Connect with us

Por Deysi SH

El conflicto político y socioeconómico que está experimentando el país centroamericano de Honduras orilló a miles de personas a dejar su país, pues en palabras de ellos mismos, el gobierno de Juan Orlando Hernández, presidente constitucional, ‘los tiene muertos de hambre’.

No es novedad que la mayoría de países latinoamericanos, no solo los del centro, estén atravesando problemas económicos de tal magnitud que sus ciudadanos contemplen la idea de abandonar su lugar de origen, es más… tampoco es nuevo que muchos ya hayan abandonado su país en busca de mejores oportunidades en los países del norte.

La novedad de este caso en particular es la magnitud del problema, el nivel de escasez de trabajo, por consiguiente la escasez de alimentos y productos básicos, la necesidad de supervivencia de los ciudadanos hondureños ha llevado a que más de 3000 personas hayan tomado la decisión de desterrarse por sí mismos de su país, hombres, mujeres, niños y personas de edad avanzada han emprendido un viaje de cientos de kilómetros, todo con el mismo objetivo, llegar a Estados Unidos y poder generar ingresos para vivir dignamente.

Pero para llegar hasta su cometido, tienen que derribar varios muros, literalmente muros fronterizos, así lo hicieron con Guatemala, país colindante por el lado norte, la travesía duró aproximadamente una semana, la estancia y recorrido en este país no presentó mayores contratiempos pues los guatemaltecos no pusieron resistencia y dejaron que la caravana avanzara hasta llegar a México.

Y es justo en este punto donde las cosas se comienzan a descontrolar, por su parte el Gobierno Mexicano les da la posibilidad de entrar en grupos reducidos para tener un reporte de todos los que cruzarían la frontera del río Suchiate, como era de esperarse, los hondureños no aceptaron pues querían entrar todos juntos, pues el procedimiento del Estado Mexicano hizo desconfiar a los inmigrantes, al grado de pensar que sería deportados a sus países, porque sí, ya no solo se trata de Honduras, a la caravana se le han unido personas de El Salvador y Guatemala, todos con la misma problemática social.

El viernes pasado, 19 de octubre, la caravana llegó a los límites entre Guatemala y México, esperanzados en que los mexicanos les abrirían las puertas de la misma forma que lo hicieron los guatemaltecos, pero no, nuestro país les puso obstáculos para que no fuera de esta manera, tras varios momentos de tensión entre los inmigrantes y al guardia nacional, los ánimos se encendieron y hubo un enfrentamiento entre los dos grupos, entre gritos, lágrimas, piedras y gas lacrimógeno, la caravana pudo entrar a territorio mexicano, no hubo forma de pararlos, tampoco debió de haber intento alguno por frenarlos.

Esta noticia y la tensión de ese momento encendió el ánimo de los mexicanos, todos emitieron una opinión, los solidarios y los neofascistas, porque no hay adjetivo que los describa mejor,  grupo cargado de prejuicios, estereótipos, elitismo, clasismo, xonofobia y falsa ilusión de superioridad racial. México se dividió entre los que que apoyan a la caravana y los que se quejan de los hondureños por considerarlos delincuentes, porque según ellos estas personas sólo vienen a saqueados, como si estuviéramos en la opulencia; los han satanizado por el siempre hecho de tener hambre, por haberse cansado de su gobierno opresor y de los estorcionadores y sí, también por el hecho de ser de Centroamérica, porque pues nosotros al final de cuentas somos «norteamericanos». Esa ‘ilusión’ que hemos venido arrastrando por generaciones, por la creencia de una superioridad que no existe. México pertenece a América Latina, no, no somos diferentes a ellos, la mayoría somos morenos y estamos jodidos. La situación económica y social actual de los mexicanos no nos da pauta para querer darnos el papel de descendientes de europeos, cuando en realidad somos descendientes de todo el mundo, en momentos como este se nos olvida el mestizaje y el orgullo por nuestras raíces indígenas, ¡ah!, pero no fuera 12 de Octubre, porque ahí sí, todos bien indignados con los españoles y ni hablar de lo que tienen complejo de primer potencia mundial.

