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Por David Castellanos
El Instituto Nacional Electoral (INE), entró a la recta final para elegir a los árbitros de las venideras elecciones estatales en Michoacan, Nayarit, Puebla y Tamaulipas. El INE, aún de Lorenzo Cordova Vianello, esta obligado a renovar las presidencias de los organismos públicos locales electorales (Ople), y la tiene difícil pues la designación debe ser con mucha delicadeza ya que ahora resulta los de la 4T confían menos en los organismos electoreros.

El INE, deberé elegir a los perfiles idóneos a tan ansiado puesto; deben ser personas lo más integras y honestas posible, transparentes y sumamente capaces para no dejarse amedrentar por los grupusculo políticos que siempre buscan jalar agua pa´su molino; el elegido como presidente de los institutos estatales electorales en las entidades mencionadas andará ganando unos nada despreciables 130 mil pesos mensuales.

Por ejemplo en Tamaulipas, desde el pasado mes de diciembre de 2018, Miguel Angel Chavez García, renunció a la presidencia del Consejo General del IETAM, y se abrió un nuevo procedimiento de designación que fue declarado desierto en primer instancia, por lo que tuvieron que asignar a María de los Ángeles Quintero Rentería, como presidenta provisional; pero ahora el INE, emitió una segunda convocatoria para ocupar esta presidencia del órgano electoral local en Tamaulipas para el periodo 2020-2027.

Lorenzo Cordova, y su gente, desde finales de 2019 han dedicado parte de su tiempo para depurar poco a poco a más de 50 aspirantes encargados de cumplir con los requisitos que establece la ley electoral; por lo que luego de someterlos a exámenes de conocimientos generales y específicos en cuatro áreas evaluables: Razonamiento verbal; razonamiento matemático; conocimiento del sistema político electoral, y del conocimiento de las funciones especificas del cargo. De los 50 aspirantes que presentaron el dichoso examen, por cierto, aplicado por el Centro Nacional de Evaluación (Ceneval), unicamente 20 siguieron en la posibilidad de continuar en su aspiración al cargo de presidente del IETAM. 

Estos aprobados, para continuar en la siguiente etapa se vieron obligados a elaborar un ensayo presencial, que implica dar respuesta a una moción seleccionada en base a dos propuestas presentadas por el Colegio de México (Colmex) a cada uno de los aspirantes, y entonces sin apoyo de ningún tipo de literatura, ni del internet, ni del tío Google, mucho menos del whatsApp u otra herramienta, en una hoja de texto debieron desarrollar argumetativamente el posicionamiento respecto a la moción planteada. 

Esto les fue evaluado por un grupo de investigadores del Instituto de Estudios Sociológicos del Colmex: a este ejercicio se le conoce como “simple, doble y triple ciego” porque cada evaluador desconoce la autoría del ensayo con la finalidad de evitar favoritismos; entonces como la canción, de los 20 que quedaban, de los 20 que quedaban, 11 se la persignaron y nadamás quedaron 9.

Anel Sánchez Johnson, Édgar Iván Arroyo Villarreal, Ernesto Rendón Aguilar, Juan José Guadalupe Ramos Charré, José Francisco Salazar Arteaga, Krisna Judith Villado Mejía, Ma. Elena Rodríguez Salazar, María Concepción Reyes Reyes y Silvio Brussolo González.

Sera el próximo 23 de enero del 2020, cuando el Instituto Nacional Electoral, elija de entre estos nueve “genios” a quién le dará el hueso del IETAM, pero antes, el viernes 10, tres grupos de consejeros del INE, entrevistaran a los geniesillos de los cuales, una tal Federica González (seudónimo), se encargó de hacer una pequeña ficha de cada uno:

Anel Sánchez Johnson: Su encargo más reciente fue al lado de los priístas Miguel Ángel Osorio Chong, cuando fue Secretario de Gobernación y con el Subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos, Humberto Roque Villanueva, quien le dio posesión como titular de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), tiempo en el que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), emitió diversas recomendaciones y expedientes a propósito de las severas violaciones a los derechos humanos que se cometieron en contra de quienes transitaron por el país y que tuvieron el infortunio de caer en los refugios de la COMAR.

