El nuevo informe de la ONU recuerda que sin políticas ambientales mucho más firmes, las emisiones de gases de efecto invernadero seguirán aumentando más allá de 2025, provocando un calentamiento de hasta 3.2 grados hacia 2100 en el planeta.
Teniendo como objetivo mundial no superar los 1.5 grados, el nuevo informe de la ONU de Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), advierten que las emisiones netas globales deben bajar 43 por ciento en 2030, con respecto a las de 2019, y 84 por ciento en 2050 con el fin de cumplir con el objetivo.
El documento agrega que las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero ascendieron a 59 gigatoneladas en 2019, una cifra 12 por ciento mayor que la de 2010, aunque el ritmo de aumento se ha reducido con respecto al periodo 2000-2009, correspondiendo estos a 34 por ciento sector energético; 24 por ciento a la industria; 22 por ciento al sector agropecuario; 15 por ciento al transporte, y 6 por ciento a la construcción.
Por último agregaron que la crisis sanitaria permitió una reducción de 5.8 por ciento en las emisiones en la primera mitad de 2020, pero el fuerte rebote a final de año anuló los efectos positivos.