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(o:  “Té de manzanilla para el gigante”)

Los de la escolta.  Los del cuadro de honor.  Los que ganan la “olimpiada del conocimiento”.  Los que reciben reconocimiento al concluir su educación primaria o secundaria como mejores promedios y primeros lugares en aprovechamiento académico.  Los que aparte se llevan las menciones honoríficas.  Los que, por todo lo anterior, siempre reciben becas ya sea oficiales o procedentes de fundaciones para el fomento de la excelencia educativa.  Los que se ganan el derecho a “ir a ver al presidente” en la residencia oficial de Los Pinos.  Todos ellos.   Y más: los alumnos que cada año terminan su ciclo escolar habiendo sido “promovidos” (como se decía antaño) al siguiente grado en cualquier nivel de enseñanza básica.  Los millones de niños y adolescentes que en todo el territorio nacional asisten a escuelas públicas y son calificados diariamente por haber resuelto bien los ejercicios en clase, haber expuesto algún tema ante grupo, haber resuelto correctamente los problemas razonados y las operaciones matemáticas, haber contestado de forma acertada las preguntas referentes a gramática, historia, geografía y ciencias naturales, haber demostrado que están al corriente en la cultura general, haber hecho la tarea de inglés y practicar ese idioma dentro del salón, haber participado en las actividades extramuros, como educación física, asambleas y talleres, haber aprendido a tocar un instrumento básico y leer en pentagrama las notas musicales, haber entendido, pues, lo que es la educación artística.

Todos esos menores, estudiantes que a lo largo de los últimos, digamos,  diez o quince años, han cubierto su instrucción elemental sin problema alguno, bajo la dirección, observancia, capacitación, asesoramiento y evaluación, y por ende aprobación y certificación de los docentes que trabajan para el sistema educativo oficial, pertenezcan estos ya sea al Sindicato o a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, ¿deberán ver anulados sus certificados de preescolar, primaria y secundaria, por el hecho de que alguno, varios o todos los maestros que les tocó tener en determinado período o año lectivo de su asistencia a clases, haya sido o sea reprobado en el examen o exámenes (porque, hasta nuevo aviso, son 3 los que se aplica como el mismo número de oportunidades) que establece la tan discutida, controversial y hoy en día bastante rechazada, reforma educativa de México?  Si se trata de ser congruentes y exigentes al cien por ciento, y de estar en concordancia con el sentido de “las grandes reformas estructurales” implementadas por los poderes de la unión desde que inició el actual gobierno federal, entonces habría que hacer también una rectificación en tal sentido, es decir: una invalidación total del trabajo que hayan realizado, frente a grupo, los profesores que no estén teniendo buenos resultados al sustentar dichas pruebas… bastante complicado  e  incluso absurdo, absolutamente impensable, ¿cierto?  Y sin embargo es una tesis que tiene fundamento: ¿tendrá validez el título profesional de cualquier adulto con una carrera universitaria o educación superior, si se llega a descubrir que los catedráticos que le impartieron tales o cuales materias no eran sino falsos mentores?  Habría que ver.

Entonces, ¿hay congruencia o no al querer dejar sin trabajo, sin su puesto o “plaza” dentro del sistema de enseñanza pública, a aquellos maestros que no pasen los exámenes contemplados por la reforma educativa?  Lo más probable y evidente es que, con todo y sus carencias, fallas y falta de capacidad para estar al cien por ciento avalados en cuanto a conocimientos y habilidades, en cuanto a sus aptitudes al frente de grupo, los profesores que no han aprobado, y esos que probablemente no aprueben las evaluaciones por venir, tuvieron por lo menos la capacidad para sacar adelante la tarea propia de educar a esos grupos de niños que han tenido ellos a su cargo al interior de los planteles públicos.  Y si así ha sido es porque, en lo general, se han apegado, de una forma medianamente buena o incluso aceptable, a los métodos, esquemas, lineamientos, guías y, sobre todo, programas que establecen tanto la Secretaría de Educación Pública (SEP), como las secretarías estatales de esa misma área.  Pero sobre todo: existe algo mucho más complejo, que pocos han observado, y que pone ante una disyuntiva al gobierno que impulsó la reforma educativa, el cual tampoco ha sido capaz de verlo, y es el hecho de que ha sido este mismo sistema gubernamental, y por supuesto los que le precedieron, el que ha expedido, vía la SEP, todos esos certificados de preescolar, primaria, secundaria, bachillerato y preparatoria, a los alumnos de escuelas públicas en las que labora toda esa plantilla magisterial cuyas facultades pone ahora en entredicho, al ponerla a prueba para ver si es apta o no para impartir clases.  Lo cual, por sí solo, constituye una verdadera paradoja.  Como la de los habitantes de aquel país fantástico que un día encontraron a un gigante dormido cuyo cerebro se aventuraron a explorar, sólo para descubrir que no hacía sino estar soñando, con exactitud, lo que ellos harían a continuación.  Y entonces su mayor preocupación, la de los residentes de aquel lugar imaginario, fue no hacer nada que pudiera despertar a ese gigante.  Algo que el actual gobierno empieza a hacer justo ahora, cuando su propio gigante se ha limpiado ya hasta las “chinguillas” de los ojos.

