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Apenas arrancaban las primeras horas de este miércoles y ya varias escuelas habían suspendido clases, y el motivo fue porque los maestros decidieron tomar medidas más drásticas para ser escuchados en sus manifestaciones en contra de la Reforma Educativa y buscar a toda costa echar abajo la Evaluación.

En punto de las 9:00 horas, el CENDI número 9 Ana María Balandrano cerró sus puertas, las maestras mantuvieron tomada la institución hasta antes de las 11:00 horas y aseguraron contar con el apoyo de los padres de familia, al tiempo que anunciaron su asistencia al Polyforum “Rodolfo Torre Cantú” donde ya se cocinaba un movimiento mayor.

Apenas serían 20 minutos antes de la hora prevista para la marcha de los docentes y al menos se podían contar poco más de 800 maestros procedentes de diferentes municipios, Aldama, Soto la Marina, Mante, Ocampo, Reynosa, Gómez Farías, Xicoténcatl, entre otros.

Y aunque los mentores aseguraron no tener líderes que los encabezara, el presidente de la Asociación Estatal de Maestros y Padres de Familia, Miguel Ángel Tovar Tapia, se encargó de dar la entrevista a los medios para explicar los motivos de la manifestación.

Ahí, anunció que los municipios representados realizaron un paro parcial en las escuelas, de 11 a 1, “porque es la única forma en que pueden voltear a vernos, no hemos ofendido a nadie, lo único que estamos haciendo es defender nuestro trabajo, simplemente defender a nuestras familias”.

La “rebelión” del magisterio tamaulipeco se hizo notar en gran magnitud, las consignas lanzadas por los docentes fueron, “Emilio Chuayffet, fuera de la SEP”, “Pueblo escucha, te tengo un secretito, los libros de texto ya no serán gratuitos”, “Si quieren evaluar, por ellos deben empezar” y entre la multitud no faltó quien gritara, “No somos 300, que venga Diódoro y que nos cuente”, refiriéndose a las declaraciones que en días anteriores hiciera el Secretario de Educación de Tamaulipas, Diódoro Guerra Rodríguez, al asegurar que serían apenas 300 maestros los que se inconformaban contra la reforma educativa.

Minutos después, con el uso del megáfono, Tovar Tapia anunció la llegada de un autobús procedente del municipio de Xicoténcatl. El que arribó a las 11:13 horas y de el descendieron un grupo de maestros con una de las mantas más grandes en la que se leía, “Xicoténcatl”, -con letras negras y grandes-, en la parte inferior con letras más pequeñas y en color rojo, “Maestros en pie de lucha vs la reforma educativa”.

Pero los mentores no llegaron solos, un pequeño grupo de padres de familia también les acompañaron portando cartelones en los que se leía, “En Xico, los padres de familia apoyamos a nuestros maestros”.

Mientras tanto, los gritos siguieron escuchándose, repitiendo una y otra vez, “Urgente, urgente, evalúen al presidente”, “somos docentes, Peña entiende, no delincuentes”, “Gobierno entiende, la escuela no se vende”, “El pueblo mirando también está apoyando”, “no somos uno, no somos 100, Emilio Chuayffet cuéntanos bien”.

Así pasaría poco más de media hora, y en punto de las 11:40 comenzaron a organizarse para marchar hacia el Congreso del Estado avanzando siempre en orden, sin agresiones ni destruir ninguna instalación o edificio, “somos maestros, demostremos educación”, diría alguien entre el grupo.

En once minutos, 11:51, quienes encabezaban la manifestación ya estaban a la entrada del portón principal del Congreso donde tuvieron que salvar el primer obstáculo luego de que se les pedía nombrarán a solo una comisión para que dialogara con los diputados locales.

Durante cuatro minutos insistieron en querer entrar todos a las instalaciones del Congreso, repentinamente, uno de los portones fue abierto y empezaron a entrar apresurados.

Ya en el área de estacionamiento y gritando eufóricos, acordaron instalarse a las afueras del edificio y permitir que solamente una comisión integrada por 8 maestros de cada municipio fueran quienes ingresaran para sostener el dialogo, según lo indicó Miguel Ángel Tovar Tapia.

Para las 12:14, alrededor de 80 maestros que representarían a los 28 municipios que se manifestaron este miércoles entablaron el dialogo con la diputada local Erika Crespo Castillo de Nueva Alianza, Erasmo González Robledo del Partido Revolucionario Institucional y Francisco Elizondo por Acción Nacional.

