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«Australianos, españoles, y la nueva bonanza en Tampico»

«Todos están ya vendidos», le contestan a la joven corredora de bienes raíces, cuando pregunta sobre la disponibilidad de apartamentos para la parte más alta del que será el edificio más elevado de Tampico, el último de tres construidos por cierta compañía desarrolladora no sólo en una misma cuadra de la avenida Faja de Oro, sino a una distancia de escasos metros entre sí.  A ella, como a otros agentes inmobiliarios independientes que trabajan en sociedad, la han provisto de información privilegiada, pero además confidencial, que no todos tienen a su alcance en esta región del país: ni siquiera algunas autoridades municipales.  Datos como el que se refiere al motivo que tuvieron ese inversionista, experto en conjuntos residenciales lo mismo que en complejos turísticos, y otros empresarios que están actualmente erigiendo torres departamentales, así como hoteles y nuevos centros comerciales en esta ciudad y puerto.  Y la razón no es otra que, como era lógico, algo mucho muy grande y bueno que ya avistaron desde hace un par de años ellos y algunos funcionarios de los gobiernos federal y estatal, y que está relacionado, justo como sucedió en las primeras dos décadas del siglo pasado, con el potencial energético de este territorio.

En aquella época del Tampico pos-revolucionario y moderno, fue la explotación petrolera lo que acarreó toda esa bonanza económica que trajeron consigo los industriales llegados, como en desbandada, desde Estados Unidos y Europa, mismos que asentaron aquí, en el sur de Tamaulipas, oficinas corporativas y hasta centros mercantiles y de negocios para no tener problemas ni contratiempo alguno en las transacciones que a escala global realizaban a diario.  Fue así como esta zona y sus habitantes se vistieron literalmente del esplendor de las grandes metrópolis, y se empaparon de la moda, los avances tecnológicos de entonces (como el automóvil, la radio, el teléfono, la aviación comercial), los adelantos en la industria y el comercio en general, con su reflejo más evidente: la mercadotecnia, luciendo ésta en forma de publicidad a su máxima expresión tanto en lo alto de las marquesinas y azoteas, como en los escaparates de las tiendas, al pie de las banquetas y a la entrada de los establecimientos.  Los años de la opulencia que aún saltan a la vista, como un recuerdo latente, en el derroche de lujo y elegancia arquitectónica de docenas de palacios y mansiones que aún se puede ver tanto en el primer cuadro citadino, como en los sectores residenciales que surgieron justamente al cobijo de toda esa riqueza.  Desde Nueva York, Londres, Ámsterdam y Berlín, entre otras capitales del mundo, le llegó a Tampico buena parte de su casi intempestiva transformación urbana, mucha de la cual se dio en forma vertical… justo como ahora.

¿En qué se parecen un tlacuache (o zarigüeya) y un canguro? ¡Pues en nada!  Sobre todo por la talla y la facultad que el segundo tiene para permanecer posado en sus extremidades traseras.  De no ser porque ambos pertenecen a la familia de los marsupiales, ambos animales no tendrían relación en lo absoluto.  Además, uno tiene su hábitat en esta parte del continente americano, principalmente, y el otro al extremo opuesto del planeta y todavía un tramo más hacia abajo, «tras lomita»: allá en Oceanía.  Pues desde ahí, precisamente, de Australia, se nos viene una oleada de inmigrantes, seguramente en edades que oscilan entre los 30 y los 50 años, acompañados en su mayoría de sus respectivas parejas, cuando menos.  Decir «una oleada» no debería sonar exagerado si hablamos de que, según la revelación hecha a los asesores de bienes inmuebles que fueron enterados del caso, se trata justamente de quienes han comprado esas nuevas casas elevadas («pisos», dirían los españoles) que han sido erigidas en forma de torres dentro del área más lujosa de la colonia Petrolera.  Y si, con una operación simple, calculamos el número total de apartamentos contando los que hay en cada piso de tan sólo uno de esos edificios, entonces nos daremos una idea de cuántos son los australianos que se vienen a vivir, en el futuro quizás no inmediato, pero tampoco distante, a la también llamada «capital de la zona Huasteca».  Tampoco afirmar que se trata de adultos relativamente jóvenes es hacer conjeturas.  No se necesita más que echar un vistazo a la edad promedio de los ejecutivos con nivel gerencial en Sidney para dar con la clave.  ¿Y por qué tendrían que ser directivos o personal que ocupe cargos importantes, las personas de nacionalidad australiana que adquirieron dichos departamentos?  «Es elemental, Watson», diría la primera adaptación cinematográfica del personaje Sherlock Holmes.  Un australiano que sea empleado de categoría inferior, o más aún: obrero, difícilmente encontraría hoy en día un solo motivo para invertir en la compra de una propiedad de tales características (tipo apartamento), con valor cercano a los 200 mil dólares (superior a 4 millones de pesos), justo al otro lado del mundo, y todavía peor: en uno de los estados más peligrosos de un país latinoamericano llamado México.  Tiene que tratarse, por fuerza, de funcionarios de primer nivel de un corporativo que tiene expectativas de asentarse acá al menos por un tiempo considerable (mínimo durante una década).  Sólo así se entiende lo de la compra, y no renta, de semejantes y tan onerosos inmuebles.  Pero hay algo más: no sólo viene gente de Australia, sino que también figuran, entre los compradores de bienes raíces en Tampico, personas procedentes de España, y de un país del medio oriente.