Pero independientes de ellos, existe otro sector, el pequeño sector que levanta la voz y dice, ‘dejen de rasgasce las vestiduras por Honduras y volteen a ver a todos nuestros indígenas y marginados’, y aunque sí tienen un dejo de razón, no están completamente en lo correcto. ¿Por qué un sector de mexicanos se ha solidarizado a los hondureños y no a los chiapanecos que dejaron su lugar de origen? Sí, es el mismo problema, es el mismo abuso, pero no tiene los mismo reflectores, aquí los medios de comunicación juegan un papel importante, Honduras está en el ojo del huracán, es noticia mundial, todos quieren tener la primera nota, todos se arremolinan para cubrir este fenómeno social, mientras Chiapas, muy a nuestro pesar, pasa desapercibido, nadie voltea a verlos y no solo es Chiapas sino todos los pueblos indígenas, con todos esos sectores marginados que incluso existen en mas grandes urbes.¿Doble moral mexicana? No sé si llamarla así, no se puede despreciar lo que no se conoce, debemos de estar conscientes que muchos de nuestros pueblos indígenas y zonas marginadas son invisibles, no puedes ser apático con algo que desconoces, la culpa no es de ellos, pero sí del mismo gobierno y los medios de comunicación, al final la atención está donde vende, donde puede arrogar grandes ganancias, porque los que no llaman la atención van desapareciendo, y es que existen pero no se ven.

Hoy la caravana ya está en territorio mexicano, después de la pésima bienvenida, han encontrado hospitalidad en varios mexicanos, el paso por el país será largo, llevará días, la esperanza de ellos es grande, pero con esperanza no se vive, el pueblo mexicano les brindará la mano, pero no sabemos por cuánto tiempo, AMLO incluso ya contempló la posibilidad de emplearlos en su proyecto del Tren Maya para que generen ingresos en su travesía.

Esa travesía de terror, pues esa caravana seguramente irá creciendo a su paso, varios mexicanos se le sumarán y será entonces una marabunta enorme, y así, unidos, tendrán que enfrentarse contra todo lo que venga, al final de cuentas no les importa perder lo poco que tienen, ellos están dispuestos a morir en el límite, a luchar hasta el fin, su desesperación los hace aferrarse a su sueño, solo quieren seguir avanzando, pues entre más cerca estén de la frontera con Estados Unidos la tensión irá creciendo. Y mientras todo esto sucede, lo único que resta es esperar las acciones que planee ejecutar el verdadero monstruo: Trump.

Adjunto fotografía.
“Bienvenidos a México”. Foto de Tragameluz en la frontera Guatemala-México.

Continua leyendo
Pulsa para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

ALV con la COMAPA SUR

Publicado

el

En el sur de Tamaulipas hay problemas que no admiten maquillaje ni discursos cómodos. Los socavones son uno de ellos. No se negocian con la retórica ni se posponen con boletines. Están ahí, abriéndose paso bajo calles, avenidas y colonias enteras, recordándonos que durante décadas se dejó envejecer una infraestructura vital hasta llevarla al límite.

A ver. Sin rodeos: todo el crédito del avance es para el gobernador Américo Villarreal Anaya. No porque el problema haya desaparecido —sería falso afirmarlo— sino porque, frente a la adversidad técnica, financiera y política, decidió respaldar a la actual administración de la COMAPA Sur cuando lo fácil era soltarla y convertirla en chivo expiatorio, y eso que motivos y cuadros había de sobra.

Los números no mienten. Durante 2025, la COMAPA Zona Sur destinó 218.4 millones de pesos a la atención de 268 socavones en la zona conurbada. No fue una decisión estética ni electoral, fue una reorientación forzada por la realidad: el subsuelo colapsando representa un riesgo directo para la vida de las personas. De esos hundimientos, 122 se localizaron en Tampico y 146 en Ciudad Madero. Se atendieron 74 en Tampico (64.3%) y 94 en Madero (60.6%). Incluso, entre el 21 y el 27 de enero, aparecieron dos más, como recordatorio de que el problema sigue vivo.

Atender socavones implicó sacrificar otras obras. Recursos que estaban previstos para redes hidráulicas, distribución y pavimentación tuvieron que canalizarse a tapar literalmente los hoyos del pasado. Esa es la parte incómoda que pocos quieren decir: gobernar también es elegir qué se deja de hacer para evitar una tragedia mayor.

