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@dect1608

La Procuraduría General de la Republica, mañana cumple seis años sin poder hacer justicia  a los 49 niños que perdieron la vida en el incendio de la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora al norte de México. Ni la llegada de Enrique Peña Nieto, ha podido esclarecer el enrarecido siniestro que devastó y dejo severas secuelas en las familias de los pequeños.

El cinco de junio de 2009, la comunidad mexicana se estremeció al conocer la tragedia de la guardería, luego de eso, la justicia nacional desapareció, como si hubiese quedado convertida en cenizas al igual que el corazón de los padres, hermanos y familiares de los niños. A seis años de la desgracia, indudablemente nada ha sido igual para los sonorenses y los mexicanos.

Fueron 25 niñas y 24 niños los que fallecieron entre el cinco de junio y días subsecuentes; por lo menos hubo 24 sobrevivientes, de los heridos se supo que les quedaron algunas secuelas de diversos niveles y siguen siendo sometidos a terapias físicas y algunos poco a poco han ido recuperando sus movimientos motrices; hay otro grupo de niños que no representaron rezagos físicos, sin embargo son valorados para descartar cualquier problema pulmonar por haber inalado humo toxico, sin embargo los sobrevivientes, están siendo sometidos a tratamientos psicológicos al igual que los padres y familiares, incluso de los niños que  perdieron la vida.

En lo legal, nadie ha resultado culpable, el proceso jurídico penal está en manos de la PGR, pero según esto, tampoco han encontrado elementos para consignar a nadie, no hay resolución del asunto de hecho se dictó sentencia absolutoria a favor de dos de los socios de la Guardería ABC, me refiero a la señora, Marcia Matilde Gómez del Campo y Gildardo Francisco Urquides Serrano, quienes la libraron pues no se obtuvieron las pruebas suficientes para inculparlos, quedando absueltos de toda culpa, no tienen responsabilidad porque eran socios accionistas solamente y de quienes vieron por un momento la sombra penitenciaria, ahora gozan de entera libertad; Delia Irene Botello, ex coordinadora de Guarderías del IMSS, quedo libre también por falta de pruebas; el mismo ex delegado del IMSS en el Estado, Arturo Leyva Lizárraga, al igual que el ex secretario de Protección Civil, Willebaldo Alatriste Candiani, pagaron unos millones y regresaron a las calles con sus familias, algo de lo que no podrán gozar los padres de los angelitos en pena.

En una entrevista con Julio Cesar Márquez, padre de “Yeye” uno de los pequeños que perdieron la vida en aquel incendio, antes que nada agradece, las manifestaciones y muestras de afecto de los mexicanos de todas las entidades federativas hacia las familias que jamás volverán a ver a alguno de sus hijos, pero dentro su agradecimiento, la tristeza, sobresale como si fuese una cicatriz queloide, pues a seis años de la tragedia, siguen viendo sombrío y complejo panorama, a tal grado de verse en la necesidad de pedir ayuda a organismos internacionales, pues la justicia del Estado Mexicano, no parece escucharlos.

 

 

 

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