-Esta evaluación confirma la solidez de las finanzas públicas impulsada por la visión del Gobernador Américo Villarreal Anaya y el manejo responsable de la deuda estatal
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La agencia calificadora Moody’s Local México
ratificó la calificación A.mx del Estado de Tamaulipas y confirmó la calificación
AAA.mx para los créditos respaldados por sus ingresos, un reconocimiento que
refleja la estabilidad financiera, la disciplina en el manejo de los recursos públicos
y la capacidad del Estado para cumplir oportunamente con sus obligaciones
financieras.
El secretario de Finanzas, Carlos Irán Ramírez González, señaló que esta
ratificación confirma que el rumbo financiero de Tamaulipas genera confianza
dentro y fuera del estado.
“La confianza que hoy reflejan las calificadoras es resultado de una visión de
gobierno encabezada por el gobernador Américo Villarreal Anaya, que ha
colocado al orden financiero, la disciplina presupuestal y la transparencia como
principios para administrar los recursos públicos. Cada mejora en nuestros
indicadores fortalece la capacidad del Estado para seguir impulsando el desarrollo
y atender las necesidades de las y los tamaulipecos.”
Las calificaciones otorgadas por Moody’s consideran diversos factores que
permiten medir la fortaleza financiera de un gobierno estatal, entre ellos la
evolución de los ingresos, el desempeño presupuestal, la capacidad para generar
ahorro interno, el nivel y sostenibilidad de la deuda, la liquidez, la calidad de la
administración financiera, el entorno institucional y la capacidad de cumplir con
sus compromisos financieros aún en escenarios económicos adversos.
En el caso de los créditos del Estado, la calificación AAA.mx representa el nivel
más alto en la escala nacional y refleja una muy sólida capacidad de pago,
respaldada por la estabilidad de las fuentes de ingreso que garantizan estas
obligaciones y por una administración prudente de la deuda pública.
Durante la presente administración, Tamaulipas ha consolidado una política
financiera basada en la reducción responsable de la deuda, el fortalecimiento de
los ingresos propios, el manejo eficiente del gasto público y el cumplimiento
puntual de todas sus obligaciones, acciones que han permitido mejorar de manera
consistente la percepción de los mercados financieros y de las agencias
calificadoras.