Autoridades mexicanas informaron del descubrimiento de una fábrica de explosivos para drones, en el municipio de Marcos Castellanos, en Michoacán.
Se informó que éstas armas fueron encontradas en una finca donde narcotraficantes fabricaban explosivos conocidos popularmente como “papas” a base de pólvora, clavos metálicos y otros objetos cortantes, que salen proyectados al detonar contra el objetivo, los cuales estarían planeados para lanzarse por medio de drones.
El hallazgo lo realizaron agentes de la Guardia Nacional, del Ejército Mexicano y de la Policía Estatal, mientras se encontraban en búsqueda del comando de sicarios que el domingo masacró a un número no determinado de personas en San José de Gracia.