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La industrialización permitió la inclusión de las mujeres en el plano laboral, la mano de obra de los hombres empezó a ser sustituida por las máquinas y fue entonces que las mujeres empezaron a generar ingresos tras jornadas laborales extenuantes. La industrialización generó la movilidad de las familias hacia zonas urbanas y esto a su vez provocó que las familias extensas empezaran a reducirse.

Las declaraciones del Cardenal Norberto Rivera Carrera respecto a que la ausencia de mujeres en el hogar ha generado la violencia que se vive en México son aberrantes, querer responsabilizar y culpar a las mujeres por tal fenómeno es muy irresponsable.

Las mujeres salen a trabajar por necesidad, millones de ellas son el único sustento de su familia, otras lo hacen por ejercer su profesión., un solo salario no cubriría los gastos de servicios básicos y estos no solo son de alimentación sino de agua y luz.

Las condiciones de inseguridad en México no son porque las mujeres trabajan, son debido a los altos niveles de corrupción de las diferentes instituciones, de la ineficacia de los tres órdenes de gobierno, de los bajos salarios de cuerpos policíacos, del poder de la delincuencia organizan en varios estados y municipios., entre otras cosas.

Estas declaraciones sólo son resultado de la desesperación.

La iglesia se acostumbró a sermonear a la sociedad sin renovarse y sin ser solidaria por los problemas sociales que las y los católicos enfrentan, la iglesia ha callado cuando se vulneran los derechos humanos de la población. La iglesia se ha encontrado con diferentes religiones que fueron ganando terreno en México pues se mantienen con mayor interacción ante sus seguidores y seguidoras.

Por siglos las familias extensas eran el resultado de ver a las mujeres solo como amas de casa y madres de familia. La iglesia creció y tuvo tanto poder y dinero que se acostumbró. Las familias eran tan numerosas que destinaban un hijo o hija al servicio de la misma.

Con las mujeres desarrollándose, ejerciendo su profesión, pero sobre todo informándose, la iglesia fue perdiendo seguidores, aportaciones y discípulos.

Miles de víctimas de curas pederastas alertaron a feligreses para no acudir a misa o llevar a sus hijas e hijos a convivir tan de cerca con representantes de la iglesia.

En sus declaraciones el Cardenal manda mensaje un mensaje equivocado a las familias mexicanas pues pretende culpar a las mujeres del desgano y la improductividad de algunas personas cuando dice: “¿quién tiene ganas de trabajar cuando su casa es un simple hospedaje? ¿Quién se siente estimulado para tener una mejor empresa, o trabajar mejor en ella, cuando no hay quien atienda con amor sus necesidades básicas en el hogar?”. Rivera Carrera quiere que las mujeres se queden en casa a procrear y en rol de amas de casa.

El máximo representante de la iglesia católica dijo que lo sucedido en Ciudad Juárez fue porque las mujeres salieron a trabajar a las maquiladoras y descuidaron a sus hijas e hijos y que estos pasaron a ser de la delincuencia organizada.

El sumo sacerdote desconoce lo que significa para las mujeres salir a trabajar y dejar a sus hijas e hijos encerrados por falta de guarderías, dejar a su prole al cuidado de otras personas., de las que no se tiene plena confianza. Cuando las mujeres salen a trabajar para obtener recursos tienen que lidiar con, estrés, insomnio, culpa, tristeza y dolor.

Las mujeres van sus trabajos teniendo que dejar a su prole por 8, 10 o 12 hrs porque sin esos ingresos no se podría alimentar millones de familias. No salen a trabajar para fomentar la violencia.

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Opinión

“Andrés Zorrilla”, el cuento

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EL delegado nacional de Morena en Tamaulipas, Mario Rafael Llergo Latournerie, le esta dejando al “rojo vivo” el Estado al gobernador Américo Villarreal Anaya; el cercano y confidente del ex titular de SEGOB Adán Augusto López Hernández, está dejando muchas heridas abiertas.

En Ciudad Madero, estaba cantado, Erasmo González Robledo iba a ser el candidato, pero a Llergo, apenas ese día del destape lo conocieron los apuntados en la encuesta; en Tampico, la designación de Mónica Zacil Villarreal Anaya se hizo pública en medios de comunicación antes de que se enteraran las involucradas, eso no dejó nada contento a los grupos tampiqueños de Morena, deje usted de lado el resultado sino las formas del anuncio.

En Altamira, Mario Llergo no tuvo sobresaltos y no fue por su capacidad política sino porque Armando Martínez Manríquez tiene todo bajo conrol; el edil sabe perfectamente cada movimiento que se registra en su municipio, cuántos gramos y cada piedra que se mueve en Medrano; Armando tiene ojos hasta en el fondo de las lagunas y vasos lacustres que rodean la colonia Bahía, por eso está todo bajo control con su proyecto de reelección.

Armando Martínez Manríquez, “el doctor”, resultó favorecido en el proceso interno porque el pueblo bueno y sabio está con él, y seguramente le entregarán de nueva cuenta las llaves de la ciudad para que siga por tres años más tranformando su municipio.

No, Armando tampoco ha sido la “panacea”, claro que no, pero en la actualidad todo ciudadano y extraterrestre que visita el sur de Tamaulipas, ya sabe que existe Altamira, que la zona metropolitana de Tampico comienza con el territorio armandista en constante desarrollo y con una política ortodoxa de resultados.

Por cierto, ando consiguiendo el cuento maderense “Andrés Zorrilla”, quiero regalárselo al DOCTOR Armando Martínez Manríquez sólo para que conozca esa historia, sólo para eso.

