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La guerra contra el narcotrafico provocó que el presidente de México Enrique Peña Nieto, cancelara la visita que tenía programada para mañana martes a la ciudad de Reynosa en “el infierno” Tamaulipas. El hecho insólito provocó grandes interrogantes.

¿Peña no tiene garantías en su propio país? ¿No valía la pena exponerse con una visita de alto riesgo? Pero si la suspensión o cancelación del presidente, fuera un acto meramente político ¿a qué se le atribuye? Tal vez Peña Nieto, está dejándole toda la responsabilidad de los próximos resultados electorales al actual gobernador panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca que podría mandar hasta el tercer lugar a los candidatos al Senado y Diputación Federal del PRI, incluido José Antonio Meade Kuribreña, aunque existan optimistas que aseguran la operación política a favor de Mid está garantizada.

Peña Nieto y Cabeza de Vaca, pudieron haber roto toda comunicación con esta alarmante y preocupante decisión de cancelar su vuelta por Reynosa, pero igual si usted prefiere y es afín al panismo actual puede entenderlo como una entrega total del estado tamaulipeco al gobernador que lo respaldó desde que fue Senador de la República. Aún falta mucho para la elección como para especular sobre el significado de la cancelación.

Así mientras el ánimo electorero comienza a tomar fuerza en el estado de Tamaulipas que tuvo en el 2017 el año con mayor número de homicidios en la última década. El mandatario estatal a través de la Secretaría de Bienestar Social (SEBIEN) a cargo de Gerardo Peña Flores, trabaja en la recomposición del tejido social heredado por más de 80 años de priísmo, logrando impactar en un año a más de 300 mil jóvenes con programas de fortalecimiento en valores con la intención de que mejoren las condiciones de seguridad, “Cuando uno respeta al prójimo ni se roba, ni se mata”, comenta Peña Flores.

Los tamaulipecos tienen bien presente los episodios más violentos de la entidad que se escribieron en 2010 y 2014, pero el 2017 fue incluso tan terrible que se registró el exterminio de familias enteras en la capital del estado por la disputa del control de las drogas entre los más de tres cárteles que operan y sus respectivas células delictivas, situación que aunque parezca un diálogo de campaña, los panistas achacan al PRI de Tomás Yarrington, Hernández Flores y Egidio Torre Cantú.

Entonces Gerardo Peña Flores, que se dice dispuesto a seguir trabajando por Tamaulipas, desde donde lo indique Cabeza de Vaca, ha externado que esta situación desagradable requiere de un trabajo de varios años y de mucho esfuerzo en coordinación con la sociedad civil.

“Desafortunadamente hubo una generación que anda en el campo y que muchos de esos niños que ahora son jóvenes se encuentran en el campo haciendo daño, no tuvieron una instrucción ni formación de valores siendo esto inexistente en cuanto a la transmisión de valores, se perdió la enseñanza de los conocimientos de los mismos y eso hace que tuviéramos una sociedad rota”.

Las condiciones inseguras del Tamaulipas actual tampoco son ajenas a la desaparición de personas y familias enteras, la guerra entre fuerzas federales contra grupos delictivos sigue escribiendo páginas de sangre y dolor; esto nadie lo puede negar, tampoco es honroso saberlo pero quedarse quieto ante la embestida de la inseguridad sería el peor de los pecados. Por eso mismo Gerardo Peña Flores, por instrucciones de su comandante “el uno” Francisco García Cabeza de Vaca, tiene la encomienda de madurar los proyectos y charlas enfocadas a los valores humanos que dirigen a los jóvenes tamaulipecos, así como labores de mediación comunitaria, atención psicoemocional, talleres y cursos de capacitación para el empleo, todo esto como parte del programa Tiempo de Todos Talleres, Pláticas, Psicoemocionales que según refieren los del Gobierno de Tamaulipas poco a poco irán dando como resultado una entidad más segura.

