Culiacán, Sin. – El gobernador Rubén Rocha Moya solicitó licencia temporal ante el Congreso del estado mientras enfrenta una investigación de Estados Unidos por presuntos nexos con «Los Chapitos» y tráfico de drogas.
A través de un mensaje en YouTube, Rocha Moya informó que se separa del cargo “para facilitar la actuación de las autoridades mexicanas” y no interferir en el proceso de la Fiscalía General de la República (FGR) tras la solicitud de extradición de Washington.
“Tengo la conciencia tranquila”, aseguró, negando las acusaciones que calificó de “falsas y dolosas”.
Derivado de la acusación formal en Nueva York, el gobierno de Estados Unidos solicitó la extradición de Rocha Moya y otros nueve funcionarios, entre ellos el senador Enrique Inzunza Cázares y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil.
Ante esta situación, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, presentó su renuncia al cargo para enfrentar los señalamientos por narcotráfico y tenencia ilícita de armas.
Rocha Moya enfatizó que no permitirá que lo utilicen para dañar a Morena ni al movimiento que ha transformado la vida de millones de mexicanos.
La crisis política en Sinaloa genera incertidumbre sobre la gobernabilidad del estado en medio del escándalo de presuntos vínculos con el crimen organizado.
Por su parte el senador Enrique Inzunza, acusado junto al exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de nexos con el narcotráfico, rechazó solicitar licencia en el Senado de la República tras los señalamientos por parte de Estados Unidos.
Dijo que en caso de ser solicitado, acudirá a cualquier citación o llamamiento de las autoridades mexicanas.