Ya en el auditorio del recinto legislativo, el diputado Erasmo González se encargó de presentar a quienes atenderían a los representantes de los maestros y solicitó a Miguel Ángel Tovar Tapia

En su intervención, Tovar Tapia responsabilizó a los legisladores de ser los primeros en violentar la ley, “no tenemos los maestros porque estar contentos a este tipo de evaluación punitiva, si bien es cierto es una nueva ley nos implica el rompimiento de paradigmas para que esta se lleve a cabo”, dijo a los diputados locales de la Comisión Permanente que atendieron a los más de 80 maestros representantes de aproximadamente mil 200 que se manifestaron este miércoles.

“Ustedes mismos desde el congreso del estado están violentando la constitución esta parte al no defender el 14 constitucional y hacer mella de que nada más esa ley vaya de manera específica para el magisterio ustedes mismos están faltando a los principios de representación como parte de este congreso administrativo”, indicó.

Por ello, exigió a los legisladores propongan un punto de acuerdo para que de manera puntual se derogue la ley reglamentaria en sus artículos 52 y 53, pero también la recomposición sobre la omisión que se ha hecho en el tema de la evaluación.

La reunión con los diputados del PRI, PANAL y PAN duró casi 4 horas, tiempo en el que varios docentes expusieron sus opiniones en torno a la Evaluación y el común denominador fue exigir que se eche abajo la reforma educativa.

El dialogo fue subiendo de tono, al grado de que el diputado por el Partido Acción Nacional, Francisco Elizondo Salazar, se atrevió a señalar que los maestros habían sido abandonados por su dirigente sindical en su lucha, pero de inmediato Tovar Tapia lo detuvo en seco, “ese no es el tema, aquí no hay líderes, todos somos líderes y nuestra lucha es echar abajo esta ley”, le respondió.

Pero la peor parte la llevó la diputada de Nueva Alianza, a quien varios maestros encararon recriminándole que a pesar de maestra no votó en contra de la aprobación de la reforma, incluso hubo quien le cuestionó, “¿qué le dieron maestra, un ranchito, una casa blanca?, no acuso, le pregunto”.

Otros sin decirlo la llamaron “aviadora” por continuar cobrando puntualmente sus quincenas en la Secretaría de Educación a pesar de estar desempeñando un puesto de elección popular y violar la ley administrativa.

Incluso hubo quien llegó a exigirle a Crespo Castillo la reparación del daño que la reforma educativa le ha ocasionado a los docentes, “le exijo que me repare el daño moral y profesional que me ha causado, yo tengo una maestría en derecho, me pidieron certificarme como docente, hacer el PROFORDEM he sacrificado mucho por estar donde estoy, no le pido, le exijo que me repare el daño”, le grito una maestra, quien llegó casi a plantársele enfrente a la legisladora que se mantuvo impasible casi durante todo el tiempo.

Por su parte, Marco Antonio Gómez Leal, quien se definió como un maestro con 20 años dentro del aula y se dijo conocedor de lo que es un instrumento de evaluación, una estrategia de enseñanza como sus herramientas de trabajo, cuestionó a la SEP que le dio un título de ingeniero y una cédula por pedirle que se preparara como docente sin recibir un apoyo económico, “Y me dice el secretario de educación, ¡No sirves, te voy a aplicar un instrumento de evaluación!”.

El diálogo, en el que al inicio solamente se escuchó la voz de los maestros con unas cuantas intervenciones de los legisladores del PAN y PRI, llegó a convertirse prácticamente en una amenaza. “¿Quieren un Oaxaca o un Michoacán?”, señaló uno de los docentes y de paso aseguró que ya estaban organizados para en caso de no ser escuchadas sus demandas, en las que se incluyen la toma de carreteras, cierre de puertos y la unión de padres de familia con la totalidad de maestros que en esta ocasión no asistieron a la manifestación.

Las poco más de 3 horas que duró el encuentro entre legisladores y docentes dejó a estos últimos un sabor de boca de no haber logrado nada, luego de que al final los diputados locales les dijeron no tener ninguna facultad para darles una respuesta, “Yo presento la iniciativa, ¿Y que ganan?”, gritaría Francisco Elizondo, dándoles a entender que todo ese tiempo solo fueron escuchados pero les pidió hicieran el levantamiento de firmas para echar abajo la reforma.

