Opinión

Una florecita poderosa

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En el mundo entero hay jardines famosos como el del Castillo de Versalles, en Francia; más de 100 hectáreas decoradas con hermosos macizos de flores, estatuas clásicas, y hasta un canal -como el de la Cortadura- para que el rey Luis paseara en góndola.

En Inglaterra tenemos el real jardín botánico de Kew. Enormes invernaderos, cúpulas de ciencia y conservación en un elegante y fino escenario por arriba de las 326 hectáreas. Una de sus principales características son sus 10 zonas con climas distintos.

Pero en el continente americano también hay florecitas poderosas. El jardín de Butchart, situado en el área conurbada en la Isla de Vancouver; de los pocos ejemplos en el mundo relacionados a proyectos de recuperación exitosa cuando en 1904 Jannie Butchart, rellenó el terreno que utilizaba la cementera de Portland, y ella eligió reutilizarlo como “vivero”, y su visión acertada alcanzó a convertir ese predio sin vida en un pequeño
fragmento del paraíso en la tierra con 700 variedades de plantas que florecen de mayo a octubre.

Pero no se desanime. En Tampico, Tamaulipas, igualmente hay proyectos de recuperación, extensiones de tierra en donde emergen poderosas y multicolores florecitas frágiles y a la vez poderosas que evidencian el poder absoluto de quien tiene la idea, el toque, la finura de crear un jardín como el recientemente inaugurado por Chucho Nader.

Esto es con el propósito de ofrecer nuevos espacios para la contemplación y el paisajismo; el macro jardín se encuentra en el acceso al monumental puente Tampico sobre el bulevar Adolfo López Mateos, el cual además de ofrecer una espectacular área verde, cuenta con murales realizados en las pilotes de la estructura vial.

Así como el sol y la luna comparten el día, en la zona sur de Tamaulipas debemos entender a distribuir y fortalecer la vocación turística de esta región, y la ciudad de Tampico se verá súper mejorada con este renovado espacio que tiene el objetivo de generar entornos seguros, hermosos, atractivos, maravillosos e idóneos para la recreación y la construcción de la paz.

Tampico no sólo brilla, se hermosea…

En la intimidad… Sí, le falta mucho a ese jardín, sí, está muy lejos de querer ser el espacio en el que te gustaría perderte y paralizar el tiempo en los brazos del amor de tu vida, sí, pero ya comenzó, ahora a meterle presión a Chucho y su jardinero Pepe Schekaiban, el hombre de la florecita poderosa de Tampico.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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