Y aun así, en medio de ese escenario adverso, la COMAPA Sur cerró 2025 con un dato que rompe inercias históricas: 26.5 kilómetros de drenaje sanitario instalados, cuando el promedio anual de administraciones anteriores rondaba apenas los cinco kilómetros. No es un milagro. Es gestión bajo presión.

La gerencia general del organismo, ha sido claro al señalar que estos resultados se explican por una reorganización operativa en una red con más de medio siglo de antigüedad. Priorizar los socavones fue una decisión de seguridad comunitaria, no de lucimiento personal.

Todo esto se informa, además, a horas de un corte programado en el suministro de agua potable, que afectará a más de cien colonias de Tampico y Ciudad Madero a partir de las 20:00 horas de este sábado, con restablecimiento paulatino el domingo. La molestia ciudadana es comprensible. Pero también lo es la necesidad de intervenir un sistema que ya no soporta parches improvisados.

Aquí está el punto central: sin respaldo político, la COMAPA Sur no habría tenido margen para reorientar recursos ni para sostener decisiones impopulares pero necesarias. Américo Villarreal entendió que gobernar no siempre da aplausos inmediatos, pero sí evita desgracias futuras. Y eso, en estos tiempos, no es menor.

En la intimidad… La Universidad Autónoma de Tamaulipas dio ayer una señal de estabilidad institucional. La Asamblea Universitaria aprobó el presupuesto para el ejercicio 2026, presentado por el rector Dámaso Anaya Alvarado, tras haber sido previamente analizado y avalado por el Honorable Patronato Universitario.

Con fundamento en el artículo 30, fracción VIII, del Estatuto Orgánico de la UAT, el rector expuso ante el pleno el proyecto de ingresos y egresos, subrayando que se trata de una herramienta central para la conducción ordenada de la vida universitaria, bajo criterios de transparencia, rendición de cuentas, equilibrio presupuestal y apego a la normatividad.

Tras el análisis y la deliberación correspondientes, la Asamblea refrendó su respaldo a la planeación financiera, avalando decisiones orientadas al desarrollo institucional. En su mensaje, Dámaso Anaya destacó que el crecimiento de la UAT ha sido gradual y ordenado: primero en infraestructura, luego en matrícula y, actualmente, con un énfasis claro en el posgrado, la investigación y la producción académica.

La planeación aprobada permitirá atender el crecimiento sostenido de la comunidad estudiantil, mejorar las condiciones de enseñanza y fortalecer la vinculación con los sectores productivos y los distintos niveles de gobierno.

La sesión fue presidida por el rector y contó con la participación de integrantes del gabinete de Rectoría, directores, docentes y estudiantes asambleístas de las 26 dependencias académicas de la UAT, con presencia de las zonas sur, centro y norte del estado, tanto de manera presencial como a distancia. Una fotografía de orden financiero en tiempos donde no sobra.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

Continua leyendo

Opinión

Los chistes de Benjamín “el secretario”

Publicado

el

Las cifras oficiales del turismo en Tamaulipas durante 2025 ofrecen un punto de partida relevante para entender no sólo el comportamiento de los visitantes, sino el modelo económico que hoy sostiene al sector. Con 17 millones 417 mil 411 turistas y visitantes, el estado alcanzó un máximo histórico; sin embargo, el dato cobra verdadero sentido cuando se revisa su composición.

De ese total, 57.8 por ciento correspondió a turismo nacional, mientras que 40.8 por ciento fue turismo local. El turismo internacional representó apenas el 1.5 por ciento. Más que una debilidad, el dato confirma una realidad estructural: Tamaulipas es un destino que se mueve, fundamentalmente, por dinámicas internas y regionales.

Los principales emisores de turismo nacional fueron Nuevo León, con 3.8 millones de visitantes; San Luis Potosí, con 1.1 millones; la Ciudad de México, con 679 mil; Coahuila, con 366 mil; y Veracruz, con 261 mil. Se trata de flujos cercanos, constantes y mayoritariamente carreteros, que explican por qué el turismo tamaulipeco resiste ciclos económicos adversos y mantiene estabilidad a lo largo del año.

