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Utilizado en el mundo entero para evidenciar esa conducta tan frecuente del acoso y agresión sexual en contra de las mujeres, el hashtag #MeToo cumple tres años de su creación y explosión global. En octubre de este año y desde su popularidad en 2017 a la distancia, sigue empoderando a las víctimas, evidenciando agresores y destruyendo instituciones solapadoras que prefieren ser parte del equipo agresor- violador.

Una de las universidades privadas más prestigiadas del noreste de México, se enfrentó esta semana a la mayor expresión nunca antes vista de jóvenes estudiantes de preparatoria, quienes a través de post its puestos en el espejo del baño de la escuela, ventilaron los nombres de los maestros, todos presuntos acosadores de juveniles preparatorianas de la clase media alta de la zona metropolitana de Tampico, Tamaulipas y las huastecas.  

Desde el lunes a media tarde, se comenzó a filtrar información desde las aulas de la Universidad del Noreste (UNE). De forma anónima, comenzaron a circular capturas de pantalla de conversaciones entre maestros y alumnas, algunos casados, con hijos y hasta más de 20 años de trayectoria; la información claro que era delicada, pero debía manejarse con prudencia: abordar el tema del acoso sexual, no es fácil y por eso casi nadie opina al respecto, pero para el martes, al menos una veintena de niñas con infinidad de post it, colocaron en los espejos de los baños, en donde debería reflejarse solamente la silueta de la esperanza y el candor de la adolescencia, se escribieron los nombres de sus acosadores… y sorpresivamente, eran los de sus maestros, si, aquellos que debían hacer su espíritu y su nivel de conocimiento.

Pese a que las redes sociales comenzaban a arder con las fotografías y los mensajes de las presuntas víctimas, así tan rápido y con esa velocidad con la que corre por el torrente sanguíneo la  sangre del agresor cuando está a punto de saciar sus instiPese a todo, René Velázquez Herrera, Director de Vinculación y Desarrollo Institucional, de la Universidad del Noreste, José López Espinoza, Coordinador de Comunicación Institucional y la Directora de la prepa UNE, Norma Lorena Quiroz Suarez, prefirieron no hacer nada, eligieron guardar silencio como desde hace dos años que las alumnas comenzaron a dejar el tema en manos de la autoridad educativa, creyeron que no trascendería el escándalo, imaginaron que no iba a pasar de un ruido interno en el baño de mujeres, es decir, subestimaron a su comunidad estudiantil, menospreciaron a las señoritas que alzaron la voz y rompieron el silencio en plena fiesta del 50 aniversario, orillando a la rectora Lilia Velazco del Ángel, a abordar el tema ya cuando la crisis no tenía control.

Para fortuna de la institución educativa, la rectora tomo la decisión de separar del cargo a los maestros involucrados hasta que de por concluida la investigación, reiterando con esta postura que los canales de comunicación se encuentran abiertos con toda la Comunidad Universitaria de la Universidad del Noreste.

Ojalá que pronto salgan a alzar la voz las alumnas y alumnos de otras escuelas de todo lo que los jóvenes estudiantes viven cada día por sobrevivir ante sus depredadores, mismos que deberían de estar enseñando y no acosando.

davidcastellanost@hotmail.com@dect1608

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