Ante la evidente falta de interés y acción concreta por parte de la Cruz Roja Nacional para resolver la grave crisis en su delegación de Tamaulipas, el gobernador Américo Villarreal Anaya entró al quite de manera clara y decidida.
Ordenó la contratación inmediata de paramédicos con experiencia que fueron despedidos o afectados por el cierre de bases de la Cruz Roja, y autorizó la compra urgente de 10 ambulancias nuevas, además de que se gestionarán 20 ambulancias más durante el año, a través de la Beneficencia Pública.
Todo esto para garantizar la atención médica de urgencias en la entidad, especialmente en las zonas donde la Cruz Roja cerró sus operaciones indefinidamente.
Será el Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) el que asuma la responsabilidad principal de estas emergencias.
Es decir, el gobierno del estado toma el relevo del trabajo que antes realizaba la Cruz Roja, pero ahora con equipo, personal y coordinación pública.
En la zona sur, como en Tampico y alrededores, la imagen de la Cruz Roja ha caído considerablemente ante la desconfianza ciudadana por el manejo de los donativos y las colectas anuales.
En Reporte Noreste solicitamos una entrevista con el área Nacional de Comunicación e Imagen de la Cruz Roja.
Inicialmente nos indicaron que el Coordinador Nacional de Delegaciones, Mario Zendejas, estaría disponible, pero al enterarse del tema específico, la comunicación se cortó abruptamente.
Esta crisis representa una gran oportunidad para el Gobierno del Estado y los ayuntamientos, como el de Tampico, de asumir de forma seria y profesional la atención prehospitalaria, tal como ya ocurre en entidades importantes como Nuevo León, Ciudad de México, Estado de México, Jalisco y otras más, donde los sistemas estatales encabezan la respuesta a emergencias cotidianas.
Actualmente, el CRUM de Tamaulipas opera con 21 ambulancias distribuidas en el estado, cuenta con una avioneta y un helicóptero para traslados aéreos de emergencia, y tiene bases operativas en puntos clave como Tampico, Reynosa, Palmillas, Soto La Marina, Aldama e Hidalgo (entre otras).
Con las 10 ambulancias ya autorizadas y las 20 en gestión, se llegará a más de 50 unidades, fortaleciendo la cobertura.
Solo falta redirigir los recursos que antes se aportaban a la Cruz Roja hacia el CRUM y habilitar con más equipo a las coordinaciones municipales de Protección Civil.