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Opinión

Los chistes de Benjamín “el secretario”

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Las cifras oficiales del turismo en Tamaulipas durante 2025 ofrecen un punto de partida relevante para entender no sólo el comportamiento de los visitantes, sino el modelo económico que hoy sostiene al sector. Con 17 millones 417 mil 411 turistas y visitantes, el estado alcanzó un máximo histórico; sin embargo, el dato cobra verdadero sentido cuando se revisa su composición.

De ese total, 57.8 por ciento correspondió a turismo nacional, mientras que 40.8 por ciento fue turismo local. El turismo internacional representó apenas el 1.5 por ciento. Más que una debilidad, el dato confirma una realidad estructural: Tamaulipas es un destino que se mueve, fundamentalmente, por dinámicas internas y regionales.

Los principales emisores de turismo nacional fueron Nuevo León, con 3.8 millones de visitantes; San Luis Potosí, con 1.1 millones; la Ciudad de México, con 679 mil; Coahuila, con 366 mil; y Veracruz, con 261 mil. Se trata de flujos cercanos, constantes y mayoritariamente carreteros, que explican por qué el turismo tamaulipeco resiste ciclos económicos adversos y mantiene estabilidad a lo largo del año.

Este perfil tiene ventajas claras: continuidad, arraigo regional y menor volatilidad. Pero también plantea un límite que conviene reconocer con claridad. El turismo que llega es numeroso, pero no necesariamente el que mayor derrama económica genera. La baja proporción de visitantes internacionales sigue siendo el principal desafío para un estado que, por ubicación geográfica y conectividad, podría aspirar a una presencia más sólida en ese segmento.

Desde la Secretaría de Turismo se ha señalado que el mercado internacional —en especial el estadounidense— representa una oportunidad estratégica. La afirmación es correcta, pero el reto no es conceptual, sino operativo. La captación de turismo extranjero depende menos de campañas y más de condiciones sostenidas de seguridad, servicios, profesionalización y certidumbre urbana. Es un proceso de mediano plazo que exige constancia y coordinación institucional.

El dato duro es claro: Tamaulipas ya logró atraer visitantes; ahora el desafío es mejorar la calidad del ingreso turístico. No se trata de competir en volumen, sino en valor. El récord de 2025 debe entenderse como un piso, no como un punto de llegada.

En la intimidad… En paralelo a las cifras económicas, la agenda social avanza en otro registro, menos visible pero igualmente estratégico. Durante la reunión intermunicipal Salud en Todas las Políticas, realizada en Tampico, la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya expuso un enfoque centrado en la prevención y la coordinación institucional como ejes de la política pública en materia de salud.

Más allá del discurso, se presentaron acciones concretas: la recolección de 2 mil 744 toneladas de residuos, principalmente especiales; la incorporación de un triturador industrial de neumáticos para reducir riesgos sanitarios asociados al dengue; y la realización de jornadas médicas semanales en colonias prioritarias.

Un componente que destaca es la participación de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, cuyo papel ha ido más allá del acompañamiento formal. Bajo la conducción del rector Dámaso Anaya Alvarado, la UAT ha fortalecido programas de salud mental en escuelas secundarias públicas, extendiéndolos incluso al personal docente mediante esquemas de atención entre pares. Es un ejemplo de cómo la vinculación universitaria puede traducirse en impacto social directo cuando existe dirección institucional clara.

