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Opinión

Complicidad, omisión o indiferencia

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Por: Zaira Rosas

zairosas.22@gmail.com

Consentimiento es una palabra que últimamente escuchamos con frecuencia, creemos entender su significado, pero en realidad como sociedad aún distamos mucho de comprenderlo. En el diccionario de la RAE esta palabra va relacionada con conformidad y voluntad. En la realidad el consentimiento poco se aplica en determinadas situaciones, especialmente cuando la persona encargada de otorgarlo se encuentra vulnerable.

Lo anterior se refleja perfectamente en la producción cinematográfica: “Hermosa venganza” de la directora Emerald Fennell, que actualmente cuenta con 5 nominaciones al Óscar. El filme retrata a la perfección actos de violencia y agresión sexual, lo hace desde un punto común donde los malos son personajes ordinarios, por ejemplo, un respetado doctor, reconocido por la sociedad y a punto de contraer nupcias. Los villanos de esta historia también son mártires de sus propias acciones y no entienden cuán vil es su comportamiento hasta que no viven una experiencia cercana que puede cambiar su idea de una vida en estabilidad.

En el filme protagonizado por Carey Mulligan vemos de cerca el sufrimiento y declive de alguien cercana a una víctima de abuso sexual. Que, si bien no sufrió de forma directa el abuso, sí reconoce un acto atroz en la historia de su mejor amiga, quien quizás se quitó la vida al no ser capaz de enfrentar los señalamientos sociales y la falta de apoyo del resto de miembros de su entorno. Y mientras transcurren los minutos de la producción los espectadores pueden comprender que más de un acto de los mostrados en pantalla no nos son ajenos.

La actividad favorita de la protagonista de hermosa venganza es fingir a detalle ser una presa ideal para cualquier cazador. Acude a espacios recreativos aparentando estar sola y casi inconsciente, ante lo anterior siempre se hace presente alguien cuya supuesta intención es ayudar a la mujer indefensa e incapaz de moverse. La realidad es que los sujetos que se le acercan pretenden tener sexo con ella aún contra su voluntad. Por lo que la protagonista hace evidente su sobriedad e intensión de desenmascararlos. Lo cual asusta a los sujetos.

Sin embargo, el punto más crucial es cuando como espectadores identificamos patrones comunes de conducta, eventos en los que en lugar de escuchar a la víctima se le juzga por su entorno o estilo de vida, de repente Carey en su personaje siente la necesidad de vengar a su amiga y demostrar a todos los involucrados la gravedad del asunto, hay quienes con el transcurrir de los años entienden que la falta de escucha fue un grave error, otros requieren pasar por un calvario semejante para comprender que la culpa nunca es de la víctima, es del agresor.

Lo que en un principio muchos juzgaron como un juego de niños, un acto de borrachera, algo que ocurría de manera común y frecuente en las fiestas, ahora es su mayor amenaza y puede destruir todo lo que han construido en la vida. Al final la historia tiene el final menos esperado, demuestra que la justicia nunca llega de forma sencilla y que nadie quiere admitir que los actos más simples de omisión, la falta de escucha y los señalamientos, pueden acabar con la vida y el futuro de cualquier persona.

Desgraciadamente la realidad supera a la ficción, en México sólo 5 de cada 100 denuncias por abuso sexual llegan a terminar en sentencia. Los señalados de agresores que gozan de poder y posición social terminan impunes e incluso los medios de comunicación se encargan de descalificar a las víctimas. En la actualidad las nuevas generaciones van visualizando la importancia del consentimiento, pero aún permea una cultura de desigualdad en la que el alcohol puede justificar el comportamiento de un hombre, pero ser la causa de desprestigio cuando se trata de una mujer.

Estas historias tienen la intención de sacudir al espectador e invitar a la reflexión, al entendimiento de nuestras acciones cotidianas, para asumir la responsabilidad de nuestros actos, entender que todos podemos aportar a la construcción de un entorno más equitativo y comenzar a evitar que se normalice el abuso, que dejemos de ignorar que el sistema le ha fallado a infinidad de víctimas, culpabilizándoles en vez de brindar la protección y apoyo necesario.