Finalmente, Miguel Ángel Tovar Tapia pidió al diputado del PRI se comunicara con el Secretario de Educación de Tamaulipas, Diódoro Guerra Rodríguez, para pedirle no hubiera persecución ni sanciones para los más de mil maestros, Erasmo González salió del auditorio para realizar la llamada y minutos después regresaría con la respuesta, “me pide el Secretario que aquí mismo los verá el lunes a las 10 de la mañana y estará con todos sus colaboradores”, minutos después se llevó a cabo la redacción de un acta en la que se establecieron los acuerdos a que se llegaron, pero los maestros ya habían sentenciado que de no suspenderse la evaluación se tomarían acciones más drásticas, entre éstas, el no iniciar el próximo ciclo escolar, además del cierre de carreteras, puertos e incluso el llegar a ser una réplica de los movimientos de Oaxaca, Guerrero y Michoacán.

Mientras tanto, atrás de los diputados locales se encontraba aún la mampara que se utilizó para la ceremonia de graduación de la Preparatoria Federalizada número 3 «Carlos Adrián Avilés», apadrinada por el dirigente de la sección 30, Jesús Rafael Méndez Salas, quien esta vez fue prácticamente desconocido como el líder del magisterio, al menos para los manifestantes, aunque dejaron muy en claro, «nosotros seguimos siendo orgullosamente SNTE, pero aquí no hay líderes, estamos organizados y tenemos un comité de lucha», apuntaron.

 

Opinión

“Andrés Zorrilla”, el cuento

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EL delegado nacional de Morena en Tamaulipas, Mario Rafael Llergo Latournerie, le esta dejando al “rojo vivo” el Estado al gobernador Américo Villarreal Anaya; el cercano y confidente del ex titular de SEGOB Adán Augusto López Hernández, está dejando muchas heridas abiertas.

En Ciudad Madero, estaba cantado, Erasmo González Robledo iba a ser el candidato, pero a Llergo, apenas ese día del destape lo conocieron los apuntados en la encuesta; en Tampico, la designación de Mónica Zacil Villarreal Anaya se hizo pública en medios de comunicación antes de que se enteraran las involucradas, eso no dejó nada contento a los grupos tampiqueños de Morena, deje usted de lado el resultado sino las formas del anuncio.

En Altamira, Mario Llergo no tuvo sobresaltos y no fue por su capacidad política sino porque Armando Martínez Manríquez tiene todo bajo conrol; el edil sabe perfectamente cada movimiento que se registra en su municipio, cuántos gramos y cada piedra que se mueve en Medrano; Armando tiene ojos hasta en el fondo de las lagunas y vasos lacustres que rodean la colonia Bahía, por eso está todo bajo control con su proyecto de reelección.

Armando Martínez Manríquez, “el doctor”, resultó favorecido en el proceso interno porque el pueblo bueno y sabio está con él, y seguramente le entregarán de nueva cuenta las llaves de la ciudad para que siga por tres años más tranformando su municipio.

No, Armando tampoco ha sido la “panacea”, claro que no, pero en la actualidad todo ciudadano y extraterrestre que visita el sur de Tamaulipas, ya sabe que existe Altamira, que la zona metropolitana de Tampico comienza con el territorio armandista en constante desarrollo y con una política ortodoxa de resultados.

Por cierto, ando consiguiendo el cuento maderense “Andrés Zorrilla”, quiero regalárselo al DOCTOR Armando Martínez Manríquez sólo para que conozca esa historia, sólo para eso.

En la intimidad… Mañana sábado el Partido Acción Nacional tiene en sus manos, en sus negociaciones, las de arriba, sí, las oscuras de los más altos jerarcas el futuro de Tampico y Ciudad Madero.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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Opinión

La obligación de la sociedad en Tamaulipas

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El primer segundo del día uno de este mes de marzo ha comenzado lo que para muchos les ha dado por llamar la madre de todas las batallas electorales, ya que está en juego si el próximo presidente de México será una mujer o un hombre, en el caso de Claudia Sheinbaum, Xóchitl Gálvez o Jorge Álvarez.

Igualmente inician las campañas para que las y los candidatos de “Sigamos Haciendo Historia”, “Fuerza y Corazón por México” y Movimiento Ciudadano, busquen un curul en el Senado o en la Cámara de Diputados, lo cierto es que será una elección sumamente competida.

Pero más allá de la parte central de la elección federal, en donde ya sabemos se harán todo tipo de promesas, para luego no cumplirlas en caso de llegar a ganar. ¿Cuál debe ser el rol a desempeñar por la sociedad?.