“Hemos venido construyendo y reconstruyendo a través de muchas pláticas que tienen que ver con cultura de la Paz, cultura del perdón y en fomento a lo deportivo y lo cultural para que los niños tengan alternativas, conozcan programas e instrumentos musicales porque sabedores de que tomando un instrumento difícilmente  van a tomar un arma o que si están jugando a la pelota, seguramente estarán alejados de los vicios”, comentó Peña Flores.

Así mientras el priísmo es por ahora el villano de la película y los panistas se disfrazan de héroes sin capa, ni antifaz; el presidente Peña Nieto, parece soltó a la deriva esta entidad brindándole toda la confianza a Cabeza de Vaca quien está obligado y deberá cumplir la promesa de que Tamaulipas recuperará su grandeza.
davidcastellanost@hotmail.com

Opinión

Faltan los de Tamaulipas

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Tras la captura de Nicolás Maduro, el periódico Enlace del Golfo, semanario con 26 años de circulación en Tamaulipas y las huastecas, me invitó y publiqué la siguiente columna de opinión que llevó como título: “ La caída del primer alcalde por Nicolás Maduro”, y luego de este escrito políticos convertidos en fichas de dominó.

Primero, el alcalde morenista de Cintalapa, Ernesto Cruz Díaz. Una semana después, The Wall Street Journal, escribió según la misma publicación que replicó Carmen Aristegui, en su plataforma digital: “Además del tema militar, la Casa Blanca ha insistido en la investigación de políticos del partido oficial que supuestamente tienen nexos con el crimen organizado, incluyendo legisladores y funcionarios de alto nivel”.

A la par de que todo se negocia entre Washington y la Cuidad de México. Hace unas horas el alcalde de Puerto Peñasco, Sonora, Óscar Eduardo Castro, emanado de Morena, admitió que le revocaron la visa norteamericana, y confirmó que se separa del cargo por motivos de salud.

Mientras tanto, las aguas se mueven y uno que otro alcalde comenzará a viajar a Europa, particularmente a España para ir planchando su refugio en vísperas de que Estados Unidos exija  su captura o renuncia a la presidencia municipal.

Sin más preámbulos, le dejo lo publicado el pasado lunes 5 de enero:

El mundo vuelve a repartirse. En febrero de 1945, en la Conferencia de Yalta, Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill y Joseph Stalin se sentaron a una mesa para decidir el mundo que emergería tras la Segunda Guerra Mundial. Alemania fue dividida en zonas de ocupación, Europa quedó partida en dos esferas de influencia y se colocó la primera piedra de la Organización de las Naciones Unidas. No fue un acto de diplomacia romántica, fue algo así como una repartición cruda del poder, avalada por la victoria militar.

Ochenta años después, los nombres cambian, pero la lógica regresa. Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping no se reúnen en Crimea, pero actúan como si Yalta nunca hubiera terminado. El mismo Trump comparó la captura de Maduro con la participación militar norteamericana en el fin de la IIGN.

Así que hoy,  el mapa de disputa tiene otros nombres: Taiwán, Ucrania, Groenlandia, Venezuela. Ya no se anuncian conferencias solemnes; se publican mensajes en redes sociales, se difunden videos de operaciones quirúrgicas y se construyen narrativas de poder en tiempo real, con millones de likes como munición psicológica.

Las redes sociales también son armas. Cada captura simbólica, cada operativo transmitido desde una cuenta oficial, cada declaración directa entre mandatarios forma parte del nuevo arsenal. La guerra del siglo XXI no solo se libra con misiles o tropas, no, también se libra con percepción, control del relato y miedo calculado, también con mucho diálogo.

En ese contexto se entiende el operativo “Determinación Absoluta”, instruido por Donald Trump. Más allá del golpe directo al régimen venezolano, el mensaje fue hemisférico. No se trató solo de Caracas; fue una advertencia al vecindario completo. Y México, inevitablemente, leyó entre líneas.