Este perfil tiene ventajas claras: continuidad, arraigo regional y menor volatilidad. Pero también plantea un límite que conviene reconocer con claridad. El turismo que llega es numeroso, pero no necesariamente el que mayor derrama económica genera. La baja proporción de visitantes internacionales sigue siendo el principal desafío para un estado que, por ubicación geográfica y conectividad, podría aspirar a una presencia más sólida en ese segmento.

Desde la Secretaría de Turismo se ha señalado que el mercado internacional —en especial el estadounidense— representa una oportunidad estratégica. La afirmación es correcta, pero el reto no es conceptual, sino operativo. La captación de turismo extranjero depende menos de campañas y más de condiciones sostenidas de seguridad, servicios, profesionalización y certidumbre urbana. Es un proceso de mediano plazo que exige constancia y coordinación institucional.

El dato duro es claro: Tamaulipas ya logró atraer visitantes; ahora el desafío es mejorar la calidad del ingreso turístico. No se trata de competir en volumen, sino en valor. El récord de 2025 debe entenderse como un piso, no como un punto de llegada.

En la intimidad… En paralelo a las cifras económicas, la agenda social avanza en otro registro, menos visible pero igualmente estratégico. Durante la reunión intermunicipal Salud en Todas las Políticas, realizada en Tampico, la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya expuso un enfoque centrado en la prevención y la coordinación institucional como ejes de la política pública en materia de salud.

Más allá del discurso, se presentaron acciones concretas: la recolección de 2 mil 744 toneladas de residuos, principalmente especiales; la incorporación de un triturador industrial de neumáticos para reducir riesgos sanitarios asociados al dengue; y la realización de jornadas médicas semanales en colonias prioritarias.

Un componente que destaca es la participación de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, cuyo papel ha ido más allá del acompañamiento formal. Bajo la conducción del rector Dámaso Anaya Alvarado, la UAT ha fortalecido programas de salud mental en escuelas secundarias públicas, extendiéndolos incluso al personal docente mediante esquemas de atención entre pares. Es un ejemplo de cómo la vinculación universitaria puede traducirse en impacto social directo cuando existe dirección institucional clara.

La coordinación con instancias federales y estatales, incluidas áreas de seguridad y salud, completa un esquema que apuesta por anticiparse a los problemas, no sólo reaccionar ante ellos.

Sin estridencias ni triunfalismos, los datos permiten una lectura puntual: Tamaulipas enfrenta retos estructurales, pero también dispone de bases reales —económicas, institucionales y académicas— para abordarlos. Reconocer ambas cosas, al mismo tiempo, es quizá el ejercicio más honesto que puede hacerse desde el periodismo.

Davidcastellanost@hotmail.com

@dect1608

Continua leyendo

Opinión

A ver si es cierto… 

Publicado

el

El programa federal de conservación y bacheo carretero que se ejecutará a lo largo de 2026 pertenece a esa categoría de la esperanza. NO corta listones espectaculares ni inaugura puentes icónicos, pero aportará al sostén de la vida económica, social y de seguridad de Tamaulipas.

La Secretaría de Obras Públicas del estado ha confirmado que Tamaulipas queda integrado a la región noreste dentro del esquema nacional de conservación de la red federal. En un país donde el deterioro de las carreteras se convirtió durante años en una normalidad peligrosa, la decisión de invertir en mantenimiento es una señal de madurez institucional: entender que la infraestructura no se presume cuando se inaugura, sino cuando funciona.

El plan contempla trabajos dentro de una red nacional que supera los 52 mil kilómetros, con una inversión federal de 50 mil millones de pesos. Para el noreste —Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Zacatecas y Tamaulipas— se destinan 7 mil 113 millones de pesos para atender 2 mil 110 kilómetros. En términos prácticos, eso significa menos accidentes, menores costos logísticos, mayor competitividad y rutas más seguras en corredores que conectan a Tamaulipas con Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, arterias vitales para el comercio exterior y el tránsito regional.

Aquí vale subrayar algo que pocas veces se dice con claridad: una carretera en mal estado no es solo un problema de movilidad; es un impuesto oculto a la economía familiar y empresarial. Aumenta el desgaste vehicular, eleva tiempos de traslado, encarece el transporte de mercancías y, en contextos como el nuestro, impacta incluso en la seguridad pública. La conservación carretera es, también, una política social silenciosa.

Otro punto relevante es el empleo. La atención de tramos prioritarios y corredores estratégicos genera trabajo local, dinamiza economías regionales y activa cadenas productivas que van desde la construcción hasta los servicios. No es la obra espectacular, pero es la obra que sostiene.

El reto, por supuesto, no está en el anuncio sino en la ejecución: calidad, transparencia y vigilancia social. Que el mantenimiento no sea cosmético ni temporal, que los recursos lleguen al asfalto y no se diluyan en inercias administrativas. En ese punto, la exigencia ciudadana no es oposición; es corresponsabilidad.

Porque si algo ha aprendido Tamaulipas es que la infraestructura no se defiende con discursos, se defiende con resultados medibles y carreteras que resisten el paso del tiempo, del clima y del tráfico pesado.

En la intimidad… Mientras la obra que no luce avanza en silencio, Tampico recibió una ovación internacional. El Premio Excelencias Turísticas, otorgado al Jazz Internacional Tampico Fest 2025 en el marco de la FITUR 2026 en Madrid, coloca al puerto en una vitrina global donde pocos destinos mexicanos logran permanecer por mérito propio.

No es un premio menor ni una casualidad. El festival —realizado del 20 al 24 de octubre— ofreció conciertos gratuitos de artistas nacionales e internacionales y confirmó algo que los tampiqueños saben desde hace décadas: la cultura también es política pública cuando se convierte en identidad, turismo y economía. Tampico, con su arquitectura y atmósfera histórica, vuelve a ser reconocido como el Nuevo Orleans mexicano, no por nostalgia, sino por propuesta.

En la Feria Internacional de Turismo, donde convergen más de 161 países y alrededor de 250 mil visitantes, Tamaulipas mostró lo que a veces se nos olvida defender: historia, gastronomía, artesanías y destinos con personalidad propia. En un mundo saturado de ofertas turísticas genéricas, la autenticidad es el verdadero valor agregado.

Carreteras que conectan y cultura que proyecta. Infraestructura que sostiene y música que convoca. Ese es el Tamaulipas que merece ser leído con respeto por los funcionarios y reconocido por la ciudadanía: el que entiende que el desarrollo no siempre hace ruido, pero cuando se articula bien, deja huella.

davidcastellanost@hotmail.com

@dect1608

Continua leyendo

Opinión

Morena tiene miedo a EUA, pero esto está más cerca de lo que creen

Publicado

el

En política, como en la tauromaquia, no basta con salir al ruedo vestido de luces: hay que saber templar, citar y mandar. Jorge Romero Herrera, dirigente nacional del PAN, salió a la plaza de Tamaulipas con el capote arrastrando… y el toro, lejos de embestirle noble, le pasó por encima.

La falta de oficio quedó exhibida cuando el CEN permitió que el vendaval interno creciera sin barreras. Pasó el 2025 y la convocatoria para renovar el Comité Directivo Estatal nunca apareció. El reloj avanzó, el 2026 brincó al ruedo y el PAN tamaulipeco quedó a la deriva, convertido en una plaza sin alguacilillo ni juez de callejón. Mientras tanto, El Truko y otros panistas de poca monta se pasearon por la entidad como novilleros sin alternativa: amarres, dimes y diretes, gritos desde las barreras y ningún acuerdo formal. Mucho ruido, poca lidia.

La consecuencia era previsible: la confrontación abierta entre Francisco Javier García Cabeza de Vaca y César Augusto Verástegui Ostos se volvió conversación de sobremesa, de café… y hasta de quienes comercian huachicol, felices de ver al panismo entretenido en su propia carnicería. Eran un gobierno naciente, eso, siempre facilita la embestida retórica: errores tempranos, promesas sobreactuadas y flancos abiertos. El panismo tenía con qué. Pero nadie tomó la muleta.

Romero Herrera tiró el capote y se fue a la barrera. Tamaulipas —una entidad que pudo ser trampolín, maquinaria territorial y caballo de picar contra la 4T— fue soltada a su suerte. Y eso que, nos guste o no, a Cabeza de Vaca no se le ve tan mal en el territorio.

