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Apenas arrancaban las primeras horas de este miércoles y ya varias escuelas habían suspendido clases, y el motivo fue porque los maestros decidieron tomar medidas más drásticas para ser escuchados en sus manifestaciones en contra de la Reforma Educativa y buscar a toda costa echar abajo la Evaluación.

En punto de las 9:00 horas, el CENDI número 9 Ana María Balandrano cerró sus puertas, las maestras mantuvieron tomada la institución hasta antes de las 11:00 horas y aseguraron contar con el apoyo de los padres de familia, al tiempo que anunciaron su asistencia al Polyforum “Rodolfo Torre Cantú” donde ya se cocinaba un movimiento mayor.

Apenas serían 20 minutos antes de la hora prevista para la marcha de los docentes y al menos se podían contar poco más de 800 maestros procedentes de diferentes municipios, Aldama, Soto la Marina, Mante, Ocampo, Reynosa, Gómez Farías, Xicoténcatl, entre otros.

Y aunque los mentores aseguraron no tener líderes que los encabezara, el presidente de la Asociación Estatal de Maestros y Padres de Familia, Miguel Ángel Tovar Tapia, se encargó de dar la entrevista a los medios para explicar los motivos de la manifestación.

Ahí, anunció que los municipios representados realizaron un paro parcial en las escuelas, de 11 a 1, “porque es la única forma en que pueden voltear a vernos, no hemos ofendido a nadie, lo único que estamos haciendo es defender nuestro trabajo, simplemente defender a nuestras familias”.

La “rebelión” del magisterio tamaulipeco se hizo notar en gran magnitud, las consignas lanzadas por los docentes fueron, “Emilio Chuayffet, fuera de la SEP”, “Pueblo escucha, te tengo un secretito, los libros de texto ya no serán gratuitos”, “Si quieren evaluar, por ellos deben empezar” y entre la multitud no faltó quien gritara, “No somos 300, que venga Diódoro y que nos cuente”, refiriéndose a las declaraciones que en días anteriores hiciera el Secretario de Educación de Tamaulipas, Diódoro Guerra Rodríguez, al asegurar que serían apenas 300 maestros los que se inconformaban contra la reforma educativa.

Minutos después, con el uso del megáfono, Tovar Tapia anunció la llegada de un autobús procedente del municipio de Xicoténcatl. El que arribó a las 11:13 horas y de el descendieron un grupo de maestros con una de las mantas más grandes en la que se leía, “Xicoténcatl”, -con letras negras y grandes-, en la parte inferior con letras más pequeñas y en color rojo, “Maestros en pie de lucha vs la reforma educativa”.

Pero los mentores no llegaron solos, un pequeño grupo de padres de familia también les acompañaron portando cartelones en los que se leía, “En Xico, los padres de familia apoyamos a nuestros maestros”.

Mientras tanto, los gritos siguieron escuchándose, repitiendo una y otra vez, “Urgente, urgente, evalúen al presidente”, “somos docentes, Peña entiende, no delincuentes”, “Gobierno entiende, la escuela no se vende”, “El pueblo mirando también está apoyando”, “no somos uno, no somos 100, Emilio Chuayffet cuéntanos bien”.

Así pasaría poco más de media hora, y en punto de las 11:40 comenzaron a organizarse para marchar hacia el Congreso del Estado avanzando siempre en orden, sin agresiones ni destruir ninguna instalación o edificio, “somos maestros, demostremos educación”, diría alguien entre el grupo.

En once minutos, 11:51, quienes encabezaban la manifestación ya estaban a la entrada del portón principal del Congreso donde tuvieron que salvar el primer obstáculo luego de que se les pedía nombrarán a solo una comisión para que dialogara con los diputados locales.

Durante cuatro minutos insistieron en querer entrar todos a las instalaciones del Congreso, repentinamente, uno de los portones fue abierto y empezaron a entrar apresurados.

Ya en el área de estacionamiento y gritando eufóricos, acordaron instalarse a las afueras del edificio y permitir que solamente una comisión integrada por 8 maestros de cada municipio fueran quienes ingresaran para sostener el dialogo, según lo indicó Miguel Ángel Tovar Tapia.