Durante años, México aceptó el papel de contención migratoria, de muro humano y de socio silencioso. Pero ahora el guion es otro. Washington exige algo más; reordenamiento interno, presión real sobre los cárteles y una guerra de bajo perfil que acorrale a criminales y violentos. Algo que, para muchos en el norte, dejó de ocurrir con Andrés Manuel López Obrador y que ahora se espera —o se impondrá— bajo la nueva doctrina de seguridad del presidente gringo, y las reglas del Yalta moderno.

El problema para Morena como corriente política hegemónica es que el nuevo orden mundial no dialoga con ambigüedades. A partir de 2026, el partido enfrentará una tormenta perfecta. No desde la oposición tradicional, sino desde tres frentes simultáneos:

• Oposición política interna
• Desgaste social acumulado
• Escrutinio externo indirecto (finanzas, vínculos, omisiones)

El eslabón más débil no está en Palacio Nacional ni en los congresos, está en los municipios. Ahí donde se cruzan presupuestos “pequeños”, contratos inflados, policías locales y pactos informales. Ahí donde el poder se ejerce sin reflectores, pero con territorio.

Por eso no veremos tanques ni comunicados de intervención electoral. Veremos algo más eficaz:
presidentes municipales que no buscan la reelección por “motivos personales”; cuentas congeladas; visas canceladas; filtraciones quirúrgicas; auditorías que despiertan después de años de sueño; pintas y remodelaciones convertidas en expedientes. No será una purga ideológica. Será una limpieza administrativa con efectos políticos.

Este es el nuevo orden no se invade, se condiciona. No se derroca, se asfixia. No se dispara, se documenta.

En la intimidad…  En Tamaulipas, el mensaje ya se escucha en voz baja. Se  habla de nombres, de perfiles; alcaldes y familiares con crecimiento patrimonial acelerado; funcionarios obsesionados con el reflector, “las causas” y la narrativa, pero, descuidados en el escritorio, el contrato y la factura; operadores que confundieron cercanía política con inmunidad eterna.

La historia local enseña que el Golfo nunca es invisible. Puertos, aduanas, comercialización y seguridad municipal siempre han sido puntos de interés para ojos externos. Quien hoy duerme tranquilo porque “controla” su Cabildo, podría despertar mañana con un expediente que no se redactó en Ciudad Victoria, ni en la Ciudad de México.

Yalta no fue el fin de una guerra, fue el inicio de otra.
Este nuevo Yalta 2.0 tampoco busca consenso, ni negociaciones con políticos hediondos  a precursores químicos o combustible robado, busca orden.
Y en ese orden, muchos políticos corruptos de Morena aún no entienden que el tablero ya cambió… pero la partida ya empezó.

davidcastellanost@hotmail.com
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Opinión

¿Radiodictadura o cómo era?

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¡Al fin! Se volvió a encender el micrófono público de la entidad, sí, volvió Radio Tamaulipas, aunque sea por internet, y cuando eso ocurre, no solamente se escuchan voces; ahora sirve también para medir los silencios. Con las nuevas tecnologías, hasta el tono del mensaje es interpretativo y se calibra el poder de la silla de gobierno. Atención, el relanzamiento de Radio Tamaulipas Multicast es, en esencia, un manotazo duro con envoltura tecnológica.

Villarreal Anaya inauguró “Diálogos con Américo”, por supuesto, con la serenidad que lo caracteriza. No hubo estridencias ni fuegos artificiales. Hubo cifras, contexto y una narrativa bien ensamblada; el doctor está cada día mejor sentado; ya son tres años de gobierno como etapa de siembra, con frutos visibles y otros reservados al porvenir. Un discurso pensado para durar más que el aplauso inmediato.

El guiño histórico fue fino. Recuperar el audio de 1991, cuando su padre, Américo Villarreal Guerra, encabezó el nacimiento del Sistema Estatal Radio Tamaulipas, no fue un gesto sentimental, sino político. La memoria también gobierna, y en Tamaulipas pesa; vuelvo a lo mismo, lo llaman poder.