Ahora bien: para venir hasta acá por un período indefinido en calidad de residentes, estos australianos tienen que pertenecer a un emporio del sector energético.  Y ahí está el verdadero meollo del asunto.  Uno se pregunta, ¿cómo, pues no que la empresa Petróleos Mexicanos ya no da para más?  Y luego lo del precio internacional del barril, y la crisis del Brexit, y demás circunstancias que echan abajo cualquier esperanza de recuperación de la economía, al grado de ver cómo se ha cancelado una serie de proyectos que se anunciaba de forma más que optimista aún al inicio de este 2016 en territorio tamaulipeco.  Mas, hay que insistir: esa gente que invierte su capital de manera importante aquí en México, dentro del sector inmobiliario y comercial, y aquella que lo hace desde el extranjero en la misma zona, ya vio algo de lo que nosotros ni siquiera tenemos la mínima idea aún, porque en materia económica, claro, nosotros nos hallamos, si no a ras de suelo, a lo mucho un par de escaloncitos arriba, cuando aquellos están contemplándolo todo no solamente desde la altura de un rascacielos, sino incluso en la comodidad de un restaurante panorámico y giratorio, metafóricamente hablando.  Y todo esto mientras, al más puro estilo «Casablanca», un Humphrey  Bogart de actualidad le pide al sujeto que se halla al piano: «Play it again, Sam..»

 

 

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Opinión

La Batalla de los frijoles pintos

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Usted debería haber visto su cara de ingenua niña nice; la manera en cómo pelaba los ojos, abría con asombro la boca y se balanceaba en la silla a consecuencia del vendaval histórico y cultural que le propinaba el gobernador Américo Villarreal Anaya, que muy a su estilo discreto, casi invisible, subrayó la ignorancia y torpeza de una secretaria de turismo federal que apenas unos ayeres antes dejó atrás la estúpida juventud. Y sí, me refiero a Josefina Rodríguez Zamora, quien estuvo de visita en Tampico para celebrar una conferencia de prensa alusiva al Encuentro Nacional de Pueblos Mágicos (ENPM) 2026, precisamente el mismo día que Mónica Villarreal Anaya  presentó su Segundo Informe de Gobierno.

El chiste es que la tlaxcalteca que recién comenzó su adultez temprana el pasado tres de marzo que cumplió sus primeras 37 primaveras, muy orgullosa  ella y salerosa, dijo que es la primera vez que viene a Tampico con un evento turístico, y eso no fue todo, su nivel de ingenuidad supero la majestuosidad de nuestras playas del Golfo de México, ah, pero eso sí, la capacidad intelectual que desborda la funcionaria es tan elevado como esa tercera posición en turismo carretero a nivel nacional que caracteriza precisamente a Tamaulipas, entidad, de la que dijo josefina: “yo nunca había escuchado de Tamaulipas”.

Por poco y se derrumba el Expo Tampico; sus palabras fueron estruendosas, ridículas, venían de una joven funcionaria federal que evidenció su ignorancia al admitir que, al haber asumido el cargo conferido por Claudia Sheinbaum Pardo, no tenía conocimiento de la riqueza natural de esta entidad. No estaba enterada de la existencia de la Playa de Miramar, del cerro del Bernal, la biosfera del Cielo y ese santuario natural del jaguar. La hija de Tlaxcala, sabrá Dios cómo habrá trazado su proyecto de turismo; quién sabe cómo la validaron; a lo mejor le preguntaron si conocía a Miguel Torruco y respondió que si el señorcito pudo con el cargo, ella también.

