Connect with us

@dect1608
Mercados y mercadillos los hay en todo el mundo. Con sus peculiares, olores, colores y “sabores”, cada uno representa la historia de las diversas regiones de México o el mundo; también los hay de antigüedades o de flores. La mayoría son instalados en enormes edificios pero otros pueden ser hasta flotantes; los de nuestro país se caracterizan por ser administrados por los gobiernos municipales.

Por ejemplo en Tampico, los mercados de la ciudad apestan feo, muy feo –lo que le sigue- además, debido a que por muchos años no han recibido mantenimiento del Gobierno Municipal y los locatarios poco invierten en dicha infraestructura, algunos tramos de sus losas están por colapsarse, convirtiéndose en una amenaza para los marchantes y quienes día con día allí laboran desde muy tempranas horas; su restauración o reconstrucción total ha sido un conflicto ríspido entre mandatarios, concesionarios y otros que operan en completa anarquía, les dicen carteles o células de grupos delictivos… vaya usted a saber si es verdad.

Según datos periodísticos, desde antes de 1982 el tema de la construcción de los nuevos mercados ha sido una promesa constante de los políticos en campaña, todos en su debido tiempo prometen y prometen y nada; solamente que ahora, desde 2011 que llegó el Gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú, la obra de remodelación de los tres mercados, Benito Juárez; Miguel Hidalgo y Francisco I. Madero, ha sido de gran interés para el mandatario; dicen que por vez primera llegó alguien a quien en verdad le interesa invertir en este rubro; los mal pensados, argumentan llevará un enorme moche pues se inyectaran recursos por más de 500 millones de pesos, sin embargo muchos de los cerca de 400 locatarios se oponen, pues han perdido la confianza de los gobernantes tamaulipecos y para impedir la nueva construcción, han tomado las calles de la ciudad y bloqueado avenidas, esto con la finalidad de que no les metan mano, ya que no creen que vayan a respetar sus tramos y tampoco confían en que los vayan a terminar, dejando todo en un enorme “elefante blanco”.

Luego de muchos años de conflicto y promesas, este miércoles 20 de mayo de 2015, el Cabildo de Tampico, aprobó la reubicación de los casi 400 locatarios a la vieja terminal del ferrocarril, allí se están haciendo algunas adecuaciones para que puedan brindar un servicio “digno” a sus clientes y como parte de las negociaciones, el Ayuntamiento de Tampico, acordó condonar todos los impuestos a los mercaderes y además los tampiqueños con sus impuestos, van a absorber el pago de agua, luz y gas que estos oferentes requieran por el tiempo que dure la construcción de los nuevos y modernos mercados de Tampico, ¿Qué tal? Ni hablar… a un servidor no le agrada la idea, solo espero el día de mañana, poder escribir que cumplieron y que Tampico tiene mercados municipales hasta para convertirlos en un atractivo turístico, esperemos y ojala relatemos.

El alcalde de Tampico, Gusto Rodolfo Torres Salinas, se comprometió a respetar los espacios de los locatarios, incluidos de aquellos que no han sido convencidos de que la obra es lo mejor para ellos y para la ciudad; dice que según expertos en la industria de la construcción, no se llevaran más de 12 meses en terminarlos y que el dinero para la edificación esta lista para comenzar los trabajos, que por lo pronto, la Secretaria de Obras Públicas del Gobierno de Tamaulipas, en los próximos meses lanzara la licitación de la obra y entonces… ¡A la bio, a la bao, a la bim bom bá! Mercados nuevos, ra! ra! ra! ¿será?

 

 

 

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in Opinión

  • Huachicoleros en altamar

    En verdad yo no sé si el ahora presidente de México, Andrés Manuel López...

  • Sin identidad propia

    El multipropietario del Fútbol Mexicano, Alejandro Irarragorri fue troleado en Twitter por los aficionados...

  • ¿Será qué…?

    El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, estará en el norte del país...

  • ¿Militarización o no?

    La indisciplina, el libertinaje, la ineficiencia, la corrupción y el olvido de los valores...