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Planeta tierra, y un pedacito llamado Tamaulipas

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En un planeta donde las costas comienzan a parecer trincheras industriales, donde el concreto avanza más rápido que la conciencia ambiental y donde muchas especies marinas sobreviven apenas al límite de la estadística, las playas de Tamaulipas siguen ocurriendo como un milagro biológico frente al Golfo de México.

Ahí, sobre esa franja de arena golpeada por corrientes, tormentas y presión humana; una de las especies más amenazadas del planeta continúa regresando obstinadamente a poner sus huevos.

La tortuga lora todavía cree en Tamaulipas.
Y eso, ecológicamente, es gigantesco.

Mientras otros ecosistemas costeros del mundo enfrentan colapsos silenciosos por contaminación, sobrepesca, tráfico marítimo y explotación energética, las costas tamaulipecas siguen funcionando como uno de los principales refugios naturales para la anidación de esta especie marina emblemática del Golfo.
No es casualidad.

Más de 2 mil 476 nidos protegidos y más de 222 mil huevos resguardados representan mucho más que una cifra burocrática. Son la evidencia de que todavía existen zonas capaces de sostener vida marina en medio de un entorno global cada vez más hostil para los océanos.

Altamira. Tepehuajes. La Pesca. Ciudad Madero.
Nombres que quizá para muchos pasan desapercibidos en el mapa internacional, pero que para científicos, ambientalistas y conservacionistas deberían ocupar un lugar prioritario dentro de las discusiones globales sobre biodiversidad marina.

Porque cuando una tortuga lora emerge del mar para anidar, ocurre algo extraordinario: el ecosistema todavía tiene esperanza.

Y Tamaulipas, pese a todos sus contrastes industriales y energéticos, continúa siendo uno de esos pocos territorios donde la naturaleza insiste en sobrevivir.

La lora no entiende de política.

No sabe de presupuestos públicos ni discursos ambientales.

Simplemente vuelve al sitio donde aún encuentra condiciones para reproducirse.
Eso convierte a la costa tamaulipeca en algo mucho más valioso que un corredor turístico o una franja pesquera. La convierte en una reserva viva para el futuro ecológico del Golfo de México.

Y quizá ahí radica el verdadero desafío.

Porque mientras las tortugas siguen llegando a desovar, también crece la presión humana sobre el litoral: expansión urbana, contaminación marina, explotación energética, tráfico marítimo y erosión costera.

La gran pregunta no es cuántos nidos pueden protegerse este año.

La verdadera pregunta es cuánto tiempo más podrá Tamaulipas seguir resistiendo el choque entre desarrollo económico y supervivencia ambiental.

Porque cuando desaparece una especie marina, no sólo muere un animal.
Se rompe una parte del equilibrio del océano.
Y cuando eso ocurre… normalmente ya es demasiado tarde.

En la intimidad… El gobernador Américo Villarreal Anaya sostendrá una gira de trabajo por la zona metropolitana de Tampico durante los próximos días, en actividades que arrancarán en la Universidad Autónoma de Tamaulipas acompañado por el rector Dámaso Anaya Alvarado y el secretario de Salud federal.

La agenda estatal también contempla un acto significativo para la comunidad estudiantil del sur de Tamaulipas: el histórico corte de listón inaugural de la renovada pista de atletismo del Instituto Tecnológico de Ciudad Madero, obra esperada durante años por alumnos, entrenadores y directivos de una de las instituciones tecnológicas más emblemáticas de la región.

Y cierra su actividad inaugurando en Tampico la famosa cancha de la colonia Enrique Cardenas Gónzalez, el sabado a las 13hrs en donde ha venido haciendo mancuerna con la alcaldesa tampiqueña, una mujer con la que se ha entendido a la perfección.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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Un simple viaje

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Hay viajes tan simples que jamás vuelves a recordarlos, y otros, que se convierten en una estampilla de alegría para toda la vida.

Aunque se dice que el destino está marcado, el individuo tiene la oportunidad de ejecutar acciones que pueden alterarlo, y justo en ese momento están parados los alumnos de la segunda generación de estudiantes de la Universidad Autónoma de Tamaulipas seleccionados para participar en el “Disney Cultural Exchange Program 2026”.