Édgar Iván Arroyo Villarreal: En las varias ocasiones que ha anhelado el cargo, los del INE, los mismos que lo volverán a entrevistar, no lo han dejado llegar. Convocatorias van y convocatorias vienen, participa y nada. Hoy es encargado del despacho de la Dirección Ejecutiva de Asuntos Jurídicos Electorales, lo cual pudiera rescatarse.

Queda la incógnita de su renuncia como secretario ejecutivo, pues iba en una carrera ascendente, quizás le hizo falta malicia, pericia o hasta le pidieron el puesto. La regla no escrita de la disciplina institucional dicta que ante ello no queda más que aguantar.

Ernesto Rendón Aguilar: En marzo de 2019 fue tachado como no apto para presidir el IETAM, por lo que queda descartado. En más de una ocasión ha querido ser consejero y hasta ahora no se le ha hecho a pesar de su experiencia en el INE.

Juan José Guadalupe Ramos Charré: Es y ha sido el intocable en la Junta 01 de Tampico, donde ha asentado sus conocimientos y respaldos en el sistema electoral tamaulipeco. Inclusive, la actual mandamás del INE en este estado le da todo el apoyo incondicionalmente. Aun así, no deja de ser parte del sistema que se maneja al antojo de los intereses de los gobiernos en turno.

Es un soldado del Instituto Nacional Electoral.

José Francisco Salazar Arteaga: Actual Secretario Ejecutivo, tiene más de una década como funcionario del IETAM, nunca le cuadran las cuentas pues en su haber pesa la responsabilidad de haber expuesto a los siete consejeros electorales de la manera más vergonzosa, pues los obligó a que emitieran hasta 3 acuerdos respecto el Cómputo de la Elección de Diputados en el proceso electoral 2016-2017; con esto evidentemente incurrió en errores garrafales (voluntarios o involuntarios). No le fue suficiente con equivocarse en una ocasión sino que llevó al Consejo General al patético escenario de tener que emitir 3 Acuerdos respecto de dicho Cómputo para corregir uno tras otro sus zipizapes.

Krisna Judith Villado Mejía: Dicen que esta descartada por default –a menos que en cuestión de diez meses le nacieran dotes de administradora- dado que en el mes de marzo de 2019 fue catalogada (junto con otros) por todo el Consejo General del INE, como no apta para desempeñar el cargo de Presidenta del IETAM, lo que originó que el propio Instituto ratificara en el puesto a María de los Ángeles Quintero Rentería como Presidenta provisional.

Ma. Elena Rodríguez Salazar: Fue Consejera Presidenta del 15 Consejo Distrital Electoral con cabecera en Ciudad Victoria. La misma que le otorgó el triunfo al panista Arturo Soto Alemán, que ahora se ostenta como diputado local tras la elección del 2018-2019.

La misma, desde hace años va y viene como consejera local, tanto municipal como distrital en los procesos electorales; es decir, se conoce al dedillo el teje y maneje de lo que significa el sistema electoral hoy en día. Lo mismo puede interpretarse como experiencia o como complicidad del sistema.

María Concepción Reyes Reyes: ¡Qué decir! de la actual magistrada del Tribunal Electoral de Estado de Tamaulipas (Trieltam), también tiene cola que le pisen, sobre todo cuando de proteger a los suyos se trata. Si no, pregúntenle a la cuñada Yadira Esmeralda Rodríguez Sena, quien fungió en ese órgano jurisdiccional como secretaria auxiliar bajo la protección de la ahora aspirante a la Presidencia del IETAM. 