En la intimidad… Mañana sábado el Partido Acción Nacional tiene en sus manos, en sus negociaciones, las de arriba, sí, las oscuras de los más altos jerarcas el futuro de Tampico y Ciudad Madero.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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Opinión

La obligación de la sociedad en Tamaulipas

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El primer segundo del día uno de este mes de marzo ha comenzado lo que para muchos les ha dado por llamar la madre de todas las batallas electorales, ya que está en juego si el próximo presidente de México será una mujer o un hombre, en el caso de Claudia Sheinbaum, Xóchitl Gálvez o Jorge Álvarez.

Igualmente inician las campañas para que las y los candidatos de “Sigamos Haciendo Historia”, “Fuerza y Corazón por México” y Movimiento Ciudadano, busquen un curul en el Senado o en la Cámara de Diputados, lo cierto es que será una elección sumamente competida.

Pero más allá de la parte central de la elección federal, en donde ya sabemos se harán todo tipo de promesas, para luego no cumplirlas en caso de llegar a ganar. ¿Cuál debe ser el rol a desempeñar por la sociedad?.

En el contexto democrático en el cual transitamos, la ciudadanía juega un papel crucial como vigilante y participante activo en el proceso electoral.

Más allá de ser meros espectadores, los ciudadanos tienen la responsabilidad de informarse sobre las propuestas y trayectorias de los candidatos Cuestionar una y otra vez a los políticos que pidan su voto, también analizar críticamente las promesas electorales y para dentro de 90 días ejercer su derecho al voto de manera informada y consciente.

Además, es fundamental que la sociedad esté comprometida con la vigilancia del proceso electoral, denunciando cualquier irregularidad o violación a los principios democráticos.

El papel de la ciudadanía en las elecciones federales y posteriormente en las locales, es esencial para garantizar la legitimidad y la salud del sistema aún vigente.

En Tamaulipas es innegable que Morena lleva ventaja, de la mano del partido Verde, sobre el Partido Acción Nacional, quien ha quedado relegado a una oposición sumamente limitada, mientras que los abanderados de Movimiento Ciudadano pasarán sin pena ni gloria donde la mercadotecnia no les será suficiente.

El camino al 2 de junio es largo y seguramente lleno de ataques. El riesgo de cometer errores es grande para todos.

Por el bien de los electores y por la credibilidad de los partidos políticos, se espera se imponga una contienda de propuestas y no la sin razón.

Algo complicado de cumplir.

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Opinión

Los Villarreal Anaya ¡van!

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La Sangre llama…

En la intimidad… La hipótesis de que Tampico está entregado, ¿quién la va a revertir?

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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Opinión

Felices los tres

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Observatorio
Dígase lo que se diga, en Morena, sí hubo un conflicto en la designación de candidatos a la alcaldía de Madero, Altamira y Tampico.

Lo que parecía fácil, se fue complicando a medida que se acercaban los tiempos,  en la intención de alargar más la fecha del anuncio de dichas candidaturas, el camino se fue envolviendo en una lucha que llegó hasta las cúpulas, jaloneos y empujones, que finalmente dieron los nombres que hoy conocemos.

Erasmo González Robledo, para Ciudad Madero; Mónica Villarreal Anaya, para Tampico y Armando Martínez Manríquez, en Altamira.

Cada uno de estos ahora candidatos, vivió momentos de tensión hasta el momento en que salieron sus nombres, misma que se mantendrá los siguientes días, en que tienen que cerrar capítulos, llegar a acuerdos, y que todos los participantes se puedan incluir en el mismo proyecto, es decir que les toque algo en la repartición, o bueno, en la designación de los cargos que se ocuparán en caso de que ganen el 2 de junio.

En Madero, trascendió una supuesta mala relación entre Adrián Oseguera, alcalde de Madero y Erasmo González, diputado federal, a tal grado que se decía que el munícipe pretendía imponer condiciones para que éste no fuera designado como candidato, vaya, estaban apuntados su hermano, su esposa y su tesorero, como aspirantes al mismo puesto.

Al final el propio Adrián Oseguera, aclaró que esa supuesta mala relación formaba parte de un rumor que pretendía dividir a Morena en ciudad Madero y hasta una foto se tomó con Erasmo el día del segundo informe del gobernador Américo Villarreal, en la que incluyeron al alcalde de Altamira, Armando Martínez.

En Tampico, aunque se había registrado Mónica Villarreal, hasta hace unos días, todo parecía indicar que no iría, por cuestiones de que es hermana del gobernador y que prácticamente estaba segura la diputada local Úrsula Salazar.

Incluso Mónica fue cuestionada sobre esta situación por algunos reporteros, y sorteó bien los cuestionamientos, pues ella no es política de ahora, tiene una larga carrera en diferentes cargos públicos y no le pueden meter en el oportunismo que se ve en otros estados del país, en el que algunos aprovechan a la parentela para convertirse en candidatos.

En Altamira, también estaba seguro Armando Martínez en su designación, hasta que se registró el ex alcalde priísta Juvenal Hernández Llanos, como aspirante a la candidatura por Morena, en un acto evidente de provocación al partido y al propio Armando.

En la lucha por el poder, Juvenal le ha hecho mucho ruido al actual alcalde al interior del partido, quien obviamente busca quedarse con algo para ya no seguirle moviendo.

Con el anuncio de los tres candidatos de Morena, a la alcaldía  de los municipios del sur de Tamaulipas, termina un primer y largo capítulo en este proceso con rumbo a la elección del 2 de junio y ahora a lo que sigue.

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