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@dect1608

Eduardo Cantú Elías, dirigente de la asociación “Tamaulipas por la Paz” murió el mero día del grito de independencia, su ausencia física deja sobrado aprendizaje tanto para las autoridades, actores políticos, militares, navales y sociedad civil; incluidos los medios de comunicación. Se fue “el gordo” pero dejó un legado; luchar por la paz sin cansancio y tomar acción ante la adversidad.

Polémico desde la mesa de su casa, Lalo Cantú, fue capaz de criticar a su cuñada por como empuñaba los utensilios y la forma en la que ella agarraba el taco –por cierto, eso sí! su esposa Marisa, que siempre estuvo para él, fue la única que podía ponerlo en su lugar- Cantú Elías, fue polémico hasta por cómo se dirigía con sus amigos y quienes tuvieron la oportunidad de estar cerca de él; fue igual o más controvertido por sus publicaciones en su Facebook y Twitter; fue un tipo que siempre tuvo el cariño de muchos y su manera “sin filtro” para hablar lo hizo único.

Pero este polémico personaje, tuvo la capacidad de salvar de la supervivencia a toda una región, a una sociedad entera que se encontraba agazapada y tembleque ante el poderoso accionar del crimen organizado, y me refiero a los habitantes del sur de Tamaulipas, este hermoso pedazo de México al que la Comisión Nacional de Seguridad, rebautizó como zona costa.

Fue en mayo de 2014 cuando vía redes sociales, Eduardo Cantú Elías, “el Gordo” como le decían con cariño sus amigos, convocó a una marcha por la paz, llamó a los tamaulipecos para que salieran de sus casas y retomarán las calles para enviar un llamado al Estado y al poderoso cártel…  el mensaje multitudinario fue que existía un Lalo y no iba a permitir que siguieran en lo suyo, el gobierno haciendo nada y la delincuencia organizada, avanzando y disputándose sin tregua la zona de Tampico; con su llamado, surgieron otros miles de “Lalos” y marcharon por la paz vestidos de blanco.

Al paso de las semanas, al menos el Gobierno Federal, entendió que los reportes emitidos por parte del Gobierno de Tamaulipas, no eran tan cercanos a la realidad de lo contrario no existiría, Lalo Cantú, el papá que no solamente se quejó de la violencia, paro, miro y tomo acción; luego vino su candidatura a Diputado Federal por el Partido Movimiento Ciudadano, no ganó esa batalla pero lo revitalizó, pues antes de tomar esa decisión, Lalo Cantú, ya estaba muy desgastado por su insuficiencia renal, su moral y entusiasmo por  dejarle una mejor ciudad a Lalito, su hijo, lo hizo participar como candidato pese a que antes había criticado fuerte a todos los partidos políticos, pues no tenia de otra era participar o ver los toros desde la barrera.

Finalmente el trago amargo llegó horas antes del grito de independencia, esa libertad por la que tanto lucho y por la que se esforzó hasta el último suspiro de su vida pues se negaba a partir sabiendo que la entidad en la que vive su hijo, no ofrece las mejores garantías, tampoco ha mostrado una mejoría como para partir en paz.

Gracias Lalo, gracias “Gordo”….

Gordo Cantú tres arcos

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