Para las 12:14, alrededor de 80 maestros que representarían a los 28 municipios que se manifestaron este miércoles entablaron el dialogo con la diputada local Erika Crespo Castillo de Nueva Alianza, Erasmo González Robledo del Partido Revolucionario Institucional y Francisco Elizondo por Acción Nacional.

Ya en el auditorio del recinto legislativo, el diputado Erasmo González se encargó de presentar a quienes atenderían a los representantes de los maestros y solicitó a Miguel Ángel Tovar Tapia

En su intervención, Tovar Tapia responsabilizó a los legisladores de ser los primeros en violentar la ley, “no tenemos los maestros porque estar contentos a este tipo de evaluación punitiva, si bien es cierto es una nueva ley nos implica el rompimiento de paradigmas para que esta se lleve a cabo”, dijo a los diputados locales de la Comisión Permanente que atendieron a los más de 80 maestros representantes de aproximadamente mil 200 que se manifestaron este miércoles.

“Ustedes mismos desde el congreso del estado están violentando la constitución esta parte al no defender el 14 constitucional y hacer mella de que nada más esa ley vaya de manera específica para el magisterio ustedes mismos están faltando a los principios de representación como parte de este congreso administrativo”, indicó.

Por ello, exigió a los legisladores propongan un punto de acuerdo para que de manera puntual se derogue la ley reglamentaria en sus artículos 52 y 53, pero también la recomposición sobre la omisión que se ha hecho en el tema de la evaluación.

La reunión con los diputados del PRI, PANAL y PAN duró casi 4 horas, tiempo en el que varios docentes expusieron sus opiniones en torno a la Evaluación y el común denominador fue exigir que se eche abajo la reforma educativa.

El dialogo fue subiendo de tono, al grado de que el diputado por el Partido Acción Nacional, Francisco Elizondo Salazar, se atrevió a señalar que los maestros habían sido abandonados por su dirigente sindical en su lucha, pero de inmediato Tovar Tapia lo detuvo en seco, “ese no es el tema, aquí no hay líderes, todos somos líderes y nuestra lucha es echar abajo esta ley”, le respondió.

Pero la peor parte la llevó la diputada de Nueva Alianza, a quien varios maestros encararon recriminándole que a pesar de maestra no votó en contra de la aprobación de la reforma, incluso hubo quien le cuestionó, “¿qué le dieron maestra, un ranchito, una casa blanca?, no acuso, le pregunto”.

Otros sin decirlo la llamaron “aviadora” por continuar cobrando puntualmente sus quincenas en la Secretaría de Educación a pesar de estar desempeñando un puesto de elección popular y violar la ley administrativa.

Incluso hubo quien llegó a exigirle a Crespo Castillo la reparación del daño que la reforma educativa le ha ocasionado a los docentes, “le exijo que me repare el daño moral y profesional que me ha causado, yo tengo una maestría en derecho, me pidieron certificarme como docente, hacer el PROFORDEM he sacrificado mucho por estar donde estoy, no le pido, le exijo que me repare el daño”, le grito una maestra, quien llegó casi a plantársele enfrente a la legisladora que se mantuvo impasible casi durante todo el tiempo.

Por su parte, Marco Antonio Gómez Leal, quien se definió como un maestro con 20 años dentro del aula y se dijo conocedor de lo que es un instrumento de evaluación, una estrategia de enseñanza como sus herramientas de trabajo, cuestionó a la SEP que le dio un título de ingeniero y una cédula por pedirle que se preparara como docente sin recibir un apoyo económico, “Y me dice el secretario de educación, ¡No sirves, te voy a aplicar un instrumento de evaluación!”.

El diálogo, en el que al inicio solamente se escuchó la voz de los maestros con unas cuantas intervenciones de los legisladores del PAN y PRI, llegó a convertirse prácticamente en una amenaza. “¿Quieren un Oaxaca o un Michoacán?”, señaló uno de los docentes y de paso aseguró que ya estaban organizados para en caso de no ser escuchadas sus demandas, en las que se incluyen la toma de carreteras, cierre de puertos y la unión de padres de familia con la totalidad de maestros que en esta ocasión no asistieron a la manifestación.

Las poco más de 3 horas que duró el encuentro entre legisladores y docentes dejó a estos últimos un sabor de boca de no haber logrado nada, luego de que al final los diputados locales les dijeron no tener ninguna facultad para darles una respuesta, “Yo presento la iniciativa, ¿Y que ganan?”, gritaría Francisco Elizondo, dándoles a entender que todo ese tiempo solo fueron escuchados pero les pidió hicieran el levantamiento de firmas para echar abajo la reforma.