Treinta y cinco años después, Radio Tamaulipas regresa con cabinas modernas, transmisión multiplataforma y una promesa ambiciosa: comunicación con verdad, ética y vocación social. Palabras que, dichas desde la persona del jefe del ejecutivo estatal, no flotan, ni suenan como cualquier cosa; se agarran en el aire, se aterrizan y se convierten en compromiso. El gobernador sabe que es el micrófono de una infraestructura pública y aquí no se mide por la nitidez del audio, sino por la amplitud y alcance de su escucha.

Las cifras sociales expuestas por Américo Villarreal Anaya son de alto impacto, puff, más de 23 mil millones de pesos y 600 mil beneficiarios. Números que se leen bien y se oyen mejor. Pero el verdadero reto no está en el guion, sino en la calle, donde la política se valida o se desmiente sin micrófonos, y ahora también en redes sociales.

Villarreal Anaya habló también del contexto internacional, del respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y de la vocación estratégica del estado. Fue un mensaje sin sobresaltos, con optimismo calculado. No promete epopeyas; administra expectativas, y ese es el perfil, el estilo tan característico de él.
Radio Tamaulipas vuelve a escena con una responsabilidad colosal. Muchas gracias a la reactivación y que suene el huapango.

En la intimidad… y mientras en la cabina se afina el mensaje, en la pista se afina el paso. La zona metropolitana ya comenta —con media sonrisa— el próximo cumpleaños de la diputada Úrsula Patricia Salazar Mojica, quien este martes 20 de enero celebrará 25 x 2 primaveras, como solo ella sabe hacerlo.
Familiares y amigos ya se organizan para un festejo que promete ir más allá del brindis protocolario. Se dice que hasta el centro de la pista tendrá significado, porque en esas celebraciones nada es casual: quién baila, cuándo baila y con quién, suele decir más que muchos discursos.

No es secreto que la diputada y su esposo disfrutan la fiesta con entusiasmo, virtud que genera simpatías y, cómo no, ciertas incomodidades entre quienes prefieren observar desde la barra. En el viejo barrio el rumor es uno solo: “Habrá fiestón, habrá señales y habrá lecturas políticas”.

Los detalles vendrán después. Por ahora, lo que se sabe ya es suficiente. Cuando la música suena, en Tamaulipas nadie baila solo, y siempre hay alguien tomando nota… incluso desde el centro de la pista.

davidcastellanost@hotmail.com
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El imperialismo en tiempos modernos

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Por: Zaira Rosas
Imperialismo es el término que comienza a resonar con fuerza en distintas pláticas sobre la situación en el mundo respecto a Estados Unidos. Esta palabra la hemos escuchado desde antaño en clases de historia donde hablábamos de las naciones y su dominio después de tiempos de guerra, donde buscaban extender sus recursos a través de otros espacios, misma situación que llevamos tiempo viendo con el país vecino pero que ahora la amenaza se vuelve cercana con la ocupación de Venezuela.

Llevar a Maduro a Estados Unidos, hacer acto de exhibición de su detención y anunciarle al mundo que tiene el control, no es casual, no es únicamente la muestra de su poder por fanfarronería, sino para avisarle al mundo que su propuesta de expansión recién comienza. El anuncio de estos procesos pone en alerta a Cuba, habla de sus capacidades respecto a la ocupación y conquista en Groenlandia, pero también enciende las alertas con México el país vecino.

Donald Trump no conoce límites, incluso el que a través de la fuerza lograra incursionar en Venezuela, posibilita que la balanza se incline a su favor, pues le da acceso a uno de los recursos más preciados: el petróleo, y si bien la invasión pareciera limitarse a un proceso de explotación de recursos naturales, en realidad es más profunda pues incluso ante medios de comunicación ha declarado que nada podrá detenerle.

El ejército de Estados Unidos parece expandir también el presupuesto, sin límite incluso de contrapoderes al interior del mismo país, nada desborda la opinión del presidente que emula épocas imperiales de quienes decían “El poder soy yo”.

