Connect with us

Nuevo Laredo Tamps.- Durante los días 11 y 12 de diciembre, la Iglesia de la Virgen de Guadalupe en la colonia Hidalgo, recibió a miles de visitantes, cientos de danzantes formaron parte de grupos de matachines, el resto la comunidad católica que acudió a rendir tributo a la Virgen Morena.

Esta fiesta religiosa prácticamente dio inicio el 3 de diciembre con la peregrinación encabezada por Ramoncita Esparza, después siguió la llegada de peregrinaciones de todas las parroquias de Nuevo Laredo, hasta culminar con los festejos del 12 de diciembre, día oficial de la celebración guadalupana.

Posiblemente el momento más emocionante, no sea el 12 de diciembre, sino el día 11 por la noche, cuando toda la comunidad católica reunida en este templo, cantan las mañanitas a quien es considerada como la madre de todos los mexicanos.

Esta actividad da inicio con una solemne misa, que este viernes fue oficiada por Jorge Alberto Cavazos Arizpe, administrador diocesano de la Diócesis de Nuevo Laredo, quien en su homilía resalto el verdadero papel que en la vida de la comunidad representa el amor a la guadalupana.

“Si estamos aquí felicitándola por su día, entonces nos corresponder ser mejores cada día, pero sobre todo ofrecer amor a todo el prójimo, nuestros actos en favor de los más desprotegidos son fundamentales para mostrar que verdaderamente creemos en la Virgen de Guadalupe”, dijo Cavazos Arizpe.

Al concluir la misa, administrador diocesano, laicos y la comunidad en general que por cierto contó con la asistencia de muchos niños y niñas, cantaron en una sola voz las mañanitas dedicadas a la Virgen de Guadalupe.

El día 12 a las 10:00 de la mañana se ofició una misa, celebrada esta ocasión por el párroco de la iglesia, Oscar Martínez, la iglesia nuevamente llena con la diferencia que ahora muchos padres de familia, muy jóvenes por cierto, llevaban en brazos o de la mano a sus pequeños hijos vestidos como Juan Diego.

“La presencia de nuestros hijos vestidos como Juan Diego, explica el amor y fervor hacia la Virgen de Guadalupe, yo en casa tengo una foto cuando era niño y estoy vestido de Juan Diego, desde que la vi por vez primera, pensé “cuando tenga mis hijos, haré lo mismo, los vestiré como Juan Diego”, dijo Arturo Mora García, padre de familia.

El fervor y la fe, son también incondicionales entre la comunidad hacia la Virgen de Guadalupe, por ello algunas personas van de rodillas hasta el altar donde se encuentra la virgen, algunas van a agradecer el favor recibido, otras van con la esperanza de encontrar apoyo y solidaridad.

En las afueras del templo una multitud llenaba por completo las calles aledañas, una vez más como todos los años, el pueblo en este caso el neolaredense se volcó a refrendar su amor por la Virgen de Guadalupe.

 

Por Feliciano Diéguez / Info Red Tamaulipas

Desde la redacción.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in Corresponsales