Aunque el conteo continúa durante esta mañana, es un hecho irreversible que Américo Villarreal Anaya, candidato de la alianza Juntos Haremos Historia en Tamaulipas, resultará triunfador, pues se ha despegado de César El Truko Verástegui por más de 80 mil votos.
Esta alianza encabezada por el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM), logró sacar a Acción Nacional después de sólo un periodo de gobierno.
Hace seis años, la ola azul aplastó al Partido Revolucionario Institucional, que se mantuvo en el poder por más de 8 décadas, lo que representó una alternancia nunca antes vista y la oportunidad de la oposición de obtener un lugar preponderante en uno de los estados más importantes del país, por su conexión con estados unidos y sus puertos de altura importantes.
Sin embargo, al PAN sólo les duró seis años el poder en Tamaulipas, debido a varias circunstancias, que sería necesario analizar por separado, pero una de las más importantes, es precisamente el avance ahora de la ola guinda que ya se extiende por todo el país y que prácticamente se consolida en este proceso electoral al obtener cinco de las seis gubernaturas en disputa, con lo que llegarían a 22 de las 32 entidades.
En lo que corresponde a Tamaulipas, la jornada electoral cerro de manera tranquila, con respecto a lo que se esperaba, pues desde días antes, el Gobierno del Estado se ocupó de «calentar» los ánimos, en lo que fue calificado como una persecución política, contra los líderes de Morena, con el argumento de que eran sorprendidos en la compra y coacción del voto o bien malos manejos de recursos públicos, de acuerdo a investigaciones de la Auditoría Superior del Estado.
De acuerdo a analistas y a actores políticos, nunca antes se había visto un trabajo operativo del estado en contra de actores políticos rivales, como el de esta ocasión.
Sin embargo para el día domingo de la jornada electoral los incidentes fueron menores, el robo de dos urnas en Reynosa, amenazas a funcionarios de casilla, así como detenciones por parte de autoridades tamaulipecas a supuestos operadores que repartían dinero, o la llamada compra de votos, para Morena.
Después de todo esto el hecho es sólo uno, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, perdió el estado de Tamaulipas a sólo seis años de alternancia en el poder.