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Punto… Final

Por: Raúl Aguilar Romero/Heraldo de Tamaulipas

Ponen en aprietos a Lydia Madero, la acusan de dictadora y plagio.

Empiezan a dudar de los Vientos de Cambio en redes sociales.

Cd. Victoria, Tam.- En su primera entrevista la Secretaria de Salud de Tamaulipas se defendió de las críticas sobre el no ser una profesional de la medicina para ocupar el cargo que hoy ostenta y aunque su respuesta fue inteligente al señalar “No vengo a curar personas, vengo a curar un sistema”, hoy esas palabras parece que no han hecho eco y no han aterrizado ante el cáncer real que aqueja al sistema de Salud.

Por lo pronto, ya hay quejas en su contra, la señalan de estar haciendo especialistas por dedazos, de agredir y no escuchar a los trabajadores de la salud.

Desde la semana pasada trascendió fuerte el rumor de que se habían suspendido los pagos a los trabajadores, mismo que fue desmentido asegurándose que la nómina se había adelantado incluso dos meses.

Pero ahora el médico especialista Genaro Herrera Hernández denunció que muchos de sus compañeros están siendo removidos para dar cabida a los compromisos que los nuevos funcionarios de primer nivel traen consigo y de paso denunció que se ha cometido plagio al arrebatársele un programa para la atención de pacientes intoxicados otorgándosele al subsecretario Mario Cantú, pero va más allá al asegurar que ni siquiera se le permitió defenderse.

La situación es delicada, más al tratarse de una de las tres Secretarías más importantes. De ser esa la postura de LYDIA MADERO GARCÍA, demostraría que efectivamente enfrentará serios problemas para cumplir con lo que pregona, “curar” un sistema y en ese sentido el médico señala que sólo se han visto “curitas y mejorales”.

El llamado de los médicos, quienes rechazan ser responsable de lo que haya ocurrido en otro sexenio por ser solamente un nivel operativo y no funcionarios, por no tener una jefatura ni administrar dinero, personal ni recursos materiales.

Pero el problema no es sólo en la Secretaría de Salud, igual sucede en otras dependencias, entre ellas Secretaría del Trabajo, Obras Públicas, entre otras, donde muchos trabajadores aseguran que los ven como si fueran “apestados” y hasta dicen ser discriminados tan solo por formar parte de un sistema que anteriormente fue priista.

Cambiando un poco de tema pero sin dejar de lado el tema del actual gobierno que encabeza FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA, la ciudadanía ya ha empezado a desconfiar de que los tan cacaraqueados Vientos de Cambio se cumplan. En el tema de inseguridad se lamentan de que nadie les informe lo que sucede en Tamaulipas pues igual que empezó la administración anterior con el ya conocido “No pasa nada”, tal pareciera que sigue más de lo mismo.

A través de las redes sociales los ciudadanos han hecho circular su descontento, donde también publican los sucesos de familias asesinadas, cuerpos tirados en la vía pública, todo de manera extraoficial, sin que ningún área oficial del gobierno estatal les informe las Situaciones de Riesgo que existen.

El gobernador del estado tendrá que poner especial atención tanto en las irregularidades en que puedan estar cayendo sus subalternos como en lo que sucede en el tema de inseguridad, de lo contrario perderá la confianza que depositaron en el a través del voto el pasado 5 de junio.

Es comprensible que los problemas no pueden resolverse de la noche a la mañana, pero sí pueden crearse canales de comunicación adecuados para mantener informada a la población sobre el tema de inseguridad, así como el revisar cuidadosamente que los funcionarios de primer nivel cumplan con el decálogo que dio a conocer incluso días antes de tomar posesión como gobernador del estado.

…Según los especialistas, la percepción es el primer procedimiento cognoscitivo que permite al sujeto capturar la información del medio que lo rodea a través de la energía que llega a los sistemas sensoriales.

Una percepción es la interpretación de una sensación. Es decir lo que es captado por los sentidos adquiere un significado y es clasificado en el cerebro.

Ahora bien, realidad es lo que acontece de manera verdadera o cierta, en oposición a lo que pertenece al terreno de la fantasía, la imaginación o la ilusión, es lo que existe efectivamente.

Quien esto escribe trae las definiciones de estas dos palabras por ser las más utilizadas por el presidente de México para justificar su política económica y que desde su punto de vista la economía del país no es mala porque se trata solo de la percepción de los mexicanos asegurando que la realidad es otra, en la que los números oficiales hablan por si solos.

