Connect with us

@dect1608

La guerra vía Twitter entre Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y mister president Donald Trump, volvió con este verano infernal y siguen pareciendo las vecinas verduleras del barrio.

La tarde de este jueves el norteamericano insistió en la edificación de un muro para aislarse por completo de México pues representa el segundo país más violento del mundo y el consumo de drogas su principal causa; textualmente lo público así: «Mexico was just ranked the second deadliest country in the world, after only Syria. Drug trade is largely the cause. We will BUILD THE WALL!»

Una hora después, por la misma vía del internet el ex presidente mexicano a quien muchos le recriminos la absurda guerra contra los cárteles de la droga, respondió:

«American’s drug consumption is largely the cause. Stop consuming and sending money and weapons to the criminals!»

Y según el ex presidente, la violencia en nuestro país se da en gran parte por el alto consumo de drogas en Estados Unidos y con signos de admiración le reclamó al vecino del norte, no enviar más dinero y armas a los cárteles mexicanos. Acusaciones bastante serias para quien nunca habló tan fuerte y concreto sobre este tema cuando fue presidente y peor aún, este conflicto tuitero se da cuando Felipe tiene una reputación etílica por los suelos.

Ojalá Calderón saque las pruebas o guarde silencio para no entorpecer las relaciones entre México y Estados Unidos que no están del todo bien, porque si su postura tuitera es una estrategia para favorecer a su esposa que también quiere ser la señora presidenta pues entonces que sea ella quien se ponga al tú por tú con el gringo, al fin ella le iba a Clinton.

Calderón, dijo Humberto Moreira «si tomas no tuites» y va enserio señor, dedíquese a otra cosa que nadie le pidió defender a México, si cuando fue presidente jamás se le vio tan envalentonando contra los hijos del río Sam.

Y bien en temas más localistas, pero apegados a las nuevas tecnologías de la comunicación. jajaja de risa el priismo tamaulipeco, pues en grupos de WhatsApp se andan rasgando las medias. Resulta que algunos aspirantes a presidir el Comité Directivo Estatal del PRI- Tamaulipas, hicieron un grupo de wuas para ir planchando y solicitando votos a sus delegados, allí incluyeron a un tampiqueño que no tiene vela en el entierro y terminó mentandole la madre al ex gobernador tamaulipeco Egidio Torre, una mentada que muchos tricolores tamaulipecos quisieran replicar, ah! pero ninguno tiene los pantalones como ese tal «Narigoma» a quien algunos conocen como Alejandro Acevedo de la Garza.

El texto es un poco extenso pero vale la pena leerlo, es divertido y significa el sentir de muchos militantes del PRI y habla sin duda por aquellos que ya se fueron a MORENA…. entre priistas te mires y zarandeado te verás.

Enseguida el mensaje de whats que envió el tampiqueño priista indignado por lo que sucedió durante los últimos seis años en la entidad.

Para el Chat…por Alejandro Acevedo De la Garza, Tampico.

Hoy salgo al dìa con ganas de escribir…

Antes que nada, agradezco a quien sea, me haya incluido en este grupo.
Celebro la iniciativa de Luis Arreola (creo que fue su idea). Es un buen ejercicio.

Antes de darme de baja y solicitando su atenciòn a cambio de la que Yo tuve con sus textos, les comento lo siguiente:

Me darè de baja porque no soy consejero estatal.. No puedo votar. No sirvo aquí.

Egidio y su gente tuvo a bien eliminarse de tal consejo en el momento que dejè la dirigencia del PRI en Tampico en 2014 despuès de haber ganado la alcaldìa y las dos diputaciones como presidente local. Venìamos de una derrota fuerte.

Desconozco los motivos pero asì sucediò. Fui un triste ganador sin corona. Mònica Gonzàlez Garcìa, ahora diputada, participò en ese proceso.

Por lo ut supra descrito, reitero que no puedo votar ni por Luis, ni por Oscar, ni por el Maestro Roberto. Pero no vaya a pensar el respetable que en este ùltimo caso, la justificaciòn sea por el no haberme invitado a sus festines con lechòn y tinto “pa siempre”. Seguramente por no ser grato en “el 8” mereci tal distintivo. Grande cagada es La Morsa. Contamina hasta los que uno respeta. .

Asì las cosas.

Tampoco puedo votar por los demàs aspirantes, y vaya a ellos una disculpa por no mencionarlos.

