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Por José Luis García Castillo
La escena protagonizada por el presidente de México Andrés Manuel López Obrador a nivel nacional el pasado domingo,  cuando en su propia tierra, Tabasco, un grupo de gente lo abucheó y lo contradijo al hablar de la entrega de recursos de diferentes programas, es una muestra de lo que ocurre en el país. ¿El reclamo de la gente indican que se acaba la luna de miel?

López Obrador durante todos sus años de campaña prometió mucho y con cambios radicales que beneficiarían a los ciudadanos mexicanos en el corto plazo, es decir en el primer año de gobierno. Incluso se puede recordar y comparar con aquellos 15 minutos en los que Vicente Fox arreglaba el asunto con los zapatistas.

A López Obrador, lo vimos con el rostro desencajado reclamar a los asistentes a su evento y llamarlos mentirosos, porque aseguraban que no les habían entregado recursos de algunos programas federales. No le gusta que le lleven la contraria, no acepta la crítica y siempre culpa a otros y marca una comparación asegurando que ya no es como antes.

Al día siguiente de esta escena se publica una encuesta más en la que se ubica al presidente en una constante baja de aceptación de su trabajo ante la opinión de los mexicanos. Una de cuatro reconocidas

El incremento en los homicidios y la violencia en el país, que dijo que la resolvería rápidamente atacando las causas, lo cual no ha resultado, la falta de medicamentos en todas las instituciones de salud pública, por una mala planeación en las adquisiciones, la falta de sensibilidad para entender los feminicidios, son solo algunos casos generales que han provocado que bajara la aceptación del presidente.

Hay que decirlo, esta baja no afecta grandemente su popularidad en lo general, pero la realidad es que se observa un descenso en la gráfica que no había presentado antes, a lo que el presidente reconoció como un “desgaste natural”, culpando a los conservadores de esto porque están molestos que les haya quitado el poder.

Esto es otra de las cosas que probablemente haya causado esta baja, en medio de los problemas culpara a los conservadores ya es un argumento que empieza a “chotearse” ya chole que la culpa la tienen los conservadores.

A esto le sigue la promesa de que México crecería al 4% en un año y que él tenía la respuesta, no solo no fue así, sino que se presenta la peor de las caídas en décadas, lo cual no había sido aceptado por el presidente, hasta que mejor prefirió cambiar el discurso que no era necesario el crecimiento económico sin desarrollo y que el dinero se estaba dispersando en programas de bienestar para la gente.

Queremos que a México le vaya bien y que sea el presidente el que encabece esas acciones para una mayor inversión, para un crecimiento que signifique generación de empleos, para un bienestar de la gente, con atención médica de calidad como la que prometió, con mayor seguridad para las familias, y menos discursos para la repartición de culpas y si quiere que a la autoridad se le respete, la autoridad debe de respetar el derecho del pueblo por todo lo arriba mencionado.

La opinión de usted es la que cuenta.

Inició carrera en medios en 1996. Ha participado como reportero en medios impresos y electrónicos conductor de noticias en radio y televisión.

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