Finalmente, Miguel Ángel Tovar Tapia pidió al diputado del PRI se comunicara con el Secretario de Educación de Tamaulipas, Diódoro Guerra Rodríguez, para pedirle no hubiera persecución ni sanciones para los más de mil maestros, Erasmo González salió del auditorio para realizar la llamada y minutos después regresaría con la respuesta, “me pide el Secretario que aquí mismo los verá el lunes a las 10 de la mañana y estará con todos sus colaboradores”, minutos después se llevó a cabo la redacción de un acta en la que se establecieron los acuerdos a que se llegaron, pero los maestros ya habían sentenciado que de no suspenderse la evaluación se tomarían acciones más drásticas, entre éstas, el no iniciar el próximo ciclo escolar, además del cierre de carreteras, puertos e incluso el llegar a ser una réplica de los movimientos de Oaxaca, Guerrero y Michoacán.

Mientras tanto, atrás de los diputados locales se encontraba aún la mampara que se utilizó para la ceremonia de graduación de la Preparatoria Federalizada número 3 «Carlos Adrián Avilés», apadrinada por el dirigente de la sección 30, Jesús Rafael Méndez Salas, quien esta vez fue prácticamente desconocido como el líder del magisterio, al menos para los manifestantes, aunque dejaron muy en claro, «nosotros seguimos siendo orgullosamente SNTE, pero aquí no hay líderes, estamos organizados y tenemos un comité de lucha», apuntaron.

 

Opinión

El dilema pendiente en los CEDES

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En Tamaulipas, hablar del sistema penitenciario obliga a salir de la zona de confort. Ni todo es fracaso, ni todo es avance. En medio, sí, casi siempre porque su realidad es compleja, incómoda y medible. Asi, en todo el país, solo que en lugares aun más fea, turbia y lugubre la vida en su interior.

El gobierno de Américo Villarreal Anaya ha destinado más de 9.3 millones de pesos para fortalecer la infraestructura tecnológica en los Centros de Ejecución de Sanciones. Cámaras, sistemas de videovigilancia y mecanismos de inhibición de señal forman parte de una apuesta que, en el papel, apunta a mejorar el control interno y reducir riesgos.

A ello se suman 12 millones de pesos adicionales, canalizados a través del FASP 2025, para el arrendamiento de 25 vehículos que buscan optimizar la operación en los cinco CEDES del estado. Ambulancias, vans, sedanes y pick-ups que, más allá del inventario, reflejan una intención de modernizar la logística penitenciaria.

Ha cifras que van a favor del jefe del ejecutivo estatal: 4 mil 500 personas privadas de la libertad recibieron uniformes, calzado y artículos básicos; se brindaron cerca de 13 mil 500 servicios de salud; se registraron 256 acciones educativas y más de 22 mil actividades deportivas. Además, mil 290 internos accedieron a capacitación laboral y más de mil 100 participaron en actividades culturales.
Pero, ¿esto reduce la reincidencia delictiva?

Ojala que la cantidad de uniformes entregados y los talleres impartidos, sirvan para transformar conductas y evitar que quienes egresan del CEDES vuelvan, a delinquir y regresen tras las rejas.
Invertir en infraestructura y servicios es apenas el primer paso. Lo que sigue —y donde históricamente han fallado los gobiernos— es construir mecanismos de evaluación reales, transparentes y sostenidos en el tiempo. Sin ellos, cualquier avance corre el riesgo de quedarse en estadística.

En México, pero, sobre todo en Tamaulipas necesita un sistema penitenciario que funcione más allá de los informes. Uno que no sólo contenga, sino que verdaderamente reintegre.
Y eso, hasta hoy, sigue siendo una deuda estructural.

En la intimidad…. A partir del 1 y hasta el 30 de abril, el Servicio de Administración Tributaria abre el periodo para la Declaración Anual 2025 de personas físicas. Un trámite que, como cada año, combina obligación fiscal y prueba de paciencia.

El SAT ha incorporado mejoras: precarga de información, detección de inconsistencias y nuevas herramientas para deducciones. En el papel, el proceso es más ágil. En la práctica, dependerá —como siempre— de la experiencia de cada contribuyente frente al sistema.