Ahora harè unas menciones de lo poco que me nutrì, me provoca  y recuerdo del chat:

A Javo Villarreal mi primo polìtico y amigo de muchos años…te reconozco. Me dejò buen sabor de boca tu aclaraciòn.

A Graciela de Alejandro Acevedo le digo: hay que conocernos aunque sea por curiosidad…porque somos homònimos tu, tu hermano y Yo.. Tengo dos anècdotas.. una en el sexenio de MCL y otra con EHF que es muy còmica donde interviene tu grey.  Soy Alejandro Acevedo De la Garza…nieto de Ciro De la Garza Treviño. Espero saludarte pronto.

A mi gran amiga Sofìa Barrera Iracheta de Matamoros, que no la he visto aquì…quien fue mi jefa cuando fui delegado de Sedesol en Tampico…le otorgo mi reconocimiento. Què razòn tenìas Sofìa. En ese tiempo, Toño era el Delegado en Tampico. Màs sabìas tu…

A Betico mi mas fuerte abrazo. No te entiendo porque estàs en 45 y Yo en 33 rpm..
Eres muy muy cabròn. Sales de mi rango pero en lo personal te estimo de a madre y te quiero mucho re cabròn.

A Heriberto Ruiz Tijerina…te reconocen muchos…Yo me reservo…para mi fuiste un enviado del pinche diablo…(en este pàrrafo hice muchos cambios…entrò la cordura). Aunque cuando alzaste la voz contra de Egidio en un Consejo Polìtico, antes de ser diputado me arrancaste un aplauso. (Chuy Silva no te esponjes por tu lider. Despuès hablamos en corto). Despuès te aflojaste bato…se estiraron los empaques…

Al maquiavèlico Indalecio Garza le recuerdo que me debe una comida con sobremesa…cuàntas maldades re-cabròn !!. Te salvas de la guillotina por ocurrente y vago. Si ya te saliste del chat, que te manden mis comentarios.

Y por ùltimo y no por eso menos importante…

A mi gran Rafa Gonzàlez Benavides…ahora flamante diputado local, quien siendo presidente del estatal no tuvo la oportunidad de recibirme (nunca) despuès de la elecciòn,,,

Ya se me acabò el parque y me quedè corto a menos que me brote la insìraciòn divina…

Eso lo veremos…

A los que pasan corriente a los columnistas o a los columnistas aquiì presentes…mi pienso…entiendo su labor…denle duro.

Si pueden publiquen en negrillas “que chingue a su madre Egidio”. como tìtulo.
Otòrguenme la autorìa. Que llegue hasta San Pedro GG.

Me doy de baja del chat porque no encuentro cabida en el PRI. Tengo 48 años y empecè a trabajar en el partido en la campaña de Fernando Azcàrraga cuando fue alcalde por vez primera (no recuerdo el año) pero era la campaña de MCL. Desde ese entonces he escuchado por derecha e izquierda el consabido “tu eres del equipo”…”tenemos un compromiso contigo” e infinidad de justificaciones…una variedad enorme. .

En esos años estaba bien pegar calcas y organizar cenas con la juventud. Eso me emocionaba.

Pero hizo las suyas el inexorable paso del tiempo y empecè a tomar espacios màs importantes…hasta ser presidente del Comitè Municipal del PRI en Tampico como ya les mencionè.

Antes de eso, fui de todo y sin medida, como dirìa Josè Josè.

Pero llegò un momento cuando terminè mi misiòn como presidente en 2014 que empecè a vivir como un enemigo del partido.

La pasè MUY mal.

Nadie me recibìa. Estaba “apestado·”
Localmente y en Victoria lo confesaron.

No podìa concebir por què tanta pinche maldad…de verdad me sentì mal y no podìa zafarme de esa horrible postura…no concebìa lo que me hacìan desde “la General de Gobierno”.

Vi al divino de esa posiciòn y a los que le siguieron…muchas horas nalga…muchas horas recepciòn …ninguno tuvo los pantalones de decirme la verdad a tiempo.

Asì…gastè 6 años esperando…

Fue un “tiempalalal” como dijera Betico vg “largor, “anchor”…

Nunca pude comprender hasta que lo vivì, antes de eso…cuando alguien en territorio me decìa “yo ya no voy a jalar…ya estoy hasta la madre del PRI por todo lo que me han hecho” no entendìa…ahora todo es màs claro.