Pero bueno. Ella continuó su participación en una micro mañanera que le organizaron con enviados especiales de medios de comunicación de alguna parte de México, los mismos que le hicieron preguntas y más preguntas ya masticadas, sí, una mañanerita chiquitita para una secretaria de Estado… y cuando parecía que nadie iba a ponerla en su lugar, tocó el turno del gobernador Américo Villarreal Anaya. ¡Puff! La hizo garras; ella no se dio cuenta de que el jefe del ejecutivo estatal la estaba ridiculizando. “Ahaaaa”, expresó asombrada y pelaba los ojos mientras Villarreal Anaya sutilmente la aniquilaba y enterraba poco a poco, como cuando una botella queda abandonada a la orilla del mar.

Primero  le recetó que Tamaulipas en 2025, es decir, gracias a los trabajos realizados antes de que ella saliera de Tlaxcala, el estado recibió más de 17 millones de visitantes, y que se generó una derrama más allá de los 16 mil millones de pesos. La niña ya debía haber renunciado desde antes de terminar la conferencia, pero la estultez es una cualidad que se les da mucho a los que llegan a esta tierra sintiéndose los grandes chingones. Américo, sutil, continuaba vapuleándola, cachetada tras cachetada con guante blanco; datos, y más datos.

Le dijo que Tampico se fundó hace más de 200 años, siempre se ha caracterizado por una sociedad progresista, y que el desarrollo petrolero de México no se puede entender sin hablar del capitulo petrolífero del sur de Tamaulipas con la llegada de las primeras empresas como la Waters Pierce Oil Company, luego la receto como paracetamol en el IMSS que la cuna de la aviación comercial es la ciudad donde había acomodado placidamente sus sentaderas, y que sus zapatitos caros si fueran de aquella época hubieran ingresado muy parablemente por esta zona motor de la modernidad comercial que a principios del Siglo XX atestiguo un Tampico cosmopolita con alto poder adquisitivo.

La niña ya estaba pensando en una Cuera regalada; es lo que le preocupaba. Mejor tomó su celular  e interactuó con sabrá Dios quién, mientras Villarreal Anaya, luego de esa cátedra de moda y jet set, le dejó claro que el Pueblo Mágico de Tula es el municipio más antiguo de Tamaulipas, y uno de los más longevos e importantes del noreste de México, al que se le reconoce su fundación el 22 de julio de 1617 por el fraile franciscano Juan Bautista de Mollinedo.

¡Ya mejor que ni venga! Al resto del país, Tamaulipas los espera del 26 al 29 de noviembre con el Encuentro Nacional de Pueblos Mágicos.

Por cierto… de paso, Américo le encargó tarea, que se pusiera a estudiar La Batalla de los frijoles pintos.

 En la intimidad…  Al inaugurar la jornada académica Trilogía Magistral: Evaluación de los Aprendizajes y la Socioformación, el rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Dámaso Anaya Alvarado, afirmó que el verdadero cambio en la máxima casa de estudios comienza directamente en las aulas, espacio donde se enseña, acompaña y valora el desarrollo integral de las y los estudiantes.

Durante el acto de apertura, con sede presencial en el Campus Tampico, el rector Dámaso Anaya, quien encabezó la ceremonia a distancia desde el Centro Universitario Victoria, dio la bienvenida al Dr. Sergio Tobón Tobón, encargado de impartir dicha trilogía, del 23 al 25 de septiembre, a los más de dos mil docentes de las regiones norte, centro y sur de la UAT en el estado, que participarán en esta capacitación.

En su mensaje, Dámaso Anaya puso en relieve la importancia de ofrecer al profesorado este programa que ha sido diseñado para fortalecer su labor frente a los desafíos actuales de la educación superior.

Señaló que este esfuerzo busca brindar herramientas metodológicas que permitan tomar mejores decisiones pedagógicas y generar experiencias de aprendizaje acordes a las necesidades de la sociedad.

Dámaso Anaya destacó la presencia del Dr. Sergio Tobón, reconocido especialista internacional, que ofrecerá, de manera presencial y en línea, las tres conferencias magistrales del programa, iniciando en Tampico, con la primera sesión titulada: “Comprender para transformar: Fundamentos de la evaluación de los aprendizajes desde la socioformación”.

El rector explicó que este itinerario académico sigue un orden secuencial en sus distintas fases: primero, analizar los conceptos clave; después, diseñar las estrategias; y, finalmente, aplicar lo aprendido en las aulas para lograr cambios significativos en la enseñanza.