Desde el 2015 la Magistrada le ha puesto el ojo al organismo público local electoral (quiso ser consejera en la nueva era tras la reforma electoral del 2014). De ser elegida deberá correr a su hermano y a la cuñada, pues ambos gozan de las bondades y conveniencias de trabajar en ese tipo de organismos, ya que forman parte de la holgada nómina del IETAM. El primero (José Reyes Reyes) y la segunda (Rodríguez Sena), no deberían permanecer por aquello de los conflictos de interés que tanto se alejan de la política de austeridad que vivimos en estos tiempos.

Silvio Brussolo González: De este personaje dicen que tiene poco que ofrecer, ha sido en varias ocasiones aspirante a consejero electoral. Sueña con los más de 120 mil pesos mensuales y hasta ahora no se le ha hecho…

Así están las cosas… se tenia que decir.

Opinión

México en la sombra del mundial 2026

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Por: Zaira Rosas
zairosas.22@gmail.com

El 13 de junio de 2018, la FIFA anunció oficialmente que México, Estados Unidos y Canadá serían las sedes de la Copa Mundial de 2026. Ocho años. Más de 2,900 días para planear infraestructura, movilidad, seguridad y servicios públicos. Sin embargo, no fue hasta hace algunos meses que la urgencia comenzó a sentirse en México, disfrazando de eficiencia obras improvisadas con materiales a bajo costo que demuestra el pánico de quedar expuestos ante el ojo internacional.

Para la FIFA, el fútbol es un negocio de aparador, que oculta detrás escándalos, sobornos, lavado de dinero y la venta de derechos de transmisión al mejor postor, pero esa imagen a México le está costando más de lo esperado, en las ciudades sede: Ciudad de México, Guadalajara Y Monterrey se han acelerado los trabajos que debieron realizarse desde hace casi una década. Mismos que muestran los contrastes de la realidad con lo que se quiere aparentar.

Por un lado, el gobierno capitalino presuma una remodelación de época que ya ha sido objeto de burlas y parodias pues en la estación del metro hidalgo cuelgan candelabros ornamentales y acabados tipo mármol, mientras que en Guadalajara los trabajos de remodelación alrededor del estadio Akron, han coincidido con bolsas de restos humanos, mismos que intentan ser maquillados para evadir que en nuestro país sigue latente la crisis de personas desaparecidas que excede 115,000 personas.

La crisis de seguridad pública no es el único problema, también está la desigualdad que se incrementa con un deporte que históricamente perteneció a las clases populares, mismas que en esta edición seguirán siendo las primeras en ponerse la verde, pero para seguir a su selección detrás de las pantallas, pues los costos de boletos para un partido en México serán de las sedes con precios más elevados, rondando desde los 200 hasta 1000 dólares, lo cual sería imposible pagar con un salario mínimo.

Aunado a lo anterior se suma la gentrificación que traerá el turismo corporativo y la visita de tantos extranjeros, también el encarecimiento de servicios que probablemente se volverá algo permanente y en medio de apariencias también llega el tema de la salud pública, la llegada de cientos de miles de visitantes provenientes de distintos continentes incrementa la necesidad de fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica y respuesta médica.

Aunque el riesgo de que enfermedades como el ébola se propaguen en México es considerado bajo por organismos internacionales debido a los mecanismos de detección y control existentes, eventos masivos de esta magnitud sí elevan la probabilidad de introducción de padecimientos infecciosos poco frecuentes en el país.

Más allá del ébola, especialistas suelen advertir sobre enfermedades respiratorias, brotes de sarampión, influenza, COVID-19 y otros virus que pueden propagarse con rapidez en espacios de alta concentración humana y movilidad internacional.

Esto obliga a que las autoridades no sólo se enfoquen en la imagen urbana o la seguridad para los visitantes, sino también en la capacidad real del sistema de salud para responder ante cualquier contingencia.

Uno de los problemas más grandes en materia de salud en México es la diabetes y la obesidad, asociada en gran medida a hábitos alimenticios en los que destaca el consumo de bebidas azucaradas, principalmente Coca Cola, uno de los socios comerciales más grandes de la FIFA, que en esta ocasión tendrá datos personales de quien asista a la copa y llenará de publicidad cada espacio vinculado al mundial, lo cual aumenta el riesgo de consumo y por ende de padecimientos de salud.

Nadie puede negar la emoción que genera una Copa del Mundo. El fútbol tiene la capacidad de unir a millones de personas, aunque también hay estudios que demuestran altos índices de violencia según resulte el marcador, ocho años después del anuncio oficial, México llega corriendo para aparentar obras de gran magnitud y desarrollo, pero qué pasará cuando el último partido termine, las obras improvisadas mostrarán el desgaste de uso y nuevamente el maquillaje de datos volverá a salir a la luz.

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Opinión

Las lucecitas de Monica Villarreal

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A los ciudadanos les gusta, y más aún a los aficionados del quehacer político, ¡por supuesto! Que la alcaldesa Mónica Zacil Villarreal Anaya se ponga recia y reclame, que exija, corrija y regañe a sus compinches, pero todavía genera mayor placer cuando repara aquello que Tampico perdió poco a poco, y me refiero a la confianza de  poder caminar una calle de noche sin miedo.

Sí, afortunadamente las cosas han cambiado en Tampico, y no de hoy, desde hace ya algunos ayeres, y aun así el deterioro del alumbrado público es una asignatura pendiente para todas las administraciones, solo que si no se atiende, se convierte en una de las crisis más complejas. Por eso, Zácil, exigió a su equipo la restauración de al menos cinco mil luminarias; unas han sido rehabilitadas, otras intercambiadas por nuevas.

La iluminación pública no es únicamente infraestructura. Es percepción de seguridad. Es movilidad. Es tejido social. Es la diferencia entre una plaza ocupada por familias o dominada por el silencio o el bullicio de los hampones. Con esto, queda claro que el Ayuntamiento entendió que una ciudad iluminada también es una ciudad vigilada.

La rehabilitación de torres apagadas en el distribuidor vial aeropuerto y en el acceso Tampico–Valles tiene un peso simbólico importante. No solamente porque beneficia a más de 26 mil personas de La Morelos y sectores aledaños, sino porque exhibe el tamaño del rezago que existía.

También merece atención el programa “Senderos Seguros”, particularmente en zonas donde las mujeres han tenido que modificar horarios, rutas y costumbres por temor. El andador San Marino, en el José Elías Piña, representa un experimento urbano que deberá medirse no por el número de lámparas instaladas, sino por la capacidad real de devolverle tranquilidad a quienes transitan ahí todos los días.

Sin embargo, sería un error político caer en la autocomplacencia. Cinco mil luminarias ayudan, pero no resuelven por completo el problema estructural de seguridad, percepción ciudadana y mantenimiento urbano que arrastra Tampico desde hace años. El verdadero reto comienza ahora: sostener el sistema, evitar el deterioro acelerado y garantizar que dentro de tres o cuatro años la ciudad no vuelva a caer en la misma oscuridad administrativa.

Tampico necesita continuidad, no solamente reacción.

Y aunque hoy la narrativa oficial presume circuitos rehabilitados, lámparas nuevas y casi mil reportes atendidos, la ciudadanía terminará evaluando algo mucho más simple: si puede volver a sentirse segura en su propia colonia.

Ahí estará la verdadera auditoría pública.

En la intimidad…  Con el objetivo de abrir canales reales a las nuevas generaciones, el Congreso Tamaulipeco de la Juventud 2026 busca consolidar un espacio donde las ideas, las voces y los sueños de las y los jóvenes se transformen en participación ciudadana y propuestas legislativas que impulsen el desarrollo integral del estado.

Durante la jornada, las y los integrantes de este parlamento juvenil asumieron el rol de diputadas y diputados por un día. El arranque de actividades demostró que la juventud tamaulipeca no solo está interesada en la política, sino que cuenta con la preparación necesaria para proponer soluciones tangibles desde su propia perspectiva y realidad social.

El trabajo legislativo se concentró de lleno en el desarrollo de las comisiones, donde se llevó a cabo la discusión de temas prioritarios para las juventudes, tales como la salud mental y bienestar juvenil, empleo y emprendimiento, educación y tecnología, participación ciudadana y gobierno abierto, seguridad pública y prevención del delito, entre otras materias de interés. Tras un intenso debate enriquecido por el talento y la visión de esta generación, se procedió a la votación de iniciativas que buscan dejar una huella en la transformación del estado.

Al respecto, el director general del Instituto de la Juventud de Tamaulipas, Oscar Azael Rodríguez Perales, destacó que este ejercicio representa una oportunidad invaluable, señalando que hoy en día las voces de las y los jóvenes no solo se escuchan, sino que se reconocen y se valoran como una pieza clave para el cambio social, demostrando la capacidad y energía de una juventud comprometida.

Este histórico proceso ha sido posible gracias al firme respaldo del gobernador Américo Villarreal Anaya, quien a través del INJUVE, organismo perteneciente a la Secretaría del Trabajo que lidera Luis Gerardo Illoldi Reyes, continúa impulsando el liderazgo juvenil y creando sinergias institucionales para que las nuevas generaciones tengan un papel protagónico en el Tamaulipas del mañana.

La sesión contó con la presencia de destacadas personalidades del ámbito legislativo, entre ellos el diputado presidente del Congreso del Estado, Humberto Armando Prieto Herrera; asimismo, el diputado presidente de la Mesa Directiva, Sergio Arturo Ojeda Castillo, quienes atestiguaron el compromiso de las y los legisladores juveniles.

Finalmente, los organizadores extendieron un profundo agradecimiento a cada joven por formar parte de este Congreso, siendo reconocidos como el motor y la esperanza de la entidad, concluyendo así un encuentro que marca un antes y un después en la vida democrática y participativa de la juventud tamaulipeca

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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Opinión

A nadar patitos

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Por años, ta- ta- ta- ta- Tamaulipas cargó un manto lúgubre y acaparó las primeras planas con notas de violencia que convertían los periódicos en hojas de papel escurriendo sangre; carreteras vacías y una percepción a veces, solo en ocasiones injusta con relación a la  realidad cotidiana de millones de tamaulipecos, pero, hoy, esa historia ya comienza a perder foco y espacio informativo frente al deporte.

Otro resultado a favor de la disciplina, será la llegada de más de 3 mil atletas provenientes de 30 entidades federativas a la zona metropolitana de Tampico, para disputar el XXII Encuentro Nacional Deportivo de los CECyT 2026.

Por supuesto que todo aquel que lo vea como un simple encuentro estudiantil, está frito, esto es una jugada política, turística y social; es un golazo estilo Hugo Sánchez, es decir, de un toque, incluso, con esto queda claro que la entidad puede organizar competencias nacionales de alto nivel, recibir visitantes de todo el país y convertir el deporte en motor económico, turístico y comunitario ¡golazo!

Ah, pero, no para el Puskás.

El chiste es que del 8 al 12 de junio, Tampico, Ciudad Madero y Altamira dejarán de ser únicamente ciudades industriales o portuarias para convertirse en el epicentro nacional del deporte técnico-estudiantil. Atletismo, futbol, voleibol, ajedrez, basquetbol, béisbol y hasta natación —disciplina incorporada por primera vez gracias a una propuesta impulsada desde Tamaulipas— pondrán a prueba no sólo a los jóvenes competidores, sino también la capacidad logística y turística de una región que lleva años demostrando que tiene infraestructura, hospitalidad y conectividad suficientes para competir con cualquier sede del país.

Se estima que la derrama económica sea superior a los 20 millones de pesos, significa: noches de hotel, restaurantes trabajando a máxima capacidad, transporte movilizado -con todo y sus tumores- y comercios beneficiados. Pero más allá del impacto económico inmediato, el verdadero valor está en la imagen que proyecta Tamaulipas hacia afuera.

