El Casino Victorense no es un salón de eventos. Es el nódulo sinusal de la política tamaulipeca, el punto donde se marca el ritmo institucional del poder. Ahí, donde históricamente han latido las decisiones del Ejecutivo, se celebró el Día del Periodista bajo la administración de Américo Villarreal Anaya, primer gobernador morenista del estado, y el mensaje fue muy claro: el periodismo no está para aplicar analgésicos, sino para entrar a quirófano cuando el “cuerpo social” lo exige.
«La cirugía y el periodismo remueven lo que encuentran. El periodismo ha de ser exacto, como el bisturí» es una cita icónica de Julio Scherer García, el legendario periodista mexicano, que resalta la precisión y la búsqueda incisiva de la verdad.
En cardiología, cuando el flujo se obstruye, no basta con escuchar el murmullo del corazón; hay que intervenir la arteria, retirar la placa, restaurar el paso de la sangre. Así entendieron el oficio tanto el gobernador como su coordinador general de Comunicación Social, Francisco Cuéllar Cardona, al coincidir en una exigencia poco frecuente desde el poder cuando se trata de elevar el nivel de la conversación pública, apostar por periodistas que pregunten, incomoden, documenten y no se conformen con el parte médico oficial.
Villarreal Anaya fue directo al establecer el paralelismo entre periodismo y cirugía: ambos requieren precisión, responsabilidad y, sobre todo, dar la cara. Sin anonimato, sin bisturí escondido, sin guantes para lanzar la piedra y esconder la mano. “El anonimato —dijo— suele ser cobarde y esconder intereses, diatriba o perversidad”. En términos clínicos: es fácil diagnosticar desde la sala de espera; lo difícil es abrir el tórax y asumir el pulso del paciente.
Cuéllar Cardona, por su parte, habló de una relación estructural con la prensa basada en algo que en otros tiempos fue tratado como excepción y hoy se asume como principio. Libertad de expresión sin hostigamiento, sin cercos, sin presión desde el poder. Lo dijo sin rodeos: donde hay periodistas ejerciendo con dignidad, hay contrapesos, hay memoria y hay futuro. En fisiología social, eso se traduce en algo simple: si la circulación de la información se interrumpe, sobreviene el infarto democrático.
Y sí, ejercer periodismo en México nunca es un procedimiento ambulatorio. Siempre hay riesgo de arritmia, de choque, de complicación inesperada. Pero también hay que decirlo con honestidad clínica. En Tamaulipas, la persecución al periodista no proviene de la estructura gubernamental, sino, en demasiados casos, de organismos no gubernamentales, asociaciones civiles y poderes fácticos que no toleran la luz del quirófano. El problema no es la cirugía; el problema es el tumor que no quiere ser visto.
La libertad que hoy se ejerce —con errores, con excesos, con aprendizaje permanente— no nació de generación espontánea. Es herencia directa del empuje de viejos especialistas: Martín Sifuentes, Cristofer Mora, Lubin Jiménez Horak, Fernando Acuña Piñeiro, José Ángel Solorio, Ana Luisa García, Martha Isabel Alvarado (QEPD), entre muchos otros. Fueron ellos quienes, cuando no había anestesia política, abrieron camino a pulso limpio, logrando que hoy la crítica no sea sinónimo automático de castigo, y que la opinión encuentre espacio sin necesidad de pasar por terapia intensiva.
Por eso el mensaje de Villarreal Anaya fue algo más que protocolario, y aunnque le damos el beneficio de la duda de que no lo dijo de dientes para afuera; planteó que el periodismo no solo revela hechos, sino que participa en la construcción de realidad, lo cual exige memoria, pensamiento, información y pasión profesional. No basta con medir la presión arterial del momento; hay que entender la historia clínica completa del paciente social.
Las noticias falsas, la desinformación son como taquicardia digital, por eso, el jefe de Tamaulipas desafio a los comunicadores a ejercer un periodismo con técnica, con ética y con rostro, porque la democracia no se sostiene con rumores, sino con diagnósticos verificables y decisiones informadas. No es un discurso cómodo para el poder, pero tampoco es un cheque en blanco para la prensa. Es, en términos médicos, una corresponsabilidad terapéutica.
En la intimidad… Mientras el debate público se libra en la superficie, en el sistema circulatorio de la educación también se registran movimientos relevantes. El rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Dámaso Anaya Alvarado, informó que durante 2025 más de 300 estudiantes participaron en programas de movilidad académica, con estancias en instituciones nacionales y del extranjero.
La movilidad se ha consolidado como eje estratégico para ampliar preparación profesional, fortalecer competencias interculturales y formar en contextos diversos. Este avance —señaló— ha sido posible gracias a la ampliación de convenios internacionales, que diversificaron destinos y modalidades.
Entre los programas más relevantes destacó la participación en el Verano de la Investigación Científica Delfín 2025, con estancias en universidades de México, Colombia, Estados Unidos, Costa Rica y Perú. A ello se suman pasantías en Walt Disney World Resort, en Florida, integrando formación académica, práctica laboral y desarrollo de habilidades en entornos globales, así como estancias presenciales en Canadá enfocadas en fortalecimiento académico e idiomas.
Para 2026, la UAT amplió convocatorias de movilidad para el periodo enero–junio con destinos en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Uruguay, en modalidades presenciales y virtuales. También se contemplan intercambios con la Universidad de Burgos, en España, y la Universidad EAFIT, en Colombia, además del programa virtual PILA 2026-1, que permite cursar asignaturas en instituciones de América Latina y el Caribe.
En el ámbito nacional, continúan convenios con universidades de Jalisco, Querétaro, Puebla, Hidalgo, Nuevo León y Yucatán, incluyendo movilidad en nivel de posgrado y colaboración científica.
A todo esto. Datos duros para cerrar el expediente
En Tampico, la política social también muestra signos vitales activos. El Gobierno Municipal, encabezado por la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya, impulsa programas orientados a la construcción de entornos familiares sanos y seguros, con énfasis en colonias con mayor densidad poblacional.
Durante la partida de Rosca de Reyes en las colonias Tancol y Colosio, la alcaldesa informó que el municipio mantiene 200 espacios disponibles para becas municipales dirigidas a niñas y niños de escuelas públicas.
En los eventos participaron regidores, el delegado de Profeco Zona Golfo Norte, Manuel Leal Villarreal, y otros menos trascendentes.
La administración municipal sostiene una visión humanista y de cercanía, enfocada en programas educativos, recuperación de espacios comunitarios y fortalecimiento del tejido social, bajo una lógica simple pero contundente: sin estabilidad familiar no hay prevención social posible, y sin prevención no hay seguridad sostenible.
davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608
Gerardo
3 enero, 2022 at 10:49
Deberías de hacer tu opinión en lo q ganan esos weyes más q el presidente y no a querido bajarse el sueldo deberían de bajarles el sueldaso.