Analistas aseguran que esto será solo efecto de una expansión más abrupta, no sólo como nación, sino incluso de posturas, donde la fuerza bruta se posiciona como mecanismo de control y si este ejemplo comienza a posicionarse como ideología incluso en otras naciones es dónde el orden mundial comienza a tambalear pues las posturas extremas siempre desembocan en conflictos armados más grandes.

Esta manera de proceder, dominando territorios, absorbiendo sus recursos y doblegando a otros poderes, tiene nombre y apellido, para Donald Trump es la doctrina Monroe, para otros politólogos y académicos es un neomonarquismo, pues se están valiendo de ciertas élites para dominar todo lo que está a su paso y como dije antes esto no se limita únicamente a los recursos naturales, tiene repercusiones en la economía global, decisiones empresariales y por ende en la sociedad que conforme a las posturas y oportunidades, terminará sufriendo las consecuencias en un desbalance aún más evidente.

Prueba de ello es el apoyo de Estados Unidos a candidatos de otras naciones de América Latina que son afines a su ideología de Derecha, este año habrá elecciones en Brasil, Colombia, Costa Rica y Perú.

Actualmente con el dominio de Venezuela y Delcy Rodríguez al frente como gran colaboradora, es evidente que EUA llevará la primicia de comercio con el país, esto dificulta la globalización y comercialización con otras naciones, no sólo para Venezuela, sino para el resto de América, sin embargo, la postura de Estados Unidos también sirve de ejemplo para que Rusia y China den continuidad a sus intenciones de expansión y dominación.

Si bien cada nación tiene sus peligros y preocupaciones, ciertamente en México el narcotráfico es una de las más fuertes por las consecuencias que deja a su paso, este tópico suena con fuerza como una de las principales excusas de invasión que podría tomar Estados Unidos sobre nuestra soberanía, pareciera absurdo hablar de ello e irreal considerando la legitimidad del gobierno en turno nos guste o no, sin embargo más allá de posturas políticas, permitir o incluso apoyar la incursión de un gobierno extranjero no representa un atisbo de esperanza, es en realidad una nueva forma de dominación e imperialismo que como se ha visto en otros periodos de la historia, termina beneficiando a unos cuantos a costa del sufrimiento de muchos.
zairosas.22@gmail.com

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Acuerdos 

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En política pública, los gestos también cuentan. Y en materia de salud, los gestos pueden convertirse en decisiones que salvan vidas. La certificación de seis dependencias municipales de Tampico como espacios 100 por ciento libres de humo de tabaco no es un acto protocolario más en la agenda del Ayuntamiento; es, en los hechos, una señal de hacia dónde quiere caminar esta administración cuando se habla de prevención, cultura cívica y responsabilidad institucional.

El evento, realizado en la Delegación de la Zona Norte, reunió a una escena poco frecuente pero necesaria: autoridades municipales, representantes de COFEPRIS y COEPRIS, directores, secretarios y regidores, todos bajo una misma narrativa: cumplir la norma sanitaria no como trámite, sino como política de salud pública. La alcaldesa Mónica Villarreal Anaya lo dijo sin rodeos: “Para nuestro gobierno, la salud de las y los tampiqueños es una prioridad”. La frase, tantas veces repetida en discursos, aquí encontró soporte en un procedimiento supervisado, certificado y con respaldo jurídico.

Porque de eso se trata el acompañamiento de las instancias sanitarias: no de avalar por cortesía, sino de garantizar que las reglas se cumplan. La doctora Ofelia Cantú Rodríguez, directora de Servicios Médicos, fue clara al señalar que el respaldo estatal brinda certeza jurídica y orden al proceso. Traducido al lenguaje llano: no hay improvisación, hay método. Y en un país donde la simulación suele ser moneda corriente, ese dato no es menor.