Sin embargo, de acuerdo a la definición de percepción, entendemos que los mexicanos tienen el primer conocimiento de lo que sucede en México, al capturar la información del medio que lo rodea. Más claro, esa percepción con la que se defiendeENRIQUE PEÑA NIETO, para el pueblo de México es una realidad que perciben día a día cuando surten la despensa y ven con tristeza que el dinero cada día les alcanza menos.

Esta percepción resulta también ser una realidad cuando tienen que estirar esos 71 pesos diarios que reciben como salario mínimo para cubrir los gastos más elementales de sus hogares, la educación de sus hijos, la alimentación, el transporte, la salud, la ropa, el calzado, dejando de pensar de plano en gastar un centavo en entretenimiento.

En tanto, la realidad del gobierno es aquella que maneja a través de las encuestas realizadas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI). Es cierto, los números ahí están, pero generan duda cuando se observa un país a la deriva, con incrementos en los productos básicos un día sí y el otro también, aumento a los combustibles, la devaluación del peso frente al dólar, la baja en el precio del petróleo, etc.

Es triste, muy triste, más cuando los augurios no son nada halagadores y se prevé que en este mismo año la deuda llegue a su punto máximo, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional. Y eso, es una realidad no percepciones.

El rector de la UAT, ENRIQUE ETIENNE PEREZ DEL RIO, y el rector del Centro de Formación Técnica ENAC de Chile, JORGE MENÉNDEZ GALLEGOS, firmaron un convenio de colaboración en materia de intercambio y movilidad académica que contribuirá a fortalecer los programas de nivel técnico superior en el marco de la cooperación entre México y el país sudamericano.

Con el convenio, la UAT abre las puertas para establecer colaboración en los ámbitos de la capacitación y el intercambio estudiantil y académico, con amplias posibilidades de que los alumnos del ENAC puedan proseguir en la UAT sus estudios profesionales y hasta de posgrado.

EL RUMOR…

Hace un par de días el alcalde de Victoria, Oscar Almaraz Smer, realizó una gira de trabajo por un sector del fraccionamiento Adelitas, cuentan habitantes de ese lugar que lo vieron cuando revisaba el bacheo de algunas de las calles, momento que quisieron aprovechar para acercarse y pedirle que resolviera el problema de las luminarias que no funcionan del 21 al 23 Veracruz y Calle Elías Piña, pero apenas hicieron el intento y tras ser descubiertos, el presidente municipal los evadió. Hasta ahí lo que nos hicieron saber vecinos del lugar, pero queremos suponer que ALMARAZ SMER tenía una apretada agenda y más bien lo que pareció una graciosa huída solo fue la prisa para continuar su recorrido por la ciudad para resolver otras problemáticas.

Por hoy hasta aquí la dejamos y nos ponemos a sus órdenes en nuestro twitter @rulo131 y también le dejamos nuestro correo electrónico, raul-131@hotmail.com para lo que guste y mande.

 

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Opinión

¿Narcogobierno o guerra narrativa?

Publicado

el

Por: Zaira Rosas
zairosas.22@gmail.com

Rubén Rocha Moya es probablemente uno de los nombres que más titulares han
acaparado en la semana, encabeza la lista de 10 funcionarios públicos señalados
por el gobierno de Estados Unidos de tener vínculos con el narcotráfico. Estos
señalamientos llegan a reforzar la agenda del país vecino que se ha empeñado en
desmantelar la corrupción de otras naciones con tal de desviar la atención de
asuntos propios.
Esta narrativa ha sido constantemente rechazada por el gobierno de México,
principalmente cuando los afectados en los señalamientos pertenecen a un mismo
partido, lo cual como bien ha señalado el mismo Rocha Moya, es un ataque
directo hacia la cuarta transformación. De ahí que la Presidenta defienda por
sobre todo la Soberanía Nacional y que la Secretaría de Relaciones Exteriores
siga exigiendo pruebas de culpabilidad respecto a las investigaciones.
Sin embargo, la respuesta institucional no ha disipado las dudas. Ante la presión
mediática y política, Rocha Moya solicitó licencia a su cargo, dejando como
gobernadora interina a Yeraldine Bonilla. Esta decisión ha abierto un nuevo
debate: para algunos, es un paso necesario mientras se esclarecen los hechos;
para otros, se trata de una estrategia que permite mantener cierto grado de
protección política, evitando consecuencias inmediatas como una eventual
extradición.
El contexto tampoco ayuda. En 2024, la detención de Ismael «El Mayo» Zambada
estuvo rodeada de versiones que apuntaban a una posible participación indirecta
de actores políticos locales, incluido el propio Rocha. A ello se suman los
señalamientos sobre la intervención del Cártel de Sinaloa en las elecciones de
2021, denuncias que la oposición llevó ante la Organización de los Estados
Americanos (OEA).
Aunque las autoridades electorales, como el Instituto Nacional Electoral,
sostuvieron que la violencia fue focalizada y no alteró los resultados, los datos son
inquietantes: 91 políticos asesinados durante ese proceso, incluidos 36
candidatos. Más que una narrativa, se trata de una evidencia de que el crimen
organizado ha logrado influir —directa o indirectamente— en la vida democrática
del país.
A este escenario se suma otro elemento delicado: la muerte de dos agentes de la
CIA en Chihuahua, quienes realizaban labores de investigación sin conocimiento
del gobierno federal. La colaboración con autoridades locales, como la
administración de Maru Campos, abre cuestionamientos sobre los límites de la
cooperación internacional y la consistencia del discurso soberanista.