La coordinación con instancias federales y estatales, incluidas áreas de seguridad y salud, completa un esquema que apuesta por anticiparse a los problemas, no sólo reaccionar ante ellos.

Sin estridencias ni triunfalismos, los datos permiten una lectura puntual: Tamaulipas enfrenta retos estructurales, pero también dispone de bases reales —económicas, institucionales y académicas— para abordarlos. Reconocer ambas cosas, al mismo tiempo, es quizá el ejercicio más honesto que puede hacerse desde el periodismo.

Davidcastellanost@hotmail.com

@dect1608

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Opinión

A ver si es cierto… 

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El programa federal de conservación y bacheo carretero que se ejecutará a lo largo de 2026 pertenece a esa categoría de la esperanza. NO corta listones espectaculares ni inaugura puentes icónicos, pero aportará al sostén de la vida económica, social y de seguridad de Tamaulipas.

La Secretaría de Obras Públicas del estado ha confirmado que Tamaulipas queda integrado a la región noreste dentro del esquema nacional de conservación de la red federal. En un país donde el deterioro de las carreteras se convirtió durante años en una normalidad peligrosa, la decisión de invertir en mantenimiento es una señal de madurez institucional: entender que la infraestructura no se presume cuando se inaugura, sino cuando funciona.

El plan contempla trabajos dentro de una red nacional que supera los 52 mil kilómetros, con una inversión federal de 50 mil millones de pesos. Para el noreste —Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Zacatecas y Tamaulipas— se destinan 7 mil 113 millones de pesos para atender 2 mil 110 kilómetros. En términos prácticos, eso significa menos accidentes, menores costos logísticos, mayor competitividad y rutas más seguras en corredores que conectan a Tamaulipas con Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, arterias vitales para el comercio exterior y el tránsito regional.

Aquí vale subrayar algo que pocas veces se dice con claridad: una carretera en mal estado no es solo un problema de movilidad; es un impuesto oculto a la economía familiar y empresarial. Aumenta el desgaste vehicular, eleva tiempos de traslado, encarece el transporte de mercancías y, en contextos como el nuestro, impacta incluso en la seguridad pública. La conservación carretera es, también, una política social silenciosa.

Otro punto relevante es el empleo. La atención de tramos prioritarios y corredores estratégicos genera trabajo local, dinamiza economías regionales y activa cadenas productivas que van desde la construcción hasta los servicios. No es la obra espectacular, pero es la obra que sostiene.

El reto, por supuesto, no está en el anuncio sino en la ejecución: calidad, transparencia y vigilancia social. Que el mantenimiento no sea cosmético ni temporal, que los recursos lleguen al asfalto y no se diluyan en inercias administrativas. En ese punto, la exigencia ciudadana no es oposición; es corresponsabilidad.

Porque si algo ha aprendido Tamaulipas es que la infraestructura no se defiende con discursos, se defiende con resultados medibles y carreteras que resisten el paso del tiempo, del clima y del tráfico pesado.

En la intimidad… Mientras la obra que no luce avanza en silencio, Tampico recibió una ovación internacional. El Premio Excelencias Turísticas, otorgado al Jazz Internacional Tampico Fest 2025 en el marco de la FITUR 2026 en Madrid, coloca al puerto en una vitrina global donde pocos destinos mexicanos logran permanecer por mérito propio.

No es un premio menor ni una casualidad. El festival —realizado del 20 al 24 de octubre— ofreció conciertos gratuitos de artistas nacionales e internacionales y confirmó algo que los tampiqueños saben desde hace décadas: la cultura también es política pública cuando se convierte en identidad, turismo y economía. Tampico, con su arquitectura y atmósfera histórica, vuelve a ser reconocido como el Nuevo Orleans mexicano, no por nostalgia, sino por propuesta.

En la Feria Internacional de Turismo, donde convergen más de 161 países y alrededor de 250 mil visitantes, Tamaulipas mostró lo que a veces se nos olvida defender: historia, gastronomía, artesanías y destinos con personalidad propia. En un mundo saturado de ofertas turísticas genéricas, la autenticidad es el verdadero valor agregado.

