Connect with us

@dect1608

El cártel de las drogas, uno de los más antiguos de México y el de mayor poderío en el noreste del país, luego de su monopolio en el trasiego y venta de estupefacientes, aparentemente infinito, cayó en la sanguinaria guerra sin cuartel por mantener el control de una de las entidades más importantes en el negocio del narcotráfico, Tamaulipas.

Fue allá por el 2007 cuando se comenzaron a ver los primeros cuerpos sin vida tirados por las calles de los 43 municipios de esta entidad; se trataba de los desertores, aquellos que en algún momento habrían jurado defender al uno y después eligieron formar parte de otro grupo. Fue así como iniciaron su lucha deZcarnada.

Coincidencia o no, la llegada al poder del panista michoacano, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, trajo nuevos líderes, nuevos cárteles y nuevos inversionistas en el negocio de las drogas. Fue precisamente lo que sucedió en Tamaulipas, desde el Pánuco hasta el Bravo, del Golfo de México a la divisoria con Nuevo León y San Luis Potosí, todo se movió y muchos murieron, otros desaparecieron, mientras que los más castigados fueron los cuerpos de seguridad a quienes se les señaló de servir fielmente a los criminales; es verdad, muchos de ellos trabajaban de día cuidando a la ciudadanía y de noche a cuidar al “Patrón”, la verdad es que siempre han sido los mal queridos, y ahora con mayor razón, luego de todo lo que ha sucedido.

Pero el regreso del “nuevo PRI” con Enrique Peña Nieto, otorgó una última oportunidad a los policías de Tamaulipas, todos fueron sometidos a exámenes de control y confianza, los que aprobaron siguen en paso ascendente, tal es el caso del abogado,  Ernesto Escobar Pérez, uno de los pocos 80 Policías Ministeriales, certificados por la Comisión Nacional de Seguridad, para seguir en funciones, solo que ahora, Escobar, con menos de 15 años de servicio tomará el control de la zona costa de Tamaulipas, asumirá la Comandancia de las Policías Ministeriales, en Altamira, Madero, Tampico, Aldama y González; su principal labor va a ser “sacar” toda la chamba que no hicieron los agentes federales que envió la federación, mientras los ministeriales tamaulipecos se ganaban la confianza del Secretario de Seguridad, General Arturo Gutiérrez García y del Procurador del Estado, Ismael Quintanilla Acosta, personaje que anunció el regreso de la ministerial al sur de Tamaulipas para la próxima semana y confirmó a Ernesto Escobar Pérez, abogado con Maestría en Derecho Penal como responsable de la corporación. Cerrando de esta forma un ciclo y dándole las gracias de forma diplomática a los federales que solo se convirtieron en un cargo financiero  para Tamaulipas pues mensualmente en puro hospedaje y alimentos se gastaban más de un millón de pesos y lamentablemente dos de los primeros elementos que llegaron fueron raptados por el crimen organizado a principios del año.

Éxito a la Policía Ministerial del sur de Tamaulipas en su nueva faceta acreditada y buena suerte a la ciudadanía.

 

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in Opinión