Conéctate con nosotros

@dect1608

El fracasado e inoportuno combate a la corrupción y el narcotrafico, que fortalece a la delincuencia organizada estructurada desde la clase política de México hasta la última pieza de su organigrama criminal en las calles de nuestro país, tiene al próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador con toda la intención de echar atrás el proyecto del mando único que impulsó el panista Felipe de Jesús Calderón Hinojosa.

El futuro Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas (¿puedo seguir diciéndole Peje?), el señor Peje (con todo respeto presidente electo), ha dejado muy claro que personalmente supervisará el trabajo de la Secretaría de Seguridad Pública encomendada a Durazo, diariamente a las 0700 horas, evaluará la estrategia contra quienes pretendan seguir derramando la sangre en México.

Pero López Obrador no será el único que deberá madrugar para enderezar el buque de guerra en favor de la paz, sus delegados federales igual enviarán reporte matutino de lo acontecido en sus entidades, particularmente los que viven en los estados más violentos, como es el caso de José Ramón Gómez, en Tamaulipas; quien este martes 14 de agosto, inició en Tampico el recorrido de los 43 municipios para armar un robusto expediente del sentir ciudadano y los sectores productivos, mismo que deberá ser entregado al tabasqueño más popular de la nación.

José Ramón, nacido en la polvorienta Reynosa, ciudad frontera con Estados Unidos, enfatizó que a su jefe y próximo hombre más poderoso de México, le interesa sobre todas las cosas la paz de los tamaulipecos como la de todos los mexicanos, agregando que a partir del primero de diciembre la estrategia de seguridad recibirá un fuerte apretón, primero que nada para que la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), de Marina Armada de México (SEMAR) y Policía Federal, en todas sus divisiones ahora sí trabajen de forma coordinada con las policías locales de cada entidad, y es que en estados como Tamaulipas, no hay coordinación, no hay un fin común, no se trabaja por el bienestar de los tamaulipecos… algo que ya se sabe y se ha expresado hasta el cansancio. Ojalá que los metan en cintura. Hágase el reino de El Peje, el reino de la paz social.

En la primera reunión que sostuvo José Ramón en la ciudad de Tampico con la mesa directiva de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Delegación Tamaulipas, estuvo acompañado por Adrián Oseguera Kernion, alcalde electo de Ciudad Madero, municipio potencialmente turístico de Tamaulipas, por su playa de Miramar, una riqueza que puede presumirse en todo el país, no así sus antecesores ediles que no han sabido aprovecharla.

Los de la CMIC, pidieron de inmediato ayuda y la intervención de José Ramón para que López Obrador hable con quien tenga que hablar y dejen de cobrarles el 20 por ciento de la comisión por obra a realizar y que por favor, las construcciones del sur del estado sean asignadas a los contratistas sureños, las del norte dirigidas por los constructores fronterizos, que sea allá en la frontera donde hagan sus porquerías los que apañan los trabajos de infraestructura urbana asignados a Tampico, donde sus tranzas han retrasado el progreso y opacado los “Vientos de cambio”.

Desde lo alto la señora Cecilia, titular de la Secretaria de Obras Públicas del Estado, podría recibir un tremendo regaño.

davidcastellanost@hotmail.com

Haga clic para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Más en Opinión