Opinión

Abróchense los cinturones

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«Señoras y señores, el capitán ha encendido la luz de los cinturones de seguridad. Por favor, ponérselo si aún no lo han hecho», este mensaje debe ser tomado en cuenta por todos los mexicanos a partir del segundo semestre del presente año.

A pesar de las buenas intenciones y de los mensajes enviados cada mañana desde el púlpito presidencial, los primeros seis meses del 2023 han seguido marcados por el sello sexenal, la violencia desenfrenada a manos del crimen organizado, la corrupción brotando en diferentes dependencias (Segalmex), la injerencia y debilitamiento de poderes e instituciones que se supone deben ser independientes y autónomos (Suprema Corte de Justicia e INE).
En Tamaulipas la situación no es nada diferente, la administración estatal gobernada por Américo Villarreal está estirando la curva de aprendizaje y buscando culpables en el armario del pasado a los errores del presente.

Funcionarios estatales como Olga Sosa, responsable del tema laboral y otros más, están ocupados en amarrar una candidatura. Lo mismo que diputados federales, Erasmo González y locales, Ursula Salazar, por mencionar a algunos, con la mira puesta en escalar un nuevo peldaño y dejando en segundo o tercer orden de importancia su principal responsabilidad.

Lo mismo ocurre en los municipios, basta «chekar» las redes sociales de ciertos personajes que asumen tener méritos propios para ser algo más o creen que por tener a la mano el uso de recursos y programas sociales (que provienen de los impuestos que pagamos todos, vaya es nuestro dinero), ya gozan de la simpatía ciudadana que según ellos se refleja en las encuestas.

Sin ser catastrofista el horizonte mexicano no pinta nada bien, solamente basta ver los hechos ocurrido en las horas recientes, las autoridades federales reconociendo un panorama incierto en la economía, «carros bomba», ejecuciones, violencia a la alza, una «tormenta perfecta».

Todo indica que se avecinan seis meses de mayores turbulencias en temas de seguridad, economía, política, salud y otros. Esperemos que los responsables de volar la aeronave nacional lo hagan de manera correcta y así evitar la pregunta que muchos nos hacemos, ¿Dónde está el piloto?

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