Pueblo Viejo, Veracruz.- Una mujer de Matarredonda, una comunidad de Pueblo Viejo, Veracruz, se casó este día con su árbol, un Chicozapote que sembró hace 20 años en el patio de su casa.
Para ello se desarrollo una ceremonia especial, a la que
invitó a la comunidad, acudiendo cerca de cien personas.
Doña Irma, de 62 años de edad, reside en la comunidad de Matarredonda, un poblado de Congregación Hidalgo en el municipio de Pueblo Viejo Veracruz, en el extremo norte del estado, a solo quince minutos de Tampico, en el sur de Tamaulipas.
No se trata de una connotación sexual, sino del amor a la naturaleza que ella tiene desde hace muchos años y de la necesidad de crear conciencia en todos los seres humanos, al respeto de la vida.
Como si se tratara de una fiesta de celebración de boda, se sirvió zacahuil, este preparado de masa, pollo y ´puerco, semejante a un tamal, pero de grandes dimensiones, además de que hubo música y se bailó el vals.
Asistieron, amigos de la familia, así como ambientalistas y representantes de organizaciones dedicadas al cuidado de la naturaleza.
Previo al festejo, Doña Irma dedicó unas palabras
especiales a su árbol y prometió cuidarlo y fomentar en todas las personas, el
amor a la naturaleza.
“Yo Irma prometo cuidarte, protegerte y serte fiel a tu natural creación hasta que Dios decida tenerme aquí cada mañana agradeceré al creador por tu vida y por la mía, fomentaré el amor a tu figura disfrutando de tu belleza hasta que Dios y la muerte me quiten tu aliento, A mi paso por este mundo”.
Por otro lado, un orador del evento, también dio lectura
a una promesa de amor, emitida por la naturaleza en representación del árbol.
“Yo tu árbol te prometo llenar de aliento tu cuerpo para darte vida hasta que Dios decida tenerte aquí en la tierra, ya que para eso me creo a mi para llenar de oxigeno el planeta y dar la vida a todos los seres vivientes. Siempre y cuando el hombre proteja a todos mis hermanos de la tala y la contaminación y me ayuden a seguir mi proceso natural para bien de la humanidad”.
En el mismo mensaje se habla de que los árboles sienten el amor en los cuidados de las personas e incluso el rechazo, y se invita a todos los presentes a que fomenten el cuidado de los árboles y de la forestación ya sea que se trate de árboles frutales o solo de sombra.