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En el Artículo 21 de la constitución política se los Estados Unidos Mexicanos, se dispone la obligatoriedad para el ministerio público en la investigación de los delitos y aparejada la función de conducir y mandar a las policías en el desempeño de funciones de investigación. Es decir, en ellos se centra la impunidad o efectividad en la impartición de justicia.

Una vez precisado lo anterior y estando en el mimo tenor, nos permite analizar la realidad que en el tema de «segura» inseguridad le toca padecer a la zona costa de Tamaulipas.

Hemos sido tristes testigos de que la política de seguridad implementada en el sexenio de Egidio Torre Cantú y en la naciente administración de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, resulta recurrente la frase de «nos faltan policías» y así de fácil se justifica el porqué la población de Tamaulipas se siente insegura y más aún en su mayoría han sido víctimas de la comisión de un delito.  De igual manera entre dato y dato, el problema de los delitos del fuero común, repuntan porque el trabajo del Grupo de Coordinación Tamaulipas (GCT) ha reducido los delitos de alto impacto. Lo anterior nos remite al artículo citado constitucional y al cual gracias a los expertos en derechos, se apunta  que dispone en su párrafo 9° «La seguridad pública es una función a cargo de la Federación, las entidades federativas y los Municipios, que comprende la prevención de los delitos; la investigación y persecución para hacerla efectiva….» dejando claro que no distingue de delitos de fueros, sino más bien, ordena garantizar a los entes públicos la seguridad de la población, una población  a quien  día a día ve más lejano el cumplimiento de esa promesa de regresar a Tamaulipas la seguridad que merecen.

Es común leer y escuchar que los delitos son  realizados por actores políticos, institucionales,  y sociales, al abordar el tema de los problemas de Prevención, recurrentemente se brindan recomendaciones para poder obtener el número «ideal» de policías según el número de habitantes,  peeeeroo, se omite analizar el otro aspecto de la encomienda constitucional, la investigación y persecución de los delitos, tema específico de competencia de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) en donde nunca se ha expresado que falten ministerios públicos. Así es cómo llegamos al punto de analizar la siguiente información que se genera en la PGJE delegación zona Costa a cargo de Juan Antonio Jara Benavides, en la que se determina un desempeño bajo de los Agentes del Ministerio Público», según refirió Oscar Alberto Lara Sosa, hasta ayer martes Director General de Operaciones del Procedimiento Penal Acusatorio Laboral  y Oral de la PGJE.

Fue a través del oficio marcado PGJ/MPS/168/2016 emitido a Jara Benavides y fechado al 19 de septiembre, donde se le notificó al Delegado de la zona Costa que de las 2070 carpetas -antes averiguaciones previas- que ha iniciado la Unidad de Atención Inmediata (UAI), se ha remitido 643 a las Unidades de Investigación, «lo que indica un bajo porcentaje en la aplicación de salidas alternas», le señalaron a Jara Benavides en la página 2 de 4 que comprende el informe.

La información estadística que evalúa a Juan Antonio Jara Benavides y sus agentes investigadores, comprende del periodo Febrero- Agosto de 2016, es información obtenida a partir del seguimiento de supervisión que se realiza de manera constante y periódica a cargo de Oscar Alberto Lara Sosa.

Por otra parte, de las 2 mil 944 carpetas de investigación registradas  en las unidades generales de investigación (UGI) y evaluadas por Lara Sosa a través del Sistema Integral Informático Procesal de Procedimientos Penales en Tamaulipas (SIIPPPTAM) en la Delegación que comprende los municipios de Altamira, Madero, Tampico, González y Aldama,  se determina que  dicha unidad no está cumpliendo con el objetivo para el cuál fue creada, que es de dar una solución inmediata a los casos (denuncias y/o querellas)» .

De acuerdo con los indicadores sobre carpetas iniciadas, en Efectividad de Criterios de Oportunidad, se tiene cero por ciento de productividad, mientras que los números son más crudos en los indicadores sobre carpetas judicializadas es decir asuntos turnados ante la autoridad jurisdiccional que arroja un numero de 17. La evaluación termina con resultados de  cero por ciento en Efectividad de Procedimientos Abreviados; cero en Efectividad de Sentencias Condenatorias; cero en Efectividad de Juicios y cero en Efectividad de Sentencias Condenatorias en proceso de juicio

Las cifras anteriores nos permiten concluir que la falta de un trabajo que debiera realizarse tal como se dispone en el ya señalado artículo federal , bajo  los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto a los derechos humanos reconocidos en la Constitución, condicionan la realidad que estamos padeciendo en este sur del estado.

Entonces la tarea del procurador, Irving Barrios Mojica quien apenas este martes oficializó los primeros 15 nuevos nombramientos de quienes estarán al frente de las diversas áreas de la Institución como parte del proyecto de una nueva, ética y ética Procuraduría tamaulipeca con personal destinado a servir con el fin de devolver la paz y la seguridad a la sociedad.

Los nuevos servidores públicos en la Procuraduría de Justicia de Tamaulipas son y se agregan textual como lo notificó la vocería de la procuraduría del estado.