Ya toca ejercicio…es cuanto compañeros.

Mi agradecimiento a todos.

Alejandro Acevedo De la Garza
-finaliza-

¡Zas! Cuando el orgullo pride está de moda, un aplauso para este tricolor que se armó de valor.

davidcastellanost@hotmail.con

Opinión

El problema no es la IA, son las estructuras detrás

Publicado

el

Por: Zaira Rosas
zairosas.22@gmail.com

¿Qué idea te asusta más? ¿Un mundo donde los humanos podemos ser
fácilmente descartados o uno donde las máquinas ya tienen el control y ni siquiera
somos conscientes de ello?, en Terminator o en Matrix hablamos de escenarios
apocalípticos, cinematográficos, sin embargo, hoy nos enfrentamos a un
panorama que, si bien tiene relación a este mismo control, es más sutil y cada día
se vuelve más tangible entre millones de búsquedas y respuestas que aceptamos
sin cuestionar.

Porque la inteligencia artificial no existe en una nube etérea. Para responder una
pregunta necesita servidores; los servidores necesitan centros de datos; los
centros de datos necesitan electricidad, agua, minerales, territorio, infraestructura
y capital. Y detrás de todo ello existen empresas, gobiernos e intereses
económicos, esto último es uno de los puntos de alerta donde menos atención
estamos enfocando.

Los centros de datos consumieron en 2024 mas del 1.5% de la electricidad de
todo el mundo, el uso de los mismos aumentó al doble en 2025 y se estima que
para 2030 el consumo total de electricidad podría más que duplicarse pues ha
incrementado drásticamente por el uso exagerado de la IA. Ante eso resulta
curioso que lo que alojamos en la nube en realidad consume desmedidamente a la
tierra.

Este fenómeno ha preocupado incluso al papa León XIV, quien dedicó parte de su
encíclica a hablar sobre el uso de este recurso sin cuestionarnos hacia dónde
queremos dirigirla y es que en realidad pareciera que la dirección es inversa, uno
de los riesgos más grandes son las estructuras detrás, la operación que recibimos
sin cuestionar o verificar si los datos obtenidos son verídicos y hacia qué
orientaciones nos llevan.

La IA no tiene una ideología propia. No es de derecha ni de izquierda, no tiene
ambiciones políticas y tampoco sabemos que tenga deseos de controlarnos. Pero
sí puede amplificar las estructuras de quienes la controlan y quienes la han
creado. Esta herramienta representa un arma poderosa al moldear opiniones a
través de datos y fuentes que rara vez se cuestionan o corroboran.

Y poder está concentrado. De acuerdo con el AI Index 2026 de Stanford, más del
90% de los modelos de IA considerados notables en 2025 fueron desarrollados
por la industria. Algunos de los sistemas más capaces son, además, los menos
transparentes respecto de sus datos y procesos de entrenamiento, si bien

empresas como OPEN IA han hablado de la rebeldía y fugas de sus modelos,
¿cuáles son todos los sucesos que en realidad desconocemos?
Por eso quizá estamos mirando hacia el lugar equivocado cuando imaginamos el
peligro. Naomi Klein y Astra Taylor han planteado recientemente el regreso del
fascismo en el fin de los tiempos y no necesariamente un regreso idéntico a los
fascismos del siglo XX, sino la reaparición de ciertas estructuras de concentración
de poder, construcción de enemigos y abandono de soluciones colectivas frente a
las crisis. En ese escenario, la tecnología puede convertirse en un amplificador
extraordinario.

Un gobierno puede utilizar IA para mejorar servicios públicos, pero también para
perfeccionar sistemas de vigilancia. Una empresa puede utilizarla para
democratizar conocimiento, pero también para concentrarlo. Un ciudadano puede
utilizarla para ampliar su pensamiento o, por comodidad, dejar que piense por él.
Y como ejemplo del último punto están los resultados de la prueba de PISA 2022,
donde se comprobó que los dispositivos móviles pueden generar una distracción
cuando se usan en exceso pues estamos delegando en ellos gran parte de
nuestros procesos cognitivos.

Cada día preguntamos, copiamos, resumimos, generamos y aceptamos
respuestas. Ahorramos minutos, evitamos procesos y poco a poco entregamos
pequeñas decisiones a sistemas que apenas comenzamos a comprender. No
porque alguien nos obligue, sino porque es cómodo.

