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Por Jesús Alberto Bravo Chávez.

Tampico, Tamps.- No será derribado: al menos por lo que resta del actual gobierno citadino, al antiguo mercado municipal Francisco I. Madero no lo echarán por tierra, ya que el tiempo que le queda a la gestión que emprendió el proyecto de reconstrucción de los centros de abasto apenas resulta suficiente para edificar dos terceras partes del complejo.

0810-mercado francisco i madero en tampico0810- mercado francisco i madero en tampico tampsAsí lo ha revelado ya, desde hace un par de meses, el propio presidente municipal Gustavo Torres Salinas, quien en una reunión con socios de Canaco Tampico reconoció en aquellas fechas la nula posibilidad de iniciar siquiera el derribe de ese mercado, el único con carácter de histórico que queda en pie dentro del primer cuadro citadino y el cual data de 1926, mismo año en que fue inaugurada también la vieja planta de agua «Hydros», hoy en día «Casa de la Naturaleza», del sector Tancol.

Quienes aportan tal referencia estadística a REPORTE NORESTE son Marco Antonio Flores, cronista de esta ciudad y puerto, y José Luis León Hurtado, expresidente del Consejo Ciudadano del Agua del Río Pánuco, al explicar también que es lo único que queda del conjunto de locales individuales erigidos bajo un método arquitectónico conocido como sistema de pabellones.

Por su parte, los comerciantes con más años en ese lugar aseguran que es tal la resistencia de esa serie de edificios pequeños, con caídas de agua laterales, un cielo raso elevado y ventilación en lo alto en forma circular (a la que se llamaba ventanal con forma de ojo de buey), que ninguna de las grandes catástrofes naturales que hubo durante la primera mitad del siglo pasado, ni el continuo trepidar del suelo a consecuencia del paso de los trenes, ni la vibración que emiten los grandes buques cuando atracan en el puerto, han llegado a cuartear siquiera la estructura de los pabellones, pues lo que sí se ha minado, señalan, es el cobertizo de concreto sobrepuesto muchas décadas después de su construcción.

Herrería artísticamente trabajada en sus enrejados, algunas ventanas antiguas de madera en su interior, y en general la estructura original de cada uno de esos módulos individuales, son lo que le otorga a ese complejo la calidad de inmueble histórico incluido en el catálogo del instituto Nacional de Antropología e Historia, y aún podrían llegar a evitar, quienes así lo quisieran, que las futuras autoridades concreten su demolición, tan sólo procediendo a una restauración integral que garantice su protección como patrimonio de la ciudad… lo que tendrían que hacer, todos los locatarios, por cuenta propia y unidos.

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