Asimismo, resaltó la gran respuesta de los docentes que se registraron a esta iniciativa, quienes reafirman así su compromiso con la superación profesional, validando con ello el impacto de las políticas institucionales orientadas a la innovación pedagógica.

Mediante este esquema, la UAT busca articular los contenidos teóricos con la socioformación, una metodología que prioriza el aprendizaje basado en proyectos, la ética, el pensamiento crítico y la resolución de problemas reales del entorno, permitiendo transitar hacia esquemas de valoración integral del desempeño estudiantil.

 La jornada inaugural contó con la presencia de la secretaria académica de la UAT, Dra. Rosa Issel Acosta González, dando paso a un diálogo dinámico con la docencia mediante espacios de retroalimentación e intercambio de experiencias.

davidcastellanost@hotmail.com

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Opinión

El problema no es la IA, son las estructuras detrás

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Por: Zaira Rosas
zairosas.22@gmail.com

¿Qué idea te asusta más? ¿Un mundo donde los humanos podemos ser
fácilmente descartados o uno donde las máquinas ya tienen el control y ni siquiera
somos conscientes de ello?, en Terminator o en Matrix hablamos de escenarios
apocalípticos, cinematográficos, sin embargo, hoy nos enfrentamos a un
panorama que, si bien tiene relación a este mismo control, es más sutil y cada día
se vuelve más tangible entre millones de búsquedas y respuestas que aceptamos
sin cuestionar.

Porque la inteligencia artificial no existe en una nube etérea. Para responder una
pregunta necesita servidores; los servidores necesitan centros de datos; los
centros de datos necesitan electricidad, agua, minerales, territorio, infraestructura
y capital. Y detrás de todo ello existen empresas, gobiernos e intereses
económicos, esto último es uno de los puntos de alerta donde menos atención
estamos enfocando.

Los centros de datos consumieron en 2024 mas del 1.5% de la electricidad de
todo el mundo, el uso de los mismos aumentó al doble en 2025 y se estima que
para 2030 el consumo total de electricidad podría más que duplicarse pues ha
incrementado drásticamente por el uso exagerado de la IA. Ante eso resulta
curioso que lo que alojamos en la nube en realidad consume desmedidamente a la
tierra.

Este fenómeno ha preocupado incluso al papa León XIV, quien dedicó parte de su
encíclica a hablar sobre el uso de este recurso sin cuestionarnos hacia dónde
queremos dirigirla y es que en realidad pareciera que la dirección es inversa, uno
de los riesgos más grandes son las estructuras detrás, la operación que recibimos
sin cuestionar o verificar si los datos obtenidos son verídicos y hacia qué
orientaciones nos llevan.

La IA no tiene una ideología propia. No es de derecha ni de izquierda, no tiene
ambiciones políticas y tampoco sabemos que tenga deseos de controlarnos. Pero
sí puede amplificar las estructuras de quienes la controlan y quienes la han
creado. Esta herramienta representa un arma poderosa al moldear opiniones a
través de datos y fuentes que rara vez se cuestionan o corroboran.

Y poder está concentrado. De acuerdo con el AI Index 2026 de Stanford, más del
90% de los modelos de IA considerados notables en 2025 fueron desarrollados
por la industria. Algunos de los sistemas más capaces son, además, los menos
transparentes respecto de sus datos y procesos de entrenamiento, si bien

empresas como OPEN IA han hablado de la rebeldía y fugas de sus modelos,
¿cuáles son todos los sucesos que en realidad desconocemos?
Por eso quizá estamos mirando hacia el lugar equivocado cuando imaginamos el
peligro. Naomi Klein y Astra Taylor han planteado recientemente el regreso del
fascismo en el fin de los tiempos y no necesariamente un regreso idéntico a los
fascismos del siglo XX, sino la reaparición de ciertas estructuras de concentración
de poder, construcción de enemigos y abandono de soluciones colectivas frente a
las crisis. En ese escenario, la tecnología puede convertirse en un amplificador
extraordinario.

Un gobierno puede utilizar IA para mejorar servicios públicos, pero también para
perfeccionar sistemas de vigilancia. Una empresa puede utilizarla para
democratizar conocimiento, pero también para concentrarlo. Un ciudadano puede
utilizarla para ampliar su pensamiento o, por comodidad, dejar que piense por él.
Y como ejemplo del último punto están los resultados de la prueba de PISA 2022,
donde se comprobó que los dispositivos móviles pueden generar una distracción
cuando se usan en exceso pues estamos delegando en ellos gran parte de
nuestros procesos cognitivos.