Se entiende que estos chavos no van a una excursión académica. Tampoco se trata de una salida recreativa, eso sí, aunque tendrán muchas fotografías para Insta y redes sociales; a lo que realmente van es a enfrentar una gran oportunidad que puede cambiarles la mentalidad, el carácter y la manera de entender el mundo.

Por cierto, deben aprovecharla ahora que muchos machuchones no tienen visa. A estos jóvenes universitarios que en breve dejarán Tamaulipas para participar en una de las estructuras turísticas y operativas más importantes del planeta bajo el sello de The Walt Disney Company, les deseo: Vayan con orgullo.

Con seguridad. Con altivez. Sin complejos.

Este encuentro se les da en una etapa de la vida tan bonita y tan representativa en cada individuo, que si la aprovechan al máximo, va a ser más que una estancia intercultural. Ellos viajan bajo las siglas de la UAT, sí, una de las universidades públicas que mayor esfuerzo aplica en los últimos años para terminar de acabar con su negro pasado; van convertidos en la continuidad de la punta de la flecha que abre camino, viajan en nombre de la universidad que comienza a abrir espacios internacionales para sus estudiantes; representan a sus familias; representan el esfuerzo de años de estudio; representan a Tamaulipas.

Nadie les regaló ese lugar. Fueron seleccionados porque demostraron capacidad, disciplina y preparación. Porque alguien vio en ustedes el potencial suficiente para desenvolverse en un entorno internacional altamente competitivo, exigente y multicultural. En Orlando no solamente aprenderán dinámicas laborales o perfeccionarán el idioma inglés. También descubrirán algo mucho más importante: la dimensión real de sus capacidades.

Conocerán personas de distintas partes del mundo. Escucharán otros idiomas. Se enfrentarán a ritmos de trabajo distintos. Aprenderán a resolver problemas lejos de casa. Y justamente ahí, fuera de la comodidad cotidiana, es donde verdaderamente se forma el carácter. La Universidad Autónoma de Tamaulipas, encabezada por su rector Dámaso Anaya Alvarado, tiene muy claro que el futuro universitario se forja ante una competencia global. Y ese es quizá el mayor mérito de este proyecto impulsado durante su administración: entender que abrirle el mundo a los estudiantes también es una forma de transformar vidas.

Dios cuide a estos chamacos y puedan hacerlo extraordinario. Morros, aprendan todo lo posible. Absorban experiencias. Escuchen. Pregunten.. Equivóquense y vuelvan a intentarlo. Y sobre todo, jamás se sientan menos que nadie.

Durante años, generaciones enteras crecieron pensando que las grandes oportunidades internacionales estaban reservadas para otros perfiles, otros estados o universidades privadas. Compórtense a la altura de esa oportunidad.

Porque cuando regresen a Tamaulipas, no volverán siendo los mismos jóvenes que abordaron el avión. Volverán con otra visión, otra mentalidad y otra forma de entender el futuro. Y entonces comprenderán que el verdadero valor de este viaje nunca estuvo en Disney. Estuvo en descubrir hasta dónde pueden llegar ustedes mismos. ¡Buen regreso!

En la intimidad… Mientras algunas administraciones apenas logran sostener servicios básicos, en Tampico comienza a observarse una apuesta distinta en materia de protección civil y atención de emergencias.

La alcaldesa Mónica Villarreal Anaya incorporó un nuevo camión de bomberos donado desde Hopedale, Massachusetts, fortaleciendo el parque vehicular del Heroico Cuerpo de Bomberos y Protección Civil. El dato no es menor: desde 2010 ninguna administración municipal había logrado sumar una unidad de este tipo.

La motobomba Pierce Fire, junto con 36 equipos de protección personal para elementos operativos, representa un avance importante para un área históricamente relegada en muchos municipios del país.

Más allá del discurso político, lo relevante es que Tampico comienza a reforzar capacidades reales de respuesta ante emergencias, incendios y contingencias, algo indispensable en una ciudad donde el crecimiento urbano también exige infraestructura operativa eficiente.