Por eso tal vez el futuro no se parezca a Terminator. Las máquinas no necesitan
declararnos la guerra si hemos entregado nuestro mundo voluntariamente y
tampoco vivimos bajo una Matrix desconocida, de manera consciente hemos
abonado a la construcción de un mundo cada vez más distante, creando un código
que de momento es cómodo, pero sin pensar en las consecuencias que poco a
poco empiezan a mandar alertas.

Continua leyendo

Opinión

La ola de sangre y el listón de Meriney

Publicado

el

En la costa larga hay dos maneras de ordenar el mundo. Uno recorre pueblo por pueblo con papel membretado, sonrisa de protocolo, ataviado de traje y corbata aunque haga un calor del a chingada y el mismo estribillo aplaudido en comparsa: nada de lo que se inaugura aquí brota solo. Brota porque alguien más arriba abre la llave, porque la cadena no se rompe y porque conviene recordar, en voz alta, quién manda en la casa grande. Quien quiera sentarse a esa mesa y salir en la foto, que traiga el recado puesto. Quien no, que lo oiga de todos modos en el pinche calorón.

En el gran salón de actos del pueblo. Los que cortaron el listón durante todo un año reciben ahora el reporte como si no hubieran estado empujándose y dándose de codazos por salir en la foto del recuerdo.

El panfleto virtual  circula en los grupos de mensajería instantánea. Se aplaude. Se habla de coordinación, de unidad, de que el pueblo avanza y se transforma cuando todos reman hacia el mismo puerto.

Es un teatro antiguo, rancio y eficaz. Dijera alguien, es como quedarte dormido 30 años y despertar viendo un dron en un mismo mitin del poderoso PRI.

Más abajo, junto a la playa de los espejismos, otra Administración no usa cuadernillo, tampoco corbata, ni informe de actividades. Allí el error no se explica: se salda. Dos siluetas quedaron fuera del recuento de la orilla. El oleaje cubrió lo que debía cubrirse. En ciertos códigos no escritos, la disciplina no admite descargo ni segundo informe, mucho menos cobija el error o chiflazón. Fueron dadas de baja.

Así conviven las orillas en la costa larga. Una habla de la jefa de la casa y de la armonía de los tres niveles. La otra no habla. Solo deja el recado en las dunas y sigue. El que mira de frente ve inauguraciones, cifras y el recordatorio de que nada local florece sin el respaldo de más arriba. El que mira de reojo entiende que hay tramos del litoral donde el poder no se informa: se impone.

NO, no alcanza para nombrar todas las sombras. Basta con decir que el protocolo y la marea recorren el mismo mapa. El listón de Meriney vuela a la orilla del mar, por ahí cerquita donde las otras dos causaron baja y el alienígena sus otros datos dirá.

En la intimidad…  El rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Dámaso Anaya Alvarado, encabezó la reunión ordinaria del Honorable Patronato Universitario, en cuyo marco presentó el informe financiero trimestral, destacando los más recientes avances académicos de la máxima casa de estudios.

En la sesión, realizada en el Edificio Administrativo del Centro Universitario Sur, ante los representantes del Patronato de las sedes de la UAT de Ciudad Mante, Ciudad Victoria y Nuevo Laredo, el rector presentó un balance sustantivo de su gestión, acompañado de la secretaria general, María Concepción Placencia Valadez y titulares del gabinete universitario.

Dámaso Anaya dio a conocer el informe de los estados financieros y las modificaciones presupuestales al 30 de junio de 2026, subrayando la correcta y rigurosa aplicación del gasto en la docencia, la investigación y el equipamiento.

De manera general, el rector resaltó que la UAT ha consolidado un proyecto académico centrado en la formación integral de las y los jóvenes tamaulipecos. Precisó que esta visión se alinea con la agenda de desarrollo social y económico de Tamaulipas y la Federación, permitiendo multiplicar resultados en beneficio de la comunidad. Puntualizó que dicho modelo contempla también un decidido impulso al deporte, la cultura y la vida saludable.

Subrayó que, en sus 76 años, la UAT está avanzando con modernidad, transformación humanista y alto sentido social, sustentada en una matrícula histórica que, en este ciclo escolar, superó los 45 000 estudiantes, lo que equivale a un crecimiento sostenido del 12.5 % desde el año 2024, además de consolidar el 100 % de sus programas educativos evaluables acreditados bajo estándares de calidad nacional.