Miles de estudiantes recorren la zona sur, conocen Playa Miramar, visitan la Laguna del Carpintero, consumen gastronomía local y conviven en espacios públicos, también desmontan prejuicios. Con la oportunidad de experimentarse en un  estado vivo, funcional y capaz de ofrecer experiencias deportivas y turísticas al mismo tiempo.

Pocas actividades generan tanta convivencia sana como una competencia nacional donde convergen jóvenes de todo México bajo reglas claras, disciplina y espíritu colectivo.

Y el sur de Tamaulipas tiene ventajas difíciles de ignorar. A diferencia de otras sedes deportivas del país donde el visitante llega únicamente a competir, aquí existe la posibilidad de combinar alto rendimiento con turismo. Un atleta puede disputar una final de voleibol por la mañana y caminar por el malecón de Miramar al atardecer. Un entrenador puede asistir a competencias en Ciudad Deportiva y terminar echándose unos mariscos o refrescándose con unos litros de “Fausto’s”, mientras, los acompañantes pueden consumir cultura, gastronomía y playa mientras el evento transcurre.

Eso convierte a Tamaulipas en algo más que una sede: lo convierte en experiencia.

La jugada es de pizarrón. Turismo deportivo. Eventos masivos. Ocupación hotelera. Promoción regional. Reconstrucción de marca pública. Y, sobre todo, apropiación social de espacios deportivos.

En la intimidad… Mientras el sur del estado se prepara para recibir miles de visitantes, en otra región de Tamaulipas comienza una batalla silenciosa que también habla de organización y capacidad institucional.

El rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Dámaso Anaya Alvarado, anunció el despliegue de brigadas universitarias para combatir y contener el gusano barrenador del ganado, una amenaza que mantiene en alerta al sector pecuario.

La decisión tiene un fondo importante: la universidad dejó de observar desde la academia para involucrarse directamente en territorio. Cuarenta jóvenes universitarios y cuatro docentes iniciaron capacitación para participar en recorridos, detección de casos y colocación de trampas en municipios estratégicos como Burgos, El Mante, Xicoténcatl, Llera y González.

El mensaje político y social es relevante. Mientras muchas instituciones públicas enfrentan cuestionamientos por burocracia o distancia con los problemas reales, la UAT intenta colocarse como actor operativo dentro de una contingencia que afecta directamente a productores ganaderos.

Más interesante aún es el componente científico. No se trata únicamente de combatir la plaga, sino de estudiar el comportamiento de la mosca transmisora y generar soluciones técnicas basadas en evidencia. Ahí es donde la universidad puede marcar diferencia.

En tiempos donde el discurso público suele llenarse de promesas vacías, la imagen de jóvenes universitarios recorriendo ranchos y comunidades para atender un problema sanitario manda otra señal: la educación superior también puede convertirse en fuerza de respuesta social.

davidcastellanost@hotmail.com
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Los amores playeros de la UAT

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La reunión entre la Universidad Autónoma de Tamaulipas y la Secretaría de Turismo del estado no debería celebrarse como un logro turístico. Todavía no. Apenas tendría que entenderse como el reconocimiento de una buena alianza. Por mchos años Tamaulipas no  aprendió a contarle su propia grandeza al mundo, y hoy comenzó a hacerlo.

En esta bonita tierra hay  selva, desierto, mar, frontera, gestronomia, tenemos la huasteca, petróleo, más gastronomía y pueblos enteros construidos alrededor de leyendas, por eso, que no seamos destino turistico  principal es una desgracia, y no solo para los tamaulipecos, sino también para todos los que no han venido a la entidad.

Todo saben que durante años, el turismo tamaulipeco sobrevivió atrapado entre campañas oficiales recicladas, playas de temporada y discursos donde siempre se prometía “potencial”. El problema es que el potencial no termina de llenar hoteles, no genera rutas internacionales y mucho menos convierte comunidades en polos económicos. Por eso la alianza anunciada por el secretario Benjamín Hernández Rodríguez y el rector Dámaso Anaya Alvarado merece atención, sí, pero también una exigencia brutal de resultados.