Porque gobernar no solamente consiste en administrar.

También implica prever.

davidcastellanost@hotmail.com @dect1608

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A ver si muy, muy el Becker

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“El niño verde tamaulipeco”, Karl Heinz Becker Hernández, compareció ante el Congreso del Estado y presentó cifras, programas, árboles sembrados, manglares restaurados, tortugas liberadas y escrituras entregadas. Sí, sin sobresaltos, ni exigencia alguna, el secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente cumplió con el protocolo político-administrativo que exige la glosa del informe gubernamental. ¡ZZzzz..!

Ah, pero, que no se emocione, porque el verdadero examen apenas comienza para él. Una cosa es comparecer con números heredados y otra muy distinta cargar sobre los hombros el tamaño del desastre ambiental, urbano y territorial que Tamaulipas arrastra desde hace años. ¡Ya sé! No tiene pruebas, pero, tampoco dudas, y, guste o no, el nombre de Karhl Heinz inevitablemente  debe separarse y alejarse del desgaste que dejó Karina Lizeth Saldívar Lartigue al frente de la dependencia.
Hoy el llamado “niño verde” tamaulipeco ya no puede refugiarse en la narrativa de continuidad institucional. La Secretaría ya es suya. Los pendientes también… y mire que son demasiados, hasta parece que son muchos para él.

Se supone que representa la nueva generación de políticos tamaulipecos, esos que no saben mirar hacia atrás para echar culpas, ni encontrar justificaciones estultas; se cree que es de los que sacan el pecho y alzan la cara por la verdad, y así es  como lo quieren ver los ciudadanos, sobre todo el gobernador Américo Villarreal Anaya, quien le dio la confianza, pero, con más ganas lo esperan en la zona metropolitana de Tampico.

Para entender la dimensión del reto. En el sur de Tamaulipas, existen descargas clandestinas sobre cuerpos de agua, crecimiento urbano desordenado, rellenos de lagunas que pretenden utilizarse como zonas de transferencia, invasiones toleradas durante años, rezagos en planeación territorial y una presión industrial permanente sobre lagunas, drenes y sistemas naturales que sobreviven prácticamente por inercia, pero, mejor allí le paramos, no sea que se espante y renuncie al cargo.

Porque no, no, Becker, ya no hay discurso que alcance y proteja la sustentabilidad. En Tamaulipas, pero muy en particular en la zona metropolitana de Tampico, se ocupa autoridad, traer los pantalones bien puestos y el cinturón bien apretado, porque mientras en los informes aparecen manglares restaurados y campañas ambientales, en el sur del estado continúan operando prácticas que durante años encontraron comodidad en la omisión institucional.

El tema no solo se trata de sembrar árboles para la fotografía oficial; lo bueno y por lo que serás recordado es por impedir que sigan contaminando los vasos lacustres y sistemas hídricos frente a las propias narices del Estado, y eso implica confrontar intereses, gente poderosa de saco y corbata. Muchos, por cierto.

Karl Heinz Becker tiene juventud, formación y cercanía política con el proyecto estatal. Nadie puede regatearle eso. Pero precisamente por esa misma condición generacional, la exigencia sobre él debe ser mayor y no menor. Porque Tamaulipas ya no necesita funcionarios “guapitos” y fotogénicos; necesita perfiles capaces de tomar decisiones incómodas.

La comparecencia dejó claro que la SEDUMA tiene rumbo administrativo. Lo que falta saber es si tiene carácter político y operativo para enfrentar lo que otros simplemente dejaron crecer. En el tema ambiental hay que entrarle al conflicto. Clausurar. Frenar. Ordenar. Regular. Molestar intereses económicos y políticos cuando sea necesario.

Bueno, muy pronto vamos a descubrir de qué está hecho el “nuevo” titular de la SEDUMA.

En la intimidad…  Como parte de su agenda de trabajo en la Ciudad de México, el director del Instituto Tecnológico de Ciudad Madero, Juan Dionisio Cruz Guerrero, sostuvo una reunión con la directora general del CONOCER, Guillermina Alvarado Moreno, en busca de consolidar nuevos proyectos académicos y de certificación laboral para la comunidad tecnológica del sur de Tamaulipas.

