Elementos de Tránsito de Ciudad Madero detuvieron a un taxista que se encontraba bajo los efectos del alcohol, luego de una persecución vehicular que inició cuando el conductor se negó a detenerse ante una indicación de alto.
El incidente ocurrió la noche del domingo en el cruce de la avenida Álvaro Obregón y el Callejón de Barriles. Según el reporte, los agentes marcaron el alto al taxi porque el conductor se había pasado una luz roja del semáforo. En lugar de detenerse, el operador aceleró, se dio a la fuga y posteriormente impactó dos patrullas durante la persecución.
A bordo del taxi viajaban cuatro pasajeros: un adulto mayor, una mujer y dos menores de edad. Durante la huida, los ocupantes mostraron visible nerviosismo y lanzaron gritos pidiendo auxilio, ante el riesgo de un posible accidente.
La persecución continuó por el Corredor Urbano “Luis Donaldo Colosio” y terminó en el municipio de Altamira, sobre el Bulevar Primex, con apoyo de elementos de Vialidad de esa localidad. Una vez detenido, al taxista se le practicó la prueba de alcoholemia, la cual resultó positiva. La unidad fue asegurada y el conductor quedó a disposición del Ministerio Público.
El secretario del Ayuntamiento de Madero, Héctor Marín, descartó que se tratara de un secu3stro, versión que circuló en redes sociales, y confirmó que se trató de una intervención por infracciones de tránsito que derivó en la fuga del conductor.
A considerar: Aunque los elementos de Tránsito actuaron conforme a la ley al intentar detener a un conductor que cometió infracciones y se dio a la fuga, la persecución vehicular implicó riesgos para la integridad de los pasajeros, particularmente de los dos menores que viajaban a bordo. Este tipo de situaciones suele generar un debate sobre el balance entre la necesidad de aplicar la ley y la protección de terceros inocentes expuestos durante las persecuciones.