Cada día preguntamos, copiamos, resumimos, generamos y aceptamos
respuestas. Ahorramos minutos, evitamos procesos y poco a poco entregamos
pequeñas decisiones a sistemas que apenas comenzamos a comprender. No
porque alguien nos obligue, sino porque es cómodo.

Por eso tal vez el futuro no se parezca a Terminator. Las máquinas no necesitan
declararnos la guerra si hemos entregado nuestro mundo voluntariamente y
tampoco vivimos bajo una Matrix desconocida, de manera consciente hemos
abonado a la construcción de un mundo cada vez más distante, creando un código
que de momento es cómodo, pero sin pensar en las consecuencias que poco a
poco empiezan a mandar alertas.

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Opinión

La ola de sangre y el listón de Meriney

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En la costa larga hay dos maneras de ordenar el mundo. Uno recorre pueblo por pueblo con papel membretado, sonrisa de protocolo, ataviado de traje y corbata aunque haga un calor del a chingada y el mismo estribillo aplaudido en comparsa: nada de lo que se inaugura aquí brota solo. Brota porque alguien más arriba abre la llave, porque la cadena no se rompe y porque conviene recordar, en voz alta, quién manda en la casa grande. Quien quiera sentarse a esa mesa y salir en la foto, que traiga el recado puesto. Quien no, que lo oiga de todos modos en el pinche calorón.

En el gran salón de actos del pueblo. Los que cortaron el listón durante todo un año reciben ahora el reporte como si no hubieran estado empujándose y dándose de codazos por salir en la foto del recuerdo.

El panfleto virtual  circula en los grupos de mensajería instantánea. Se aplaude. Se habla de coordinación, de unidad, de que el pueblo avanza y se transforma cuando todos reman hacia el mismo puerto.

Es un teatro antiguo, rancio y eficaz. Dijera alguien, es como quedarte dormido 30 años y despertar viendo un dron en un mismo mitin del poderoso PRI.

Más abajo, junto a la playa de los espejismos, otra Administración no usa cuadernillo, tampoco corbata, ni informe de actividades. Allí el error no se explica: se salda. Dos siluetas quedaron fuera del recuento de la orilla. El oleaje cubrió lo que debía cubrirse. En ciertos códigos no escritos, la disciplina no admite descargo ni segundo informe, mucho menos cobija el error o chiflazón. Fueron dadas de baja.

Así conviven las orillas en la costa larga. Una habla de la jefa de la casa y de la armonía de los tres niveles. La otra no habla. Solo deja el recado en las dunas y sigue. El que mira de frente ve inauguraciones, cifras y el recordatorio de que nada local florece sin el respaldo de más arriba. El que mira de reojo entiende que hay tramos del litoral donde el poder no se informa: se impone.

NO, no alcanza para nombrar todas las sombras. Basta con decir que el protocolo y la marea recorren el mismo mapa. El listón de Meriney vuela a la orilla del mar, por ahí cerquita donde las otras dos causaron baja y el alienígena sus otros datos dirá.

En la intimidad…  El rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Dámaso Anaya Alvarado, encabezó la reunión ordinaria del Honorable Patronato Universitario, en cuyo marco presentó el informe financiero trimestral, destacando los más recientes avances académicos de la máxima casa de estudios.

En la sesión, realizada en el Edificio Administrativo del Centro Universitario Sur, ante los representantes del Patronato de las sedes de la UAT de Ciudad Mante, Ciudad Victoria y Nuevo Laredo, el rector presentó un balance sustantivo de su gestión, acompañado de la secretaria general, María Concepción Placencia Valadez y titulares del gabinete universitario.

Dámaso Anaya dio a conocer el informe de los estados financieros y las modificaciones presupuestales al 30 de junio de 2026, subrayando la correcta y rigurosa aplicación del gasto en la docencia, la investigación y el equipamiento.

De manera general, el rector resaltó que la UAT ha consolidado un proyecto académico centrado en la formación integral de las y los jóvenes tamaulipecos. Precisó que esta visión se alinea con la agenda de desarrollo social y económico de Tamaulipas y la Federación, permitiendo multiplicar resultados en beneficio de la comunidad. Puntualizó que dicho modelo contempla también un decidido impulso al deporte, la cultura y la vida saludable.