Carreteras que conectan y cultura que proyecta. Infraestructura que sostiene y música que convoca. Ese es el Tamaulipas que merece ser leído con respeto por los funcionarios y reconocido por la ciudadanía: el que entiende que el desarrollo no siempre hace ruido, pero cuando se articula bien, deja huella.

davidcastellanost@hotmail.com

@dect1608

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Opinión

Morena tiene miedo a EUA, pero esto está más cerca de lo que creen

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En política, como en la tauromaquia, no basta con salir al ruedo vestido de luces: hay que saber templar, citar y mandar. Jorge Romero Herrera, dirigente nacional del PAN, salió a la plaza de Tamaulipas con el capote arrastrando… y el toro, lejos de embestirle noble, le pasó por encima.

La falta de oficio quedó exhibida cuando el CEN permitió que el vendaval interno creciera sin barreras. Pasó el 2025 y la convocatoria para renovar el Comité Directivo Estatal nunca apareció. El reloj avanzó, el 2026 brincó al ruedo y el PAN tamaulipeco quedó a la deriva, convertido en una plaza sin alguacilillo ni juez de callejón. Mientras tanto, El Truko y otros panistas de poca monta se pasearon por la entidad como novilleros sin alternativa: amarres, dimes y diretes, gritos desde las barreras y ningún acuerdo formal. Mucho ruido, poca lidia.

La consecuencia era previsible: la confrontación abierta entre Francisco Javier García Cabeza de Vaca y César Augusto Verástegui Ostos se volvió conversación de sobremesa, de café… y hasta de quienes comercian huachicol, felices de ver al panismo entretenido en su propia carnicería. Eran un gobierno naciente, eso, siempre facilita la embestida retórica: errores tempranos, promesas sobreactuadas y flancos abiertos. El panismo tenía con qué. Pero nadie tomó la muleta.

Romero Herrera tiró el capote y se fue a la barrera. Tamaulipas —una entidad que pudo ser trampolín, maquinaria territorial y caballo de picar contra la 4T— fue soltada a su suerte. Y eso que, nos guste o no, a Cabeza de Vaca no se le ve tan mal en el territorio.

Para colmo, vino la función de Lía Limón: tibia, sin fondo y sin emoción. Y el desaire fue de plaza llena: al enlistar a los gobernadores “de orgullo y prestigio panista”, omitió a Francisco Javier García Cabeza de Vaca. No lo nombró. No lo reconoció. No lo volteó a ver. Curioso, tratándose de uno de los tamaulipecos que más dinero —miles, millones— le metió a la interna que llevó a Jorge Romero a la dirigencia nacional. Quizá el dirigente olvidó informarle a Lía… o quizá el olvido fue perfectamente calculado.

Hoy el ruedo vuelve a moverse. Porque mientras la banda del Truko se acomoda la montera, aparece Omeheira López Reyna, y el ambiente cambia. No es vaquilla ni toro de regalo. Es animal serio, con trapío, recorrido largo y mirada fija.

Militante activa desde hace 40 años, Omeheira es cuidadosa, precavida, elocuente y mesurada. Pero cuando decide apretar la muleta, manda y somete. Su irrupción no es sólo una disputa por la dirigencia estatal: es la evidencia de que sí hay con qué plantarse frente a la fórmula de Verástegui Ostos.

Su historial no admite regateos: diputada federal en la primera mitad del sexenio de Felipe Calderón; presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en San Lázaro; titular de la Unidad de Derechos Humanos en Gobernación con Francisco Blake Mora; responsable de la Unidad contra la Trata de Personas de la CNDH; directora y brazo derecho de Mariana Gómez en el DIF Tamaulipas, etapa de reconocimientos nacionales; y recientemente magistrada del Poder Judicial del Estado hasta la entrada en vigor de la reforma judicial 4T. Eso no es relleno de cartel: es currículum de plaza grande.

Los boletos están vendidos. La corrida será de cartel clásico, con bravura, pases largos y rejoneo fino. Será, eso sí, como las francesas: sin muerte, porque nadie quiere cargar con el cadáver político. Pero que no se engañe nadie: habrá cornadas, habrá sustos y habrá arrastres morales.

Y mientras Jorge Romero observa desde lejos, el PAN en Tamaulipas se juega algo más que una dirigencia: se juega si todavía sabe lidiar toros… o si ya sólo sabe verlos desde el tendido.

En la intimidad… Tampico se alista para otra clase de destreza, una donde no hay gritos de plaza ni embestidas políticas, sino precisión, temple y pulso firme. La gran final del #MTMéxico, la competencia de maniobras para operadores de tractocamión quinta rueda —considerada la más importante del continente—, se realizará el 31 de enero de 2026 en el Expo Tampico.