La apuesta no es menor. El Tec Madero busca convertirse próximamente en entidad certificadora CONOCER, lo que permitiría ampliar procesos de capacitación y certificación de competencias para estudiantes, docentes y sectores productivos.

La ruta parece correcta en un momento donde la educación tecnológica necesita vincularse mucho más con la realidad industrial y laboral de la región. Si el proyecto avanza, el Tecnológico de Ciudad Madero podría fortalecer su presencia no solo académica, sino también como un actor relevante en la formación técnica y profesional especializada del sur del estado.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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El rector esta jugando con fuego

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El rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, le esta metiendo fuego directo a la silla rectoral como nadie o muy pocos en la historia lo han hecho, exacto, no es normal. No pertenece a la lógica de las universidades públicas mexicanas acostumbradas a sobrevivir entre subsidios, ceremonias, grillas sindicales y discursos reciclados sobre “excelencia académica”.

Lo del MVZ, VA más allá, del simple hecho de convertir a la UAT en un jugador técnico real dentro del tablero nacional, estoy seguro que va más allá y es arriesgado.

Un avión universitario equipado con tecnología canadiense capaz de levantar información geoespacial con precisión quirúrgica es un proyecto científico de los escuelas del primer mundo, pero, también es un asunto de ajuste erritorial y poder técnico. Poder de información. Poder presupuestal a futuro. Poder para sentarse con federación, empresas, desarrolladores, organismos ambientales y proyectos energéticos. Poder hacer lo que quiera.

Mientras otras universidades siguen atrapadas discutiendo plazas, cuotas políticas y guerras domésticas, la Autónoma de Tamaulipas está poniendo científicos canadienses a capacitar personal especializado, calibrando sensores LiDAR desde el aire y construyendo herramientas capaces de mapear el territorio con niveles de precisión que hace apenas unos años parecían exclusivos de agencias federales o corporaciones privadas.

Ahora el  ecosistema político mexicano sabe que existe la UAT, pero, no solo eso, que su rector sabe de andares, aunque, el que se mueve demasiado rápido empieza a convertirse en amenaza. Y el médico veterinario se está moviendo rápido. Demasiado rápido.

La vieja cultura universitaria tamaulipeca estaba diseñada para administrar el día a día, hoy ya no. Hoy la universidad aparece en conversaciones técnicas, científicas y gubernamentales, sí, en las mesas de politica de primer nivel  donde antes ni siquiera figuraba. Por eso Dámaso Anaya está jugando con fuego, y el problema será el tamaño de la expectativa que está construyendo alrededor de su rectorado.

Pero que importa, si dentro de algunos años, cuando esta generación de estudiantes recuerde su paso por la UAT, probablemente no hablará de los informes administrativos ni de las fotografías oficiales. Hablará del momento en que la universidad decidió dejar de comportarse como una oficina pública y empezó a imaginarse como una institución capaz de competir tecnológicamente con cualquiera.

En la intimidad… El regreso al calendario original del ciclo escolar 2025-2026 dejó algo muy claro: la educación pública mexicana sigue gobernándose más por control político que por planeación pedagógica.

La presidenta Claudia Sheinbaum entendió rápidamente que modificar el cierre del ciclo escolar implicaba abrir una grieta innecesaria con el magisterio, las entidades federativas y millones de familias. La estabilidad terminó imponiéndose sobre cualquier experimento administrativo.

Mario Delgado Carrillo operó el mensaje con precisión: se mantienen los 185 días efectivos, pero se concede flexibilidad regional donde el calor extremo o la presión logística del Mundial 2026 obliguen a mover piezas.

En otras palabras: el centro conserva el control, pero concede oxígeno político a los estados.

Y en Tamaulipas, Miguel Ángel Valdez hizo lo que corresponde dentro de la nueva disciplina morenista: cerrar filas con el proyecto federal y respaldar la narrativa educativa impulsada desde Palacio Nacional y por el gobernador Américo Villarreal Anaya.

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