En el contexto democrático en el cual transitamos, la ciudadanía juega un papel crucial como vigilante y participante activo en el proceso electoral.

Más allá de ser meros espectadores, los ciudadanos tienen la responsabilidad de informarse sobre las propuestas y trayectorias de los candidatos Cuestionar una y otra vez a los políticos que pidan su voto, también analizar críticamente las promesas electorales y para dentro de 90 días ejercer su derecho al voto de manera informada y consciente.

Además, es fundamental que la sociedad esté comprometida con la vigilancia del proceso electoral, denunciando cualquier irregularidad o violación a los principios democráticos.

El papel de la ciudadanía en las elecciones federales y posteriormente en las locales, es esencial para garantizar la legitimidad y la salud del sistema aún vigente.

En Tamaulipas es innegable que Morena lleva ventaja, de la mano del partido Verde, sobre el Partido Acción Nacional, quien ha quedado relegado a una oposición sumamente limitada, mientras que los abanderados de Movimiento Ciudadano pasarán sin pena ni gloria donde la mercadotecnia no les será suficiente.

El camino al 2 de junio es largo y seguramente lleno de ataques. El riesgo de cometer errores es grande para todos.

Por el bien de los electores y por la credibilidad de los partidos políticos, se espera se imponga una contienda de propuestas y no la sin razón.

Algo complicado de cumplir.

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Opinión

Los Villarreal Anaya ¡van!

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La Sangre llama…

En la intimidad… La hipótesis de que Tampico está entregado, ¿quién la va a revertir?

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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Opinión

Felices los tres

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Observatorio
Dígase lo que se diga, en Morena, sí hubo un conflicto en la designación de candidatos a la alcaldía de Madero, Altamira y Tampico.

Lo que parecía fácil, se fue complicando a medida que se acercaban los tiempos,  en la intención de alargar más la fecha del anuncio de dichas candidaturas, el camino se fue envolviendo en una lucha que llegó hasta las cúpulas, jaloneos y empujones, que finalmente dieron los nombres que hoy conocemos.

Erasmo González Robledo, para Ciudad Madero; Mónica Villarreal Anaya, para Tampico y Armando Martínez Manríquez, en Altamira.

Cada uno de estos ahora candidatos, vivió momentos de tensión hasta el momento en que salieron sus nombres, misma que se mantendrá los siguientes días, en que tienen que cerrar capítulos, llegar a acuerdos, y que todos los participantes se puedan incluir en el mismo proyecto, es decir que les toque algo en la repartición, o bueno, en la designación de los cargos que se ocuparán en caso de que ganen el 2 de junio.

En Madero, trascendió una supuesta mala relación entre Adrián Oseguera, alcalde de Madero y Erasmo González, diputado federal, a tal grado que se decía que el munícipe pretendía imponer condiciones para que éste no fuera designado como candidato, vaya, estaban apuntados su hermano, su esposa y su tesorero, como aspirantes al mismo puesto.

Al final el propio Adrián Oseguera, aclaró que esa supuesta mala relación formaba parte de un rumor que pretendía dividir a Morena en ciudad Madero y hasta una foto se tomó con Erasmo el día del segundo informe del gobernador Américo Villarreal, en la que incluyeron al alcalde de Altamira, Armando Martínez.

En Tampico, aunque se había registrado Mónica Villarreal, hasta hace unos días, todo parecía indicar que no iría, por cuestiones de que es hermana del gobernador y que prácticamente estaba segura la diputada local Úrsula Salazar.

Incluso Mónica fue cuestionada sobre esta situación por algunos reporteros, y sorteó bien los cuestionamientos, pues ella no es política de ahora, tiene una larga carrera en diferentes cargos públicos y no le pueden meter en el oportunismo que se ve en otros estados del país, en el que algunos aprovechan a la parentela para convertirse en candidatos.

En Altamira, también estaba seguro Armando Martínez en su designación, hasta que se registró el ex alcalde priísta Juvenal Hernández Llanos, como aspirante a la candidatura por Morena, en un acto evidente de provocación al partido y al propio Armando.

En la lucha por el poder, Juvenal le ha hecho mucho ruido al actual alcalde al interior del partido, quien obviamente busca quedarse con algo para ya no seguirle moviendo.

Con el anuncio de los tres candidatos de Morena, a la alcaldía  de los municipios del sur de Tamaulipas, termina un primer y largo capítulo en este proceso con rumbo a la elección del 2 de junio y ahora a lo que sigue.

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