La entrada será gratuita, y el público podrá vivir una jornada completa con música en vivo, dinámicas, exhibiciones y sorpresas. No es un evento menor: MT México nació en 2020 como una serie de competencias regionales para reconocer y dignificar la labor de los operadores del transporte de carga, esos profesionales que mueven al país mientras casi nadie los ve.

En cinco años y 15 ediciones regionales, el certamen ha reunido a más de 1,283 competidores, hombres y mujeres, y a 510 empresas, consolidándose como un auténtico festival del transporte con alcance continental. Aquí no hay improvisados: hay oficio, práctica y respeto por la técnica.

A la final nacional llegarán los ganadores de las cuatro regiones del circuito: Noroeste (Tijuana), Noreste (Allende), Frontera (Nuevo Laredo) y Golfo-Centro (Orizaba), quienes competirán en tres categorías: Sleeper Cab, Cab Over y Doble Articulado (Full), buscando el título de los mejores operadores del país.

Las actividades arrancarán el 30 de enero con una cena de presentación y reconocimiento a los finalistas. La competencia oficial será el sábado 31, de 11:00 a 18:00 horas, con exhibiciones para toda la familia. Habrá unidades clásicas, demostraciones mecánicas, zonas recreativas infantiles, áreas de parrilla y promociones de patrocinadores.

Organizadores como Canacar México, junto con diversas asociaciones del sector, agradecieron al gobierno municipal de Tampico las facilidades otorgadas y subrayaron la relevancia de este encuentro para visibilizar la profesionalización del transporte de carga, pieza clave de la logística y del comercio nacional e internacional.

Copresentado por Freightliner México y Kenworth Mexicana, el evento promete música en vivo, grandes marcas, regalos y experiencias únicas. Tampico vuelve a colocarse en el mapa, esta vez como punto de convergencia nacional para quienes saben que, tanto en la política como en el volante, el arte está en el control, no en la fuerza bruta.

davidcastellanost@hotmail.com
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Opinión

Claudia: Reconoce el trabajo y liderazgo del Síndico Petrolero

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Por Mario Prieto.

El Resbalón.

Claudia Sheinbaum se convirtió, en la pasada campaña, en la candidata del sindicato petrolero. Ellos fueron de los primeros que no solo la destaparon, sino que le levantaron la mano, la apoyaron y no descansaron hasta verla convertida en la primera mujer presidenta de México.

Por eso existe una muy buena relación entre la actual presidenta de este país y el líder nacional del sindicato petrolero, Ricardo Aldana. Existe una relación de trabajo y respeto mutuo.

Durante el festejo del Día del Trabajo del 2024, se pronunciaron a favor de la actual presidenta de este país, y eso es algo que no se le olvida a doña Claudia y que nunca se le va a olvidar.

Ricardo Aldana y cada uno de sus secretarios generales en el país se la jugaron desde un principio con Claudia, y esa excelente relación continúa hasta este momento, porque desde Palacio Nacional han visto todo el empeño y dedicación, pero principalmente la importancia que tienen los trabajadores petroleros para que sigan marchando, a veces contra viento y marea, cada una de las refinerías de nuestro país.

El año pasado, durante el festejo del 18 de marzo, Sheinbaum Pardo recordó que las empresas extranjeras le dijeron al presidente Lázaro Cárdenas que nunca iba a salir adelante la industria petrolera en México sin su apoyo.

Desde Minatitlán, Veracruz, durante un encuentro en el estadio de béisbol “18 de marzo de 1938”, sede del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Sheinbaum Pardo recordó que las empresas extranjeras dijeron al presidente Lázaro Cárdenas “que nunca iba a poder salir adelante la industria petrolera en México sin su apoyo”.

Pero no contaban —abundó— con la garra, con el coraje de las mexicanas y los mexicanos, y de los trabajadores petroleros de México, que sacaron adelante la industria más importante durante tantos años de nuestro país”, palabras que arrancaron los aplausos de los presentes, a quienes dijo: “Hoy vengo a decirles a las y los trabajadores petroleros que vamos a sacar adelante a Pemex, como ya lo inició el presidente López Obrador”.

Y es precisamente todo esto lo que mantiene unos lazos entre la primera presidenta de México y el líder nacional del sindicato petrolero, Ricardo Aldana Prieto.

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