En paralelo, sectores de la derecha han aprovechado este contexto para
posicionar la idea de un “narcogobierno”, utilizando las acusaciones como
herramienta de desgaste político contra la figura más emblemática del movimiento:
Andrés Manuel López Obrador. No obstante, reducir todo a una conspiración
externa sería tan ingenuo como negar la existencia de un problema estructural.
De cara a 2027, cuando al menos 17 entidades renovarán gubernaturas, el
verdadero desafío no será únicamente contener la presión internacional o las
narrativas opositoras, sino enfrentar una realidad incómoda: la infiltración del
crimen organizado en procesos electorales y estructuras de poder no es nueva, ni
exclusiva de un partido.
México debe defender su soberanía, sí, pero no solo frente a otros países, sino
también frente a los intereses criminales que han demostrado capacidad para
influir en candidaturas, campañas y gobiernos. Negar esta realidad bajo el
argumento de la unidad nacional solo profundiza el problema. La disyuntiva no es
entre creer o no en las acusaciones, sino entre asumir con responsabilidad la
magnitud del desafío o seguir atrapados en una guerra de perspectivas y el control
de las mismas.
Si algo está en juego en este momento no es solo la imagen de un gobierno o de
un partido, sino la viabilidad misma de la democracia mexicana frente a quienes,
desde dentro y fuera, buscan moldearla a su favor.

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Opinión

El nuevo Tamaulipas

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El estado de Tamaulipas poco a poco supera la tormenta que oscureció su horizonte y futuro durante años. Hoy, gracias al esfuerzo coordinado entre los tres niveles de gobierno que se viene fortaleciendo desde el 2012 y a la fecha, ha permitido ver una luz de esperanza –y no es broma, aunque parezca una frase muy trillada–. El asunto es que la gobernanza se dio a la  tarea de construir su riqueza natural en un paradero turístico.

Pero esa acción tan arriesgada es debatir con todo, es arrebatar la conversación. Es decirle al visitante —y al propio tamaulipeco— que aquí también hay belleza, identidad, futuro y la oportunidad de ofrecer una nueva historia.

El anuncio del secretario de Turismo, Benjamín Hernández Rodríguez, sobre el desarrollo de nuevos paraderos turísticos no se queda en la superficie. Particularmente, el caso de Miquihuana resulta simbólico. No es el destino tradicional, no es el escaparate inmediato. Es, más bien, una invitación a mirar hacia adentro: montañas, bosques, silencio… y una posibilidad distinta de turismo.

NO politicemos, que se fortalezca la infraestructura, que se edifique. Que el turismo se extienda y sea factor de cambio, porque, hoy el visitante no busca solo hospedaje, busca experiencia. Senderismo, ciclismo de montaña, contacto real con la naturaleza. Busca autenticidad. Y en ese terreno, Tamaulipas tiene ventaja si sabe jugarla.

Los paradores turísticos, bien planteados, pueden convertirse en nodos estratégicos: conectan caminos, ordenan flujos, generan empleo local y, sobre todo, dan sentido a regiones que históricamente han estado fuera del mapa turístico nacional.

La administración de Américo Villarreal Anaya parece entenderlo. Hay una narrativa en construcción: inversión sostenida, visión de largo plazo y una apuesta por diversificar la oferta turística.