LIC. VICTOR MIGUEL GUERRA ENRIQUEZ

DIRECTOR GENERAL DE LA VISITADURÍA

Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California, ha desempeñado en diversos cargos dentro de la Procuraduría General de la República tales como Director General de Delitos Cometidos por Servidores Públicos, Director General de Procedimientos Penales y Amparo en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos Federales y fue Titular de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Cometidos por Servidores Públicos y Contra la Administración de la Justicia.

LIC. ABEL RAMÍREZ GONZÁLEZ

DIRECTOR DE ATENCIÓN Y SERVICIOS A LA COMUNIDAD

Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo León, con diplomado en Sistema de Justicia Penal Acusatorio, se ha desempeñado como Abogado litigante en materia Civil, Penal, Mercantil, Laboral y Familiar.

MTRO. CRAIG LÓPEZ OLGUÍN

DIRECTOR JURÍDICO

Maestro en Derecho por el Centro de Estudios Superiores en Ciencias Jurídicas y Criminológicas, se ha desempeñado como Subdirector de Prestaciones y Relaciones Laborales del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, Director General de Asuntos Judiciales de la Procuraduría General del Estado de Guerrero, así como Titular de la Unidad de Enlace con el Instituto de Transparencia y Acceso a la Información del Estado de Guerrero.

LIC. JESÚS VILLALOBOS RODRÍGUEZ.

COORDINADOR DE ASESORES

Licenciado en Derecho por la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo, se ha desempeñado como Secretario Técnico del Delegado de la Procuraduría General de la República en el Estado de Morelos, Asesor Técnico del Procurador General de Justicia del Estado de Michoacán y Asesor Técnico del Procurador General de Justicia del Estado de Guerrero.

LIC. JORGE ADRIÁN GÓMEZ CARREÑO

DIRECTOR GENERAL DEL SERVICIO PROFESIONAL DE CARRERA

Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México, se ha desempeñado como Subdirector de Investigación y Extensión Académica en la Dirección General de Formación Profesional de la Procuraduría General de la República, Asesor Jurídico en la Comisión Federal de Competencia Económica, así como Ministerio Público de la Federación adscrito a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos Federales (PGR).

LIC. CARLOS ALBERTO PÉREZ TÉLLEZ

DIRECTOR DE CONTROL DE PROCESOS

Licenciado en Derecho por la Universidad México-Americana del Norte, se ha desempeñado como Ministerio Público de la Federación adscrito a la Delegación de la Procuraduría General de la República en los Estados de Veracruz y Nuevo León, y como Abogado Litigante.

LIC. YADIRA ROJAS LUCIO

DIRECTOR DE LA UNIDAD PARA LA PROTECCIÓN DE PERSONAS QUE INTERVIENEN EN EL PROCEDIMIENTO PENAL

Licenciada en derecho por el Liceo Universidad Pedro de Gante, se ha desempeñado como Encargada de la Coordinación Valle de México, Zona Oriente del Sistema Penal Acusatorio y Asuntos en Materia Penal.

MTRA. GUADALUPE PAOLA ROMO

DIRECTOR PARA LA IMPLEMENTACIÓN DE LA REFORMA PENAL

Cuenta con estudios de  Maestría en el Sistema Penal Acusatorio por la Universidad Autónoma del Noreste Campus Saltillo, se ha desempeñado como Defensor Público adscrito al sistema penal acusatorio en el Instituto Estatal de la Defensoría Pública del Estado de Coahuila.

MTRA. ELIZABETH ALMANZA ÁVALOS

FISCAL ESPECIALIZADA EN ATENCIÓN A PERSONAS NO LOCALIZADAS O PRIVADAS DE SU LIBERTAD.

Maestra en Derecho Procesal Penal por el Instituto de Estudios Superiores en Derecho Penal, se ha desempeñado como Fiscal Regional en el Municipio de La Piedad adscrita a la Procuraduría General de Justicia del Estado de Michoacán, Fiscal Regional en el Municipio de Texcoco de Mora adscrita a la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, y como Subdirectora de Control de Procesos de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México.

LIC. JUAN TORRES MATA

DIRECTOR DE ENLACE CON INSTANCIAS DE SEGURIDAD PÚBLICA

Licenciado en Relaciones Comerciales por la Escuela Superior de Comercio y Administración IPN, se ha desempeñado como Secretario Particular de la Fiscal Especializada en Trata de Personas de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, Subdirector Operativo de la Dirección de Prevención Social de la Delincuencia y de la Violencia en la Presidencia Municipal de Toluca y Director de Apoyo y Seguimiento Administrativo en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada.

DRA. MINERVA CÁCERES VÁZQUEZ

DIRECTOR DEL INSTITUTO DE CAPACITACIÓN TÉCNICA Y PROFESIONAL

Doctora en Derecho por la Universidad Académica de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, se ha desempeñado Agente del Ministerio Público Auxiliar del C. Procurador adscrita a la Primera Subprocuraduría de la Procuraduría General de Tamaulipas, además de ser Docente de la Unidad Académica de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

LIC.  GUSTAVO ADRIÁN GARZA DOMÍNGUEZ

COORDINADOