Altamira, Tamaulipas.- Autoridades educativas de Tamaulipas podrían enfrentar sanciones administrativas e incluso la separación definitiva de sus cargos por el caso del menor que perdió un riñón tras una presunta agresión dentro de un plantel escolar de Altamira.
El secretario de Educación estatal, Miguel Ángel Valdez García, informó que la Fiscalía General de Justicia ya investiga los hechos para determinar posibles responsabilidades y omisiones del personal educativo.
Precisó que algunos trabajadores fueron separados de sus funciones, mientras que el director del plantel y el jefe de sector también fueron puestos a disposición de la autoridad ministerial.
El funcionario advirtió que habrá consecuencias para quienes resulten responsables, aunque aclaró que las sanciones dependerán de los resultados de las investigaciones y los procedimientos correspondientes.