El éxito de estos proyectos no dependerá de la obra en sí, sino de su operación. De la capacidad de mantenerlos, de integrarlos a las comunidades, de evitar que se conviertan en elefantes blancos o en espacios desconectados de la realidad local.

Si logran consolidarse, estos paradores pueden cambiar el mapa turístico del estado. Si no, serán una buena intención más.

Por lo pronto, la señal está ahí: Tamaulipas quiere dejar de ser visto solo desde sus problemas y empezar a ser reconocido por su potencial.

En la intimidad… Mientras el turismo intenta abrir nuevas rutas, en otro frente igual de estratégico se está gestando una transformación silenciosa pero profunda: la ciencia.

La Universidad Autónoma de Tamaulipas no solo está creciendo, está redefiniendo su papel en el desarrollo del estado. Bajo la rectoría de Dámaso Anaya Alvarado, la institución ha logrado duplicar su capacidad científica en apenas dos años, al pasar de poco más de cien proyectos a más de 200 en 2025.

No es un dato menor. Es una declaración de rumbo.

Lo relevante no es solo el número, sino el enfoque: investigación orientada a resolver problemas concretos. Desde salud pública hasta sostenibilidad ambiental, pasando por modelos productivos y cultura de paz. Es decir, una ciencia que deja el laboratorio para instalarse en la vida cotidiana.

La vinculación con los tres niveles de gobierno, en proyectos como el Puerto Seco en Ciudad Victoria o el Puerto del Norte en Matamoros, revela otra dimensión: la academia como actor estratégico en la toma de decisiones.

Más del 80 % de sus cuerpos académicos en consolidación, crecimiento sostenido en posgrados y una producción científica en expansión dibujan a una universidad que entendió algo clave: el conocimiento que no impacta, se queda corto.

Tamaulipas, entre paradores turísticos y laboratorios universitarios, parece estar apostando a algo más profundo que la coyuntura: a construir futuro.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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Opinión

La mujer del pelotero

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La historia de terror que atraviesan los 47 trabajadores federales de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social en Tamaulipas es más que un simple conflicto laboral. Es una retórica fallida que evidencia el fondo de una contradicción institucional.

La dependencia encargada de vigilar que se respeten los derechos laborales… no puede garantizar los de su propio personal.

Aunque han guardado silencio por varios meses, lo de hoy es insostenible. Semanas sin pago, y no es la primera vez. Ha ocurrido antes. Han sufrido hasta tres meses sin salario, dicen. Sin retroactividad. Sin explicación clara.

Y ahora, una transición. Opaca y represora, comentaron los trabajadores federales, pues dicen que solo a través de una videollamada. Les bajaron instrucción. Un cambio de esquema, y punto. Van a pasar del orden federal al estatal. Sin reglas claras. Sin certezas. Sin garantías laborales.

El secretario Marath Baruch Bolaños López no ha dado la cara. Y ese silencio pesa más que cualquier pecado que haya cometido con anterioridad el mismo PRI en toda su historia.

No se trata de un simple ajuste administrativo. Es la estabilidad de personas que llevan décadas en el servicio público. Hay casos de más de 30 años de antigüedad. Trayectorias completas que hoy se reducen a una condición: firma o te quedas sin ingreso.

Renunciar a la antigüedad. A la compensación. A derechos adquiridos.

Aceptar un salario menor.

Firmar contratos temporales.

Trabajar, en los hechos, en condiciones de informalidad… dentro de una institución que sanciona precisamente eso.

La ironía… Los trabajadores de la STPS exigen a empresas que otorguen prestaciones, que respeten la ley, que garanticen estabilidad… mientras ellos no tienen nada de eso.

Ni siquiera porque el artículo 123 constitucional lo deja en claro: La irrenunciabilidad de derechos no es negociable. Y la progresividad laboral no va con los retrocesos.

La jurisprudencia es clara: en procesos de reestructuración, los derechos deben respetarse íntegramente.

Aquí pretenden que ocurra lo contrario.

Se reduce salario. Se eliminan prestaciones. Se borra antigüedad.

Se precariza.

Y se hace con presión.

Con la urgencia del trabajador que necesita cobrar para sostener a su familia.

Porque si el Estado puede desdibujar derechos laborales bajo el argumento de una “transición”, entonces cualquier empresa podría intentar lo mismo.

