Una niña de cuatro años encontró una huella de dinosaurio, perfectamente conservada, que data de hace 220 millones de años, en el Valle de Glamorgan, en Gales.
El descubrimiento de la menor ocurrió cuando ella y su padre caminaban por la costa de Valle de Glamorgan, en Gales. Esta impresión en barro consta de unos 10 centímetros de largo, y se cree que pertenece a una especie que midió no más de un metro de alto y caminaba sobre sus patas traseras.
La gran preservación que tiene la huella podría ayudar a los científicos a establecer más información sobre la estructura de la piel de los dinosaurios, ya que en esta, incluso se puede ver las almohadillas individuales y las garras que poseía el dinosaurio, esto según declaraciones del Museo Nacional de Cardiff, quienes planean conservar la pieza paleontológica para profundizar en los estudios.