Porque Tamaulipas ya no necesita más folletos bonitos.

Necesita experiencias capaces de competir con Oaxaca, Yucatán, Baja California o las playas de Quintana Roo.

Necesita guías turísticos preparados para narrar el estado con profundidad histórica y no únicamente con frases memorizadas. Necesita rutas donde el visitante no solamente observe un paisaje, sino que entienda qué ocurrió ahí, quién murió ahí, qué se cocinó ahí y por qué esa región terminó moldeando parte de la historia económica y social del noreste mexicano.

La intención de profesionalizar guías y construir turismo comunitario es correcta. Era urgente. Lo verdaderamente preocupante habría sido seguir fingiendo que Tamaulipas podía crecer turísticamente con improvisación.

Porque hoy el turismo internacional consume emociones antes que destinos. Quiere historias.

La gente viaja buscando autenticidad. Busca escuchar a pescadores del Tamesí hablar del agua. Busca caminar pueblos semivacíos donde todavía sobreviven casas ferroviarias. Busca gastronomía con identidad real y no menús maquillados para turistas.
Y ahí la UAT tiene una responsabilidad gigantesca.

La universidad posee investigadores, historiadores, antropólogos y especialistas que podrían construir una narrativa turística de enorme valor internacional. Pero ese conocimiento sigue encerrado demasiadas veces en congresos académicos que nunca llegan a las comunidades.

El gran reto será sacar la historia de los libros y convertirla en experiencia viva.

Porque Tamaulipas no puede seguir permitiéndose el lujo de tener zonas arqueológicas olvidadas, centros históricos mutilados por el abandono y comunidades rurales completamente fuera del mapa turístico nacional.

Y también hay que decir algo incómodo: el turismo comunitario fracasa cuando solamente sirve para la fotografía política.

Tamaulipas necesita certificaciones internacionales para guías, rescate serio del patrimonio histórico, señalética moderna, digitalización de rutas, promoción bilingüe y un modelo turístico que entienda algo fundamental: el visitante actual quiere sentir que descubrió un lugar auténtico, no que recorrió un producto gubernamental empaquetado.

Porque el estado sí tiene con qué competir.

Tiene manglares, lagunas, marismas, reservas ecológicas, cocina huasteca, herencia ganadera, historia revolucionaria y una posición geográfica privilegiada entre México y Estados Unidos.

Lo que no tiene todavía es una identidad turística consolidada.
Y ese sigue siendo el verdadero pendiente.

En la intimidad… Mientras en Tamaulipas intentan construir una nueva visión turística, en Tampico el gobierno municipal libra otra batalla mucho menos estética y muchísimo más urgente: la diabetes.

La alcaldesa Mónica Villarreal Anaya utilizó el primer aniversario del Centro de Atención a la Diabetes (CECODIAT) para exhibir una realidad demoledora: en lo que va de 2026, Tamaulipas suma 6 mil 397 nuevos casos de diabetes.

La cifra retrata una epidemia silenciosa que hace años dejó de ser exclusivamente médica para convertirse en un problema social, económico y cultural.

El Cecodiat presume 2 mil 288 servicios otorgados, 815 consultas diabetológicas y 992 atenciones nutricionales. Pero el dato más delicado quizá sea otro: el 26 por ciento de niñas, niños y jóvenes presenta sobrepeso y el 22 por ciento ya enfrenta obesidad.

Es decir, el problema viene creciendo desde abajo.

La presidenta municipal insiste en que la prevención debe convertirse en prioridad pública. Y probablemente ahí esté el verdadero desafío del sistema de salud mexicano: entender que ningún hospital alcanzará jamás para enfrentar una sociedad que normalizó alimentarse mal, dormir poco y vivir permanentemente bajo estrés.

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