En la intimidad…. Mientras en un frente se discuten derechos laborales que se diluyen, en otro se construyen políticas públicas que, al menos en papel, buscan sostener a la población.

En Tampico, la administración de Mónica Villarreal Anaya ha apostado por un modelo concreto en materia de salud: atender la diabetes con seguimiento real, no con campañas de ocasión.

El Centro de Control de Diabetes (CECODIAT), en Morelos y Borreguera, ya tiene números que respaldan el discurso: más de 800 consultas diabetológicas, 992 de nutrición y un 56 por ciento de control metabólico en pacientes registrados.

En México la diabetes sigue siendo una de las principales causas de muerte, hablar de control —no de atención aislada— es hablar de política pública bien enfocada.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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Opinión

Un legado social para nuevas juventudes

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Por: Zaira Rosas
zairosas.22@gmail.com

Era 2013 cuando conocí en persona a Rossana Reguillo. Acababa de leer un libro suyo donde analizaba a los policías en México; su narrativa bastó para volverme su admiradora y querer entender el mundo como ella lo hacía.

Ese texto reunía entrevistas con policías en Guadalajara, pero revelaba algo más profundo: la inseguridad en México no es un fenómeno lineal, sino un entramado de voces, contextos y silencios.

Para comprenderla, decía implícitamente, hay que escuchar a todas sus personas, conocer su vida y las motivaciones detrás de cada acto.

La vida intelectual de Reguillo estuvo marcada por una curiosidad inagotable y un compromiso ético con la realidad. Fue catedrática en el ITESO y formó parte del Consejo Consultivo de Comunicación de la IBERO Puebla. Sin embargo, su influencia desbordó las aulas. Siempre se mantuvo cercana a las juventudes, no desde la condescendencia, sino desde el reconocimiento de su potencia crítica y creativa.

Escuchaba, cuestionaba y acompañaba, la primera vez que pude escucharle parecía ser alguien que nos conociera de toda la vida y pese a su gran sabiduría se mostró atenta a nuestras inquietudes y nunca soberbia.

Su mayor acierto —y quizá su legado más poderoso— fue la capacidad de mirar de frente el horror sin simplificarlo. En sus análisis sobre violencia, desapariciones, narcotráfico y desigualdad, evitó las narrativas cómodas.

En lugar de eso, construyó relatos complejos donde cabían el dolor, la resistencia y las contradicciones de México. Supo leer los signos de su tiempo, tanto en las calles como en los espacios digitales.

Por eso impulsó proyectos como el Signa Lab, donde exploró cómo se construyen las conversaciones públicas en internet y cómo circula la información en contextos de crisis.

Reguillo entendía que narrar es también disputar el sentido. Sus textos no solo describían la realidad: la interrogaban. ¿Quién tiene derecho a contar la historia? ¿Qué voces quedan fuera? ¿Cómo se construye el miedo? En sus escritos sobre México, la violencia nunca fue un espectáculo, sino una pregunta abierta que exigía responsabilidad colectiva.

Nos enseñó que detrás de cada cifra hay vidas, y detrás de cada discurso, intereses.

Honrar su legado hoy implica más que recordarla: exige actuar. Para las juventudes, su ejemplo ofrece varias rutas. Primero, informarse con rigor y no conformarse con explicaciones superficiales. Segundo, escuchar activamente, especialmente a quienes han sido históricamente silenciados. Tercero, apropiarse de los espacios digitales con conciencia crítica, entendiendo que también ahí se construye la realidad social. Y, sobre todo, atreverse a cuestionar incluso las propias certezas.

En un contexto saturado de información, mantener la criticidad es un acto político. Reguillo nos enseñó a analizar siempre todas las partes, a desconfiar de las versiones únicas y a buscar las conexiones profundas entre los fenómenos. Su legado invita a mirar más allá de lo evidente y a asumir la responsabilidad de pensar el mundo en colectivo.

La revolución de ideas puede tener lugar en múltiples espacios, incluso en las plataformas digitales donde los discursos pueden desafiar el autoritarismo, cerrar los ojos ante la complejidad de nuevas formas de comunicación, sería traicionar su memoria.

En cambio, honrarla implica sostener la incomodidad de las preguntas difíciles, defender el pensamiento crítico y poner por delante el bien común.

Porque, como ella mostró a lo largo de su vida, entender es el primer paso para transformar la realidad que nos trastoca aunque no siempre parezca que algo lejano también nos afecta.

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