsabilidad. El que encubre, también. Y quien tiene la autoridad para intervenir y decide no hacerlo deberá explicar esa omisión.
No necesitamos una sociedad en la que todos se conviertan en jueces de todos. Necesitamos instituciones capaces de investigar, determinar responsabilidades y aplicar la ley y los reglamentos sin miramientos, pero también sin arbitrariedades. Dámaso Anaya ha condenado enérgicamente cualquier práctica de «iniciación» o novatada en contra de los alumnos. Asimismo, reiteró la colaboración de la UAT con la Defensoría de los Derechos Universitarios para investigar a fondo y sancionar a los responsables; el Turco, ser más paciente y la árbitro Katia Itzel, si no puede llevar el control de un juego, que se capacite; ella tiene una tarjeta roja y antes una amarilla para sancionar bajo su criterio y el reglamento. Qué ingrato, parece que la tiene más fácil.
En la intimidad… Tampico se prepara para vivir dos meses de intensa actividad con importantes eventos de carácter cultural, turístico, recreativo y cívico-militar, que fortalecerán la proyección de la ciudad y ofrecerán nuevas alternativas de convivencia y esparcimiento para las familias y visitantes.
La Presidenta Municipal Mónica Villarreal Anaya destacó que durante octubre y noviembre el municipio recibirá eventos de gran relevancia, iniciando con la Exposición Militar “La Gran Fuerza de México 2026”, que se llevará a cabo del 1 al 27 de octubre en las instalaciones del Recinto Ferial, como resultado de la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno y las Fuerzas Armadas.
La alcaldesa señaló que esta exposición permitirá a las familias de la zona sur de Tamaulipas y a los visitantes conocer de manera cercana las actividades, capacidades, equipamiento y servicios que desarrollan el Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.
Explicó que la muestra es resultado del trabajo coordinado entre la Secretaría de la Defensa Nacional, la IV Región Militar y la 48/a. Zona Militar, en colaboración con el Gobierno del Estado de Tamaulipas y los Ayuntamientos de Tampico, Ciudad Madero y Altamira.
Durante casi todo el mes de octubre, la exposición ofrecerá una experiencia interactiva integrada por 22 módulos y diversas atracciones, donde el público podrá conocer aspectos de la vida militar y las capacidades de las Fuerzas Armadas en materia de seguridad, protección civil, atención médica, educación, comunicaciones, tecnología y auxilio a la población.
Entre los principales atractivos se encuentran espacios dedicados al paracaidismo militar, Fuerzas Especiales, Fuerza Aérea, artillería, caballería, Guardia Nacional y Policía Militar, además de exhibiciones de vehículos, tecnologías de información y comunicaciones, primeros auxilios y acciones de apoyo a la población contempladas en el Plan DN-III-E.
Mónica Villarreal resaltó que la exposición militar coincidirá con una importante agenda que convertirá a Tampico en punto de encuentro para la cultura, la música y el turismo.
Del 2 al 11 de octubre, Tampico formará parte del XXXIII Festival Internacional en la Costa del Seno Mexicano, que llevará expresiones de música, teatro, danza y artes escénicas , 13 eventos de forma gratuita.
Del 21 al 25 de octubre, la ciudad albergará la segunda edición del Festival Internacional de Jazz Tampico 2026, con la participación de artistas nacionales e internacionales y una programación gratuita.
Durante noviembre, las tradiciones de la Huasteca tendrán presencia con las celebraciones de Xantolo, fortaleciendo la identidad cultural de la región y la preservación de una de sus expresiones tradicionales más representativas.
La agenda culminará del 26 al 29 de noviembre con el Encuentro Nacional de Pueblos Mágicos, que reunirá en Tampico a representantes de los 177 Pueblos Mágicos de México, además de compradores nacionales e internacionales, prestadores de servicios, artesanos y representantes del sector turístico.
Villarreal Anaya destacó que esta agenda representa una oportunidad para continuar impulsando la actividad turística, cultural y económica de la ciudad, además de proyectar sus atractivos y capacidad para recibir encuentros de gran formato.
Finalmente, la Presidenta Municipal reiteró que el Gobierno de Tampico continuará trabajando en coordinación con los gobiernos estatal y federal, así como con las diferentes instituciones, para generar condiciones que permitan seguir atrayendo eventos y visitantes a la ciudad.
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Gerardo
3 enero, 2022 at 10:49
Deberías de hacer tu opinión en lo q ganan esos weyes más q el presidente y no a querido bajarse el sueldo deberían de bajarles el sueldaso.