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Altamira Tamps.- “En Estados Unidos literalmente estamos siendo cazados por elementos de inmigración, la situación para los migrantes especialmente latinos, es crítica”, señaló Raúl García Rodríguez, quien fue deportado hace dos semanas.

Es residente del Ejido El Fuerte en Altamira, llegó al municipio sin  pertenencias, dinero, ni documentos, asegura fue tratado como un criminal al momento de su deportación, estuvo detenido antes de ser traído a México 2 meses y medio, durante  su estadía  de 22 años en Atlanta Georgia asegura siempre se dedicó a trabajar y nunca tuvo problemas con la justicia de aquel país.

“No te quitan las esposas subiendo al avión, te los quitan hasta que llegas  aquí a la orilla del rio, como un criminal te traen esposado de pies, te pasan una cadena por aquí por la cintura  una esposa y aquí esposado en las manos, no  puedes hacer ni del baño, porque traes  cadena y no puedes hacer nada, yo dure 12 horas esposado”

Actualmente explicó, la seguridad en los Estados Unidos se ha redoblado y se puede observar  en las calles patrullas revisando a las personas y solicitando  su documentación.

“Es algo que están constante en zozobra de que su esposo ya no regrese o la mujer incluso ya no regrese, los niños se quedan a la deriva, los que tienen niños chicos y ahorita lo que están haciendo es que  los papas  ponen a  alguien como sucesor de los niños y en caso de ser deportados puedan ir  a recogerlos para que el gobierno no se quede con ellos”.

Tan solo en el avión que lo trasladó a México, Raúl García Rodríguez indicó que venían cerca de 200 deportados de estados como  Veracruz, Guerrero, Michoacán, Sonora, Durango y Tamaulipas, así como inmigrantes de Honduras, Guatemala  y El Salvador.

“Uno no es criminal, uno se dedica  a la familia a trabajar, los van a buscar, el acoso es constante, los elementos de migración esperan a que se vayan los niños en el autobús escolar, para empezar a pedirles papeles a las mujeres  que van a dejar a sus niños”

Raúl García Rodríguez, regresó a Altamira y ahora vive en la casa de sus padres aunque espera pronto conseguir un empleo para poder tener un capital que le permita adquirir una vivienda y sobre todo lograr traer a su familia, su esposa y sus tres hijos que se quedaron en Atlanta.

 

Desde la redacción.

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