Para colmo, vino la función de Lía Limón: tibia, sin fondo y sin emoción. Y el desaire fue de plaza llena: al enlistar a los gobernadores “de orgullo y prestigio panista”, omitió a Francisco Javier García Cabeza de Vaca. No lo nombró. No lo reconoció. No lo volteó a ver. Curioso, tratándose de uno de los tamaulipecos que más dinero —miles, millones— le metió a la interna que llevó a Jorge Romero a la dirigencia nacional. Quizá el dirigente olvidó informarle a Lía… o quizá el olvido fue perfectamente calculado.

Hoy el ruedo vuelve a moverse. Porque mientras la banda del Truko se acomoda la montera, aparece Omeheira López Reyna, y el ambiente cambia. No es vaquilla ni toro de regalo. Es animal serio, con trapío, recorrido largo y mirada fija.

Militante activa desde hace 40 años, Omeheira es cuidadosa, precavida, elocuente y mesurada. Pero cuando decide apretar la muleta, manda y somete. Su irrupción no es sólo una disputa por la dirigencia estatal: es la evidencia de que sí hay con qué plantarse frente a la fórmula de Verástegui Ostos.

Su historial no admite regateos: diputada federal en la primera mitad del sexenio de Felipe Calderón; presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en San Lázaro; titular de la Unidad de Derechos Humanos en Gobernación con Francisco Blake Mora; responsable de la Unidad contra la Trata de Personas de la CNDH; directora y brazo derecho de Mariana Gómez en el DIF Tamaulipas, etapa de reconocimientos nacionales; y recientemente magistrada del Poder Judicial del Estado hasta la entrada en vigor de la reforma judicial 4T. Eso no es relleno de cartel: es currículum de plaza grande.

Los boletos están vendidos. La corrida será de cartel clásico, con bravura, pases largos y rejoneo fino. Será, eso sí, como las francesas: sin muerte, porque nadie quiere cargar con el cadáver político. Pero que no se engañe nadie: habrá cornadas, habrá sustos y habrá arrastres morales.

Y mientras Jorge Romero observa desde lejos, el PAN en Tamaulipas se juega algo más que una dirigencia: se juega si todavía sabe lidiar toros… o si ya sólo sabe verlos desde el tendido.

En la intimidad… Tampico se alista para otra clase de destreza, una donde no hay gritos de plaza ni embestidas políticas, sino precisión, temple y pulso firme. La gran final del #MTMéxico, la competencia de maniobras para operadores de tractocamión quinta rueda —considerada la más importante del continente—, se realizará el 31 de enero de 2026 en el Expo Tampico.

La entrada será gratuita, y el público podrá vivir una jornada completa con música en vivo, dinámicas, exhibiciones y sorpresas. No es un evento menor: MT México nació en 2020 como una serie de competencias regionales para reconocer y dignificar la labor de los operadores del transporte de carga, esos profesionales que mueven al país mientras casi nadie los ve.

En cinco años y 15 ediciones regionales, el certamen ha reunido a más de 1,283 competidores, hombres y mujeres, y a 510 empresas, consolidándose como un auténtico festival del transporte con alcance continental. Aquí no hay improvisados: hay oficio, práctica y respeto por la técnica.

A la final nacional llegarán los ganadores de las cuatro regiones del circuito: Noroeste (Tijuana), Noreste (Allende), Frontera (Nuevo Laredo) y Golfo-Centro (Orizaba), quienes competirán en tres categorías: Sleeper Cab, Cab Over y Doble Articulado (Full), buscando el título de los mejores operadores del país.

Las actividades arrancarán el 30 de enero con una cena de presentación y reconocimiento a los finalistas. La competencia oficial será el sábado 31, de 11:00 a 18:00 horas, con exhibiciones para toda la familia. Habrá unidades clásicas, demostraciones mecánicas, zonas recreativas infantiles, áreas de parrilla y promociones de patrocinadores.

Organizadores como Canacar México, junto con diversas asociaciones del sector, agradecieron al gobierno municipal de Tampico las facilidades otorgadas y subrayaron la relevancia de este encuentro para visibilizar la profesionalización del transporte de carga, pieza clave de la logística y del comercio nacional e internacional.

Copresentado por Freightliner México y Kenworth Mexicana, el evento promete música en vivo, grandes marcas, regalos y experiencias únicas. Tampico vuelve a colocarse en el mapa, esta vez como punto de convergencia nacional para quienes saben que, tanto en la política como en el volante, el arte está en el control, no en la fuerza bruta.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

Continua leyendo

Populares