En rueda de prensa desde Mar-a-Lago (Florida), el presidente Donald Trump declaró que Estados Unidos «gobernará» Venezuela hasta lograr una «transición segura, adecuada y juiciosa».
Esto sigue a una operación militar que capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, sacándolos del país después de los ataques en Caracas.
Trump calificó la acción como «extraordinaria», sin bajas estadounidenses, y advirtió que EE.UU. está preparado para un segundo ataque mayor si es necesario.
Los bombardeos dejaron al menos 40 muertos, según fuentes citadas por The New York Times.
La intervención marca un giro histórico en la crisis venezolana, con Maduro enfrentando cargos en Nueva York por narcotráfico.