Resaltó el avance en la movilidad e intercambio académico, donde la Universidad pasó de 80 a más de 600 estudiantes en estancias nacionales e internacionales en los últimos dos años. Detalló la consolidación de alianzas estratégicas para que alumnos y egresados realicen prácticas profesionales y servicio social en instituciones del Poder Judicial de la Federación, la Secretaría de Economía y la Auditoría Superior de la Federación.

Reafirmó el impulso a obras emblemáticas, entre las que sobresalen la puesta en marcha de la nueva preparatoria en Tampico, el avance del nuevo edificio de la Facultad de Enfermería en Nuevo Laredo y la modernización tecnológica de aulas, laboratorios y espacios académicos.

Frente a los miembros del Patronato, el rector extendió un mensaje de agradecimiento por el respaldo financiero y normativo que ha permitido consolidar avances sustanciales reportados ampliamente en los procesos de transparencia y rendición de cuentas ante los organismos oficiales.

Por su parte, los integrantes del órgano colegiado universitario analizaron y aprobaron por unanimidad el ejercicio financiero y presupuestal, reconociendo el manejo transparente y eficiente de los recursos públicos de la Universidad.

La reunión concluyó tras la revisión de los indicadores institucionales actualizados a cargo de la Dirección de Planeación, reafirmando el compromiso de mantener la estabilidad financiera en beneficio de la excelencia educativa en Tamaulipas.

davidcastellanost@hotmail.com

@dect1608

Continua leyendo

Opinión

Senderos del amor

Publicado

el

Hubo un sendero en Perú que hizo de la oscuridad una doctrina. Tenía fusiles, proclamas extremistas y muertos; irónicamente, lo llamaron Sendero Luminoso, pero el sendero de Tampico, por fortuna, tiene lámparas.

La comparación puede parecer insolente, pero la política también tiene sus pequeñas perversiones semánticas. Basta cambiar una palabra para pasar de Sendero Luminoso a Sendero Seguro y, de pronto, la historia deja de oler a pólvora y empieza a parecerse a una calle de regreso a casa.

Mónica Villarreal Anaya, ya puso a funcionar 25 Senderos Seguros de los 36 contemplados en distintos sectores de la ciudad. Este año, asegura la alcaldesa, serán 31, con casi siete kilómetros de vialidades iluminadas. La colonia Pescadores tiene cinco y en Insurgentes continúan los trabajos.

Siete kilómetros pueden parecer poca cosa, pero, ¿caminar siete kilómetros en estos tiempos de odio, rencor y deslealtades…? Ni loco.

La seguridad tiene esa curiosa costumbre de no dejarse explicar demasiado bien desde los discursos, pero el esfuerzo por mejorarla se ilumina con estos proyectos.

Sin duda alguna, una calle iluminada cambia el ánimo. Un espacio recuperado modifica la conducta. Un comercio que abre sus puertas a quien está en peligro puede valer más que un centenar de frases sobre prevención.

Por eso también resulta interesante Punto Seguro.

Con 14 nuevos establecimientos incorporados, serán 43 empresas participantes. La ciudad comienza así a tejer una red de refugios cotidianos: lugares donde alguien pueda entrar, pedir ayuda y esperar.

A veces la inteligencia de una política pública consiste precisamente en no complicar lo evidente.

Y los números, esta vez, permiten cierta sonrisa municipal. Tampico apareció en el noveno lugar nacional entre las ciudades con mayor percepción de seguridad, según la ENSU del Inegi, y eso es una sonrisa gigante para Mónica Villarreal.

Aunque no conviene enamorarse de una encuesta. Las encuestas, como algunas personas, pueden resultar encantadoras durante un rato y después exigir explicaciones.

Pero tampoco hay que ser mezquinos con los buenos resultados.

Una ciudad segura no es únicamente aquella donde bajan los delitos. También es aquella donde una mujer puede caminar sin apretar las llaves entre los dedos, donde un estudiante puede regresar a casa y donde una familia puede cruzar una calle sin sentir que está entrando en territorio enemigo.

En la intimidad… ¿será prudente que transitado más de la mitad del camino del sexenio de Américo Villarreal Anaya, ya dejen de mencionar a Cabeza de Vaca?