Por su parte, el ingeniero Hugo Soto Guevara, director de Operaciones Sanitarias en el Estado y representante del comisionado estatal de COFEPRIS, subrayó la coordinación institucional que ha permitido que Tampico se consolide como referente en entornos libres de humo. Coordinación: palabra clave. Sin ella, las políticas públicas se quedan en anuncios; con ella, pueden convertirse en estándares.

La recepción de la placa de certificación del Palacio Municipal no es sólo simbólica: es aceptar que el gobierno debe ser el primero en cumplir lo que exige. Y más aún cuando la propia alcaldesa pidió avanzar hacia una segunda etapa de certificaciones en otros edificios municipales e, incluso, convocar a oficinas del Gobierno del Estado para sumarse. Aquí hay una lógica correcta: si el municipio predica con el ejemplo, eleva el piso de exigencia para todos.

Las dependencias reconocidas —Dirección de Salud, Instituto de la Mujer, Protección Civil, Prevención del Delito y la Delegación Zona Norte— no son oficinas cualquiera. Son áreas con alta interacción ciudadana. Espacios donde la prevención no es discurso, sino contacto diario con realidades complejas. Blindar esos entornos contra el humo de tabaco no sólo protege a los trabajadores, también envía un mensaje pedagógico a la población: la salud no se negocia.

Ahora bien, no perdamos de vista el contexto. Tamaulipas enfrenta rezagos históricos en atención preventiva, adicciones y enfermedades crónicas. Cada política que apunte a modificar hábitos, por pequeña que parezca, suma. La pregunta que queda en el aire es si este tipo de certificaciones se quedarán en la foto o si formarán parte de una estrategia más amplia que incluya campañas permanentes, vigilancia real y sanciones cuando la norma se viole. Porque la credibilidad de cualquier política pública no se mide en placas, sino en continuidad.

Hoy, el Ayuntamiento da un paso que merece reconocerse. Mañana, la ciudadanía deberá exigir que no sea el último.

En la intimidad… Mientras en el ámbito municipal se habla de entornos saludables, en la esfera universitaria se juega otra batalla silenciosa: la de la competitividad global. El rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Dámaso Anaya Alvarado, ha puesto el acento en un eje que suele pasar desapercibido en el debate público: la enseñanza de idiomas como palanca de internacionalización académica.

No se trata sólo de aprender inglés para cumplir un requisito curricular. Según ha explicado el rector, el dominio de distintos idiomas ha permitido que más estudiantes accedan a instituciones en países no hispanohablantes, principalmente en Estados Unidos y Canadá, ampliando de forma real —no retórica— las oportunidades de movilidad académica.

La UAT ha reforzado esta estrategia mediante espacios especializados en distintas regiones del estado, buscando una enseñanza lingüística más eficiente y con mayor cobertura. En un entorno donde la educación superior compite por pertinencia, el idioma se convierte en capital académico y profesional.

El modelo educativo que plantea la Universidad integra la formación lingüística como parte de un perfil que responde a los retos de un mercado laboral globalizado, donde la adaptación y las habilidades interculturales ya no son un valor agregado, sino una condición de empleabilidad.

De cara a los próximos ciclos, la institución prevé ampliar la oferta de idiomas y fortalecer la cooperación internacional, alineando sus programas con una visión de largo plazo: formar profesionistas capaces de insertarse en circuitos académicos y productivos más allá de las fronteras estatales y nacionales.

No es un dato menor que, a través de los Centros Universitarios de Idiomas, la UAT ofrezca cursos de inglés, alemán, francés, italiano, japonés y coreano. En un estado que históricamente ha mirado más hacia adentro que hacia el mundo, esta apuesta por la internacionalización es, también, una forma de romper inercias.

Al final, tanto en la política municipal como en la universitaria, el mensaje converge: las decisiones que parecen administrativas, cuando están bien orientadas, pueden convertirse en auténtas políticas de futuro. Y eso, en tiempos de tanta urgencia y tan poca planeación, ya es decir bastante.

davidcastellanost@hotmail.com

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