Subrayó que, en sus 76 años, la UAT está avanzando con modernidad, transformación humanista y alto sentido social, sustentada en una matrícula histórica que, en este ciclo escolar, superó los 45 000 estudiantes, lo que equivale a un crecimiento sostenido del 12.5 % desde el año 2024, además de consolidar el 100 % de sus programas educativos evaluables acreditados bajo estándares de calidad nacional.

Resaltó el avance en la movilidad e intercambio académico, donde la Universidad pasó de 80 a más de 600 estudiantes en estancias nacionales e internacionales en los últimos dos años. Detalló la consolidación de alianzas estratégicas para que alumnos y egresados realicen prácticas profesionales y servicio social en instituciones del Poder Judicial de la Federación, la Secretaría de Economía y la Auditoría Superior de la Federación.

Reafirmó el impulso a obras emblemáticas, entre las que sobresalen la puesta en marcha de la nueva preparatoria en Tampico, el avance del nuevo edificio de la Facultad de Enfermería en Nuevo Laredo y la modernización tecnológica de aulas, laboratorios y espacios académicos.

Frente a los miembros del Patronato, el rector extendió un mensaje de agradecimiento por el respaldo financiero y normativo que ha permitido consolidar avances sustanciales reportados ampliamente en los procesos de transparencia y rendición de cuentas ante los organismos oficiales.

Por su parte, los integrantes del órgano colegiado universitario analizaron y aprobaron por unanimidad el ejercicio financiero y presupuestal, reconociendo el manejo transparente y eficiente de los recursos públicos de la Universidad.

La reunión concluyó tras la revisión de los indicadores institucionales actualizados a cargo de la Dirección de Planeación, reafirmando el compromiso de mantener la estabilidad financiera en beneficio de la excelencia educativa en Tamaulipas.

davidcastellanost@hotmail.com

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Opinión

Senderos del amor

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Hubo un sendero en Perú que hizo de la oscuridad una doctrina. Tenía fusiles, proclamas extremistas y muertos; irónicamente, lo llamaron Sendero Luminoso, pero el sendero de Tampico, por fortuna, tiene lámparas.

La comparación puede parecer insolente, pero la política también tiene sus pequeñas perversiones semánticas. Basta cambiar una palabra para pasar de Sendero Luminoso a Sendero Seguro y, de pronto, la historia deja de oler a pólvora y empieza a parecerse a una calle de regreso a casa.

Mónica Villarreal Anaya, ya puso a funcionar 25 Senderos Seguros de los 36 contemplados en distintos sectores de la ciudad. Este año, asegura la alcaldesa, serán 31, con casi siete kilómetros de vialidades iluminadas. La colonia Pescadores tiene cinco y en Insurgentes continúan los trabajos.

Siete kilómetros pueden parecer poca cosa, pero, ¿caminar siete kilómetros en estos tiempos de odio, rencor y deslealtades…? Ni loco.

La seguridad tiene esa curiosa costumbre de no dejarse explicar demasiado bien desde los discursos, pero el esfuerzo por mejorarla se ilumina con estos proyectos.

Sin duda alguna, una calle iluminada cambia el ánimo. Un espacio recuperado modifica la conducta. Un comercio que abre sus puertas a quien está en peligro puede valer más que un centenar de frases sobre prevención.

Por eso también resulta interesante Punto Seguro.

Con 14 nuevos establecimientos incorporados, serán 43 empresas participantes. La ciudad comienza así a tejer una red de refugios cotidianos: lugares donde alguien pueda entrar, pedir ayuda y esperar.

A veces la inteligencia de una política pública consiste precisamente en no complicar lo evidente.

Y los números, esta vez, permiten cierta sonrisa municipal. Tampico apareció en el noveno lugar nacional entre las ciudades con mayor percepción de seguridad, según la ENSU del Inegi, y eso es una sonrisa gigante para Mónica Villarreal.

Aunque no conviene enamorarse de una encuesta. Las encuestas, como algunas personas, pueden resultar encantadoras durante un rato y después exigir explicaciones.

Pero tampoco hay que ser mezquinos con los buenos resultados.

Una ciudad segura no es únicamente aquella donde bajan los delitos. También es aquella donde una mujer puede caminar sin apretar las llaves entre los dedos, donde un estudiante puede regresar a casa y donde una familia puede cruzar una calle sin sentir que está entrando en territorio enemigo.

En la intimidad… ¿será prudente que transitado más de la mitad del camino del sexenio de Américo Villarreal Anaya, ya dejen de mencionar a Cabeza de Vaca?

davidcastellanost@hotmail.com
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