Hay reglas claras: deberán declarar quienes superen los 400 mil pesos anuales por salarios, quienes hayan tenido más de un empleador o ingresos adicionales. También hay matices, como los contribuyentes en RESICO, que podrían estar exentos según su situación.

El dato relevante no es menor: si el saldo a favor supera los 10 mil pesos, será obligatorio el uso de la e.firma. Y si hay impuesto a pagar, podrá cubrirse en hasta seis parcialidades, siempre que se cumpla en tiempo.

Más allá de la técnica, el mensaje es simple: el cumplimiento fiscal ya no admite postergaciones. El SAT ha cerrado márgenes y automatizado procesos.

En un país donde históricamente la cultura tributaria ha sido frágil, abril vuelve a recordarnos que la formalidad no es opcional.

Es, cada vez más, inevitable.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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Opinión

La verdad, aunque duela

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Bajo los salones sobrios del Club Naval Sur, donde la disciplina castrense se mezcla con la liturgia institucional, el alto mando de la Secretaría de Marina Armada de México delineó, una de las posturas más claras de los últimos años en torno a la relación con los medios de comunicación: la verdad como principio operativo, incluso cuando sea incómoda.

En  el encuentro con medios de comunicación el almirante secretario, Raymundo Pedro Morales Ángeles, no apeló a discursos grandilocuentes. Optó, en cambio, por una narrativa de corresponsabilidad: periodistas y marinos —dijo— no sólo comparten información, sino también el peso de lo que implica comunicarla en un país donde la confianza institucional sigue siendo un activo en disputa.

“Agradezco mucho que estén con nosotros… ustedes nos ayudan mucho en la labor cotidiana de informar”, expresó el titular de Marina, al reconocer una relación que —según sus propias palabras— ha evolucionado de la cobertura distante a una cercanía que se construye en campo, en emergencias y en la rutina operativa.

El mensaje no se quedó en la cortesía. Morales Ángeles fijó postura en un terreno que suele ser incómodo para el servicio público: la transparencia sin matices. “No apostamos a la mentira o al ocultar información… tarde o temprano las verdades salen a la luz y es mejor decirlas a tiempo”, sostuvo, en una declaración que, más que protocolaria, pareció un deslinde frente a inercias históricas dentro y fuera del aparato gubernamental.

La referencia no fue abstracta. Al evocar las inundaciones que afectaron a cinco estados el año pasado, el almirante recordó la magnitud de la respuesta naval, particularmente en Veracruz, donde —dijo— la Marina coordinó los puentes aéreos “más grandes que se han hecho en la historia” de la institución. La operación, resuelta en poco más de un mes, fue presentada como ejemplo de eficacia, pero también como argumento para reforzar la necesidad de que la ciudadanía conozca, en tiempo real, el destino y alcance de los recursos públicos.

En ese punto, el discurso adquirió un tono más estructural. La transparencia, subrayó, no es una concesión, sino una obligación inherente al uso de recursos que pertenecen a la sociedad. “Debemos trabajar para que la sociedad sepa en dónde se gasta su recurso… todo lo que hacemos se realiza con cargo al presupuesto del Estado mexicano”, puntualizó.

El almirante no eludió, tampoco, el terreno de la percepción pública. Reconoció que la Marina se mantiene como una de las instituciones con mayor confianza en el país, pero advirtió que ese capital no es permanente. “Hay que construirlo todos los días”, dijo, al tiempo que vinculó esa tarea con la claridad informativa y la sinergia con los medios.

Más allá del protocolo, el encuentro dejó ver una relación que, aunque institucional, se nutre de una dinámica menos rígida de lo que aparenta. En palabras del propio secretario, los periodistas han sido testigos —y en cierta medida partícipes— de las jornadas, riesgos y pérdidas de la vida naval. Una cercanía que, según afirmó, se traduce en una narrativa más consciente de lo que significa servir en el mar, en el aire o en tierra.

Nadie discute que en la actualidad la información se disputa entre la inmediatez y la veracidad, pero, el mensaje del alto mando naval fue directo: la credibilidad no se administra, se ejerce. Y en ese ejercicio, tanto la Marina como los medios —cada uno desde su trinchera— comparten una responsabilidad que va más allá del titular, de  una nota o contenido que “genere tráfico”

En la intimidad… Al rendir su Cuarto Informe, el gobernador Américo Villarreal Anaya afirmó que la transformación en Tamaulipas se traduce en hechos que buscan cerrar brechas, acompañar preferentemente a quienes más lo necesitan y forma parte de un movimiento nacional que tiene rumbo y profundo sentido social, tras ratificar que esta transformación se construye colectivamente, con trabajo, disciplina y convicción.

En su mensaje, ante miles de tamaulipecos y tamaulipecas en el Polyforum de esta capital, el gobernador del Estado exhortó a seguir unidos y alertas para evitar la reacción de aquellos que pretenden, desde el anonimato y las noticias falsas, abrir de nuevo el espacio a las oligarquías.

“El despertar de conciencias lo necesitamos ahora para neutralizar a las oligarquías que se refugian aún en la mentira, la manipulación, en el espejismo de las pantallas, en el espacio digital de la infocracia y que son a todas luces enemigos hostiles de la verdad, el derecho, la igualdad y la prosperidad compartida”, expresó.

Puso énfasis en que Tamaulipas ha asumido la visión humanista con todo compromiso y responsabilidad, pero también como parte de un movimiento con un proyecto nacional que hoy tiene rumbo y un profundo sentido social.

«Ahí está la esencia de este gobierno, lo que hemos perseguido por tres años y medio y donde vamos a continuar con firmeza, con un profundo sentido humanista y con la fuerza de la esperanza que nos señala que el trabajo diario tiene sentido. Ese sentido que nos reafirma que lo que hacemos es bueno y que permitirá a nuestros hijos e hijas, nietas y nietos tener un mejor futuro del que a nosotros nos tocó iniciar».

davidcastellanost@hotmail.com

@dect1608

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Opinión

Tamaulipas, y su nueva prueVA de realidad

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Desde los primeros años de la función pública, los informes de gobierno tienen una virtud… y un riesgo.

La virtud: En definitiva, es el saber ordenar el discruso.
El riesgo: Que la serpentina del discurso termine sustituyendo a la realidad y se convierta en un confeti de a peso el kilo.

Este lunes, el gobernador Américo Villarreal Anaya presentará su Cuarto Informe en el Polyforum de Ciudad Victoria. Llegará con un mensaje claro: en Tamaulipas hay rumbo.

La administración estatal ha colocado sobre la mesa proyectos que, de concretarse, pueden redefinir la lógica económica de la entidad: la autopista Mante-Ocampo-Tula, el Puerto del Norte en Matamoros y la segunda línea del acueducto de la presa Vicente Guerrero a la capital.

También hay un discurso insistente sobre finanzas sanas, control del gasto y confianza del sector financiero. En un país donde el desorden presupuestal suele ser la regla, ese argumento tiene peso.

Y, además, un sello político: el de un gobierno que se asume humanista y alineado al proyecto nacional que encabeza Claudia Sheinbaum Pardo, eso, sin importar las pugnas internas que tanto daño le hacen a cualquier estructura gubernamental.
Hasta ahí, los avances.

Pero un informe no se mide por lo que promete consolidar, sino por lo que ya logró resistir. Ahí está la diferencia.

Porque gobernar no es solo anunciar infraestructura, ni sostener indicadores macroeconómicos. Es traducir esas decisiones en condiciones concretas para la gente: movilidad, agua, seguridad, certeza.

Y ese es el punto donde todo gobierno empieza a ser evaluado con mayor severidad.

El cuarto año no es de arranque. Es de validación.

El Polyforum estará lleno. Habrá cifras, imágenes, narrativa. Eso forma parte del ejercicio político; es más, allá estarán hasta los alcaldes que no son queridos por el gobernador, y los otros, los que no hacen nada en todo el año y aprovechan este tipo de eventos para salirse de paseo a la capital, claro, todo pagado.

Pero el verdadero informe no ocurre en el escenario.
Ocurre afuera. En la percepción de una ciudadanía que ya no se conforma con la promesa de transformación, sino que exige evidencia cotidiana de que esa transformación está ocurriendo.

Ahí es donde se sostiene —o se cae— cualquier proyecto de gobierno.

Tamaulipas tiene hoy una administración que presume orden, transparencia, honestidad  y planeación.

El reto es que esos cuatro elementos se traduzcan en resultados que no necesiten explicación, ni discurso, ¡amén!

En la intimidad… Donde el discurso sí encuentra respaldo tangible es en la actividad productiva.

En el Centro de Convenciones Expo Tampico, la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya encabezó la LXIV Asamblea General Ordinaria y la XV Muestra Internacional de Ganado Cebú, un evento que confirma la vigencia de uno de los sectores más sólidos del estado: la ganadería.
Acompañada por Oscar Thomas Obregón y Wilberth Díaz Erosa, la edil no sólo destacó la calidad genética del hato ganadero, sino algo más relevante: la capacidad de Tampico para convertirse en punto de encuentro de inversión, logística y comercio.

La presencia de Juan Manuel Conde y productores de distintos niveles confirma que, más allá del discurso político, hay sectores que siguen generando valor real.

Y eso, en cualquier gobierno, es lo que termina pesando.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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Opinión

El rumbo energético de México

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Por: Zaira Rosas

zairosas.22@gmail.com

El rumbo energético de México vive una tensión evidente: apostar por la construcción de refinerías y el fortalecimiento de la industria petrolera, o acelerar la transición hacia energías limpias. No es un debate menor. En él se juega no solo el desarrollo económico del país, sino también su autonomía, su papel internacional y su responsabilidad ambiental.

En los últimos años, proyectos como la refinería de Dos Bocas han simbolizado la apuesta por recuperar la capacidad de refinación nacional, reducir importaciones y fortalecer a Pemex.

Esta estrategia responde a una lógica clara: la soberanía energética. En un contexto donde México aún depende en gran medida del gas importado —alrededor del 75%—, garantizar el abasto interno es una prioridad política y económica. Sin embargo, esta visión convive con compromisos internacionales que obligan a reducir emisiones y aumentar la participación de
energías limpias en la matriz energética.

El problema no es elegir entre petróleo o energías renovables, sino entender que el equilibrio es inevitable. La transición energética no ocurre de la noche a la mañana. Incluso países con mayores recursos tecnológicos siguen dependiendo de los hidrocarburos. En este sentido, el caso de Cuba es ilustrativo: su limitada infraestructura y restricciones económicas han evidenciado los riesgos de no contar con un sistema energético diversificado y resiliente.

Apostar únicamente por una fuente —sea fósil o renovable— puede generar vulnerabilidades críticas.

México, por tanto, necesita una estrategia híbrida. Mantener la producción y procesamiento de petróleo es fundamental para sostener la economía en el corto y mediano plazo, pero también lo es invertir decididamente en energías limpias, almacenamiento y modernización de la red eléctrica. El propio gobierno ha planteado este doble camino: fortalecer a Pemex y, al mismo tiempo, impulsar fuentes renovables y reducir el impacto ambiental. La contradicción no está en la estrategia, sino en su ejecución.

En este contexto, la incorporación de Cuauhtémoc Cárdenas al frente de una comisión consultiva del petróleo abre un debate interesante. Por un lado, su figura representa una tradición histórica ligada a la defensa de la soberanía energética, heredada del legado cardenista. Por otro, su nombramiento plantea dudas: ¿se trata de una decisión estratégica basada en experiencia, o de un recurso simbólico para legitimar políticas actuales?

La comisión tendrá como objetivo analizar tendencias y emitir recomendaciones para el futuro energético del país. En teoría, esto podría aportar una visión de largo plazo en un momento de transición global. Pero también existe el riesgo de que se privilegie una mirada anclada en el pasado, cuando el reto actual exige innovación, apertura tecnológica y adaptación a nuevos paradigmas energéticos.

Finalmente, ningún debate energético en México puede ignorar un tema estructural: la corrupción en Pemex. Durante décadas, la asignación opaca de contratos, la ineficiencia administrativa y los intereses políticos han limitado su potencial. Sin atender este problema de fondo, cualquier inversión —ya sea en refinerías o en energías limpias— corre el riesgo de diluirse.

La verdadera evolución energética del país no depende únicamente de elegir entre petróleo o energías renovables. Depende de construir instituciones transparentes, decisiones técnicas por encima de intereses políticos y una visión de largo plazo que entienda que la soberanía no se opone a la innovación. México no necesita volver al pasado ni saltar ciegamente al futuro: necesita aprender a transitar entre ambos.

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