Este jueves, con motivo del día de la tierra, un globo de Greenpeace con la advertencia de “exceso de contaminación” voló un globo aerostático sobre la central termoeléctrica de Tula.
La organización asegura que la central es responsable de 16,000 muertes prematuras cada año al producir emisiones muy grandes de dióxido de azufre y material particulado PM2.5, que tienen implicaciones muy graves para la salud humana y para el medioambiente, además de ser obsoleta y descuidada durante años por varios gobiernos agravando la situación del deterioro ambiental y salud pública de la zona que ha sido caracterizada como Región de Emergencia Ambiental.
Por ello, en forma de protesta pacífica, se voló un globo la mañana del jueves en un terreno frente a la centra de Tula “Francisco Pérez Ríos” con la advertencia de “exceso de contaminación” parecida a las que usa el Gobierno y la Secretaría de Salud para advertir de los alimentos industrializados.