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Los están persiguiendo y acorralando como animales callejeros. Los integrantes de grupos criminales en Tamaulipas elevaron su nivel de agresividad contra los efectivos del Grupo de Coordinación y en menos de 48 horas se registraron tres agresiones a balazos con saldo de un policía muerto y cuatro pistoleros heridos. Extraoficial se dijo que en una emboscada se atentó contra el delegado de seguridad en Reynosa, la cuidad que vio nacer a Cabeza de Vaca.

Desde el pasado miércoles los cárteles de la droga que opera en la región frontera de Tamaulipas están convirtiendo en blanco perfecto a los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y del Mando Único.

La primera emboscada fue el miércoles en el municipio de Nuevo Laredo, un grupo delincuencial atacó a balazos un convoy integrado por soldados y policías estatales cuando realizaban un reconocimiento en la carretera nacional Nuevo Laredo – Monterrey a la altura del kilómetro 13, el saldo final fue de cuatro agresores heridos y dos más detenidos. Los baleados al nosocomio y los salvos  a los juzgados.

A menos de 15 días de que Francisco Javier García Cabeza de Vaca, tomó el control absoluto del estado de Tamaulipas, se incrementaron las agresiones como si algo les hubiera incomodado; la actividad criminal contra las fuerzas federales y locales parece una advertencia de seguir dispuestos de pelear y sostener su poderío, ese que se fortaleció en los últimos seis años.

Apenas este jueves sobre la Carretera Ribereña, en la misma zona fronteriza, un convoy de criminales abrió fuego contra elementos de la Policía Estatal Acreditable (PEA)  y de la Secretaría de la Defensa Nacional, dejando sin vida a un policía; los agresores cazaron a los del GCT, hasta que llegaron a la altura del ejido Rancherías, municipio de Camargo, donde fueron emboscados. Extraoficialmente se supo que en el convoy viajaba el delegado de seguridad de la PEA y que el ataque había sido dirigido.

El mismo jueves se reportó otra agresión contra elementos de la SEDENA, en la misma carretera a la  Ribereña, aquí no hubo caídos, heridos o personas detenidas pero el conteo de finados por la guerra en los tiempos de cambio comenzó y  Francisco Javier García Cabeza de Vaca, silenció.

davidcastellanost@hotmail.com

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