Conéctate con nosotros

@dect1608

Grandes expectativas tienen los ciudadanos que están próximos a vivir un cambio de gobierno. Particularmente los pobladores de entidades como Veracruz, Quintana Roo y Tamaulipas; donde se vivirá una transición históricamente con la llegada al poder del Partido Acción Nacional (PAN).

Pero tampoco crea que estos son los Plus Ultra de la política mexicana, su salto se derivó  porque simplemente el frente común ciudadano en contra del PRI, terminó por echar a estos a la calle.

Por ejemplo en Tamaulipas, con la llegada del panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca, lo menos que esperan los tamaulipecos, es que no se esconda como lo hace el actual gobernador, Egidio Torre Cantú, principal responsable del letargo que vive esta entidad del noreste de México que sigue cerrando negocios por extorsiones y amenazas del crimen organizado. Tema por demás complicado y tampoco el único que deberá frenar Cabeza de Vaca.

Las pugnas políticas y resentimientos arrastrados desde la campaña, deben ser sanados antes de iniciar su mandato o de lo contrario sumará un lastre innecesario a su gobierno, que suficiente tendrá con los priistas resentidos, mismos que se convertirán en una piedra en el zapato; además de que los tamaulipecos están ansiosos de resultados inmediatos por lo que no le darán mucho tiempo para andar apapachando, ni solapando caprichitos de políticos, mucho menos de los que intentaron traicionar a su partido, el proyecto de los Vientos de Cambio y sus candidatos a presidentes municipales. 

Tal es el caso de ciudad Madero, donde la historia se escribió de la siguiente manera: 

Cuentan los que saben que el tal Agustín de la Huerta Mejía, un maderense que vive de la educación y tiene en su palmarés la servil candidatura a la alcaldía de Madero en 2013 para que ganará el priista, Esdras Romero Vega. Durante toda la campaña 2015- 2016, se dedicó a trabajar en contra del candidato panista a la presidencia municipal, Andrés Zorrilla, quien gracias a la cascada de votos que le generó Cabeza de Vaca y al hartazgo de los ciudadanos contra el cacicazgo que pretendía emerger Esdras y su cuadrilla de petroleros, logró el triunfo; su nivel empresarial también le permitió mantener la ventaja que le dio la figura del entonces candidato a gobernador, Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

Andrés Zorrilla al fin indocto en la política maderense, admitió a De la Huerta Mejía, como coordinador de su campaña, la ventaja de Andrés, fue que no padece de sordera y al escuchar una voz en común que le vaticinaba la derrota con “Guti” como «líder de la campaña» ya que podría traicionarlo, decidió retirarle la confianza y encomendó la estrategia a Juan Pitolías, lo importante era nombrar a alguien  no fuera alfil de Agustín de la Huerta, un perfecto operador del PRI en las filas del PAN de ciudad Madero.

Finalmente ver caer a Zorrilla, fue la guerra no pudo ganar Agustín de la Huerta Mejía, quien ya quiere la candidatura a la presidencia municipal de ciudad Madero para 2018, aun y cuando su futuro es incierto, ya que hasta podría quedar fuera de cualquier cargo público por traicionar al alcalde electo, Andrés Zorrilla y por consiguiente al próximo gobernador, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien se encargó de hablar con todos y cada uno de los candidatos que lo acompañaron en esta travesía en la que pocos creyeron, otros menos se vendieron y solo algunos se doblaron; aunque a pesar de los pesares, si cumplió con los vientos de cambio.

Ahora solo resta esperar si en verdad podrá con el paquete llamado Tamaulipas o saldrá peor el remedio que la enfermedad. 

davidcastellanost@hotmail.com

Haga clic para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Más en Opinión