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

Continua leyendo

Opinión

El verdadero mal de amores

Publicado

el

Por: Zaira Rosas
zairosas.22@gmail.com
Han pasado treinta años desde que Ángeles Mastretta publicó Mal de amores. Más de cien desde el México que retrata. Y, sin embargo, Emilia Sauri todavía tiene algo que decirnos sobre lo difícil que puede resultar para una mujer quererlo todo.

Quizá ahí comienza la vigencia de una novela que hoy encuentra una nueva vida en la pantalla. Porque Mal de amores puede parecer, a primera vista, la historia de una mujer dividida entre dos hombres, pero al leerla o incluso en su adaptación, podemos descubrir que se trata más de una declaración de rebeldía y un profundo cuestionamiento social, más que de un triángulo amoroso.

Emilia quiere amar, pero también quiere ejercer la medicina. Quiere pertenecer sin sentirse atrapada. Quiere la intensidad de una vida extraordinaria y, al mismo tiempo, la posibilidad de construir certezas.

Sobre todo, quiere decidir sin que cada elección implique renunciar a otra parte de sí misma. Y quererlo todo, para una mujer, nunca ha sido una aspiración sencilla.

La historia ocurre en un México que intenta inventarse de nuevo. Mientras el país atraviesa una revolución que promete derrumbar viejas estructuras, Emilia emprende una revolución más íntima: descubrir qué significa ser libre cuando el mundo todavía no está preparado para una mujer que lo sea.

Hay algo particularmente interesante en su historia. Emilia no aprende la libertad enfrentándose a su familia, sino gracias a ella. Crece rodeada de personas que alimentan su curiosidad, respaldan su vocación y le permiten imaginar un futuro más amplio que el matrimonio. Sale de casa creyendo que el mundo también le pertenece y descubre que haber sido educada para ser libre no significa vivir en una sociedad dispuesta a aceptar esa libertad.

Entonces aparecen Daniel Cuenca y Antonio Zavalza. Daniel representa el vértigo, la revolución, el deseo, una existencia que parece estar siempre en movimiento. Antonio ofrece la presencia, la complicidad y la posibilidad de construir.

Durante buena parte de la historia podríamos preguntarnos con quién debería quedarse Emilia. Pero quizá esa sea la pregunta menos interesante. Porque el dilema no es únicamente elegir entre dos hombres. Es preguntarnos por qué seguimos necesitando que Emilia elija. Por qué la estabilidad tendría que significar renunciar a la libertad, o la pasión excluir la posibilidad de construir una vida propia.

Durante generaciones las mujeres hemos habitado preguntas parecidas. ¿Familia o profesión? ¿Ambición o cuidado? ¿Libertad o estabilidad? Los moldes han cambiado y, en muchos casos, también las posibilidades.

Pero permanece cierta sospecha hacia las mujeres que quieren varias cosas a la vez, como si aspirar a una vida completa fuera una forma de exceso.

Por eso resulta fascinante volver a Emilia tres décadas después. Muchas mujeres crecimos escuchando que podíamos estudiar, trabajar, viajar, enamorarnos, formar una familia o decidir no hacerlo. Tenemos posibilidades que para otras generaciones fueron impensables. Sin embargo, la libertad también trajo nuevas preguntas: ¿podemos realmente elegir o simplemente aprendimos a cumplir más expectativas al mismo tiempo? ¿Cuántas de nuestras decisiones nacen del deseo y cuántas del molde de la mujer que creemos que deberíamos ser?

Que sea Catalina Aguilar Mastretta, hija de Ángeles y lectora de Mal de amores desde niña, una de las responsables de llevar ahora esta historia a la pantalla añade otra dimensión.

Una generación imaginó a Emilia; otra creció con ella y hoy la devuelve a mujeres que viven en un mundo aparentemente mucho más libre.

Y quizá por eso vale la pena encontrarnos otra vez con ella. No para decidir si debió elegir a Daniel o a Antonio, sino para preguntarnos cuánto hemos avanzado desde que Mastretta imaginó a una mujer empeñada en construir una vida bajo sus propios términos.

Tal vez el verdadero mal de amores nunca fue querer demasiado a alguien. Tal vez fue aprender que, para ser aceptadas, las mujeres debíamos querer menos: menos libertad, menos ambición, menos deseo, menos mundo.

Pero Treinta años después, Emilia Sauri todavía se rebela contra esa idea ¿cómo es que el mismo

cuestionamiento sigue vigente con el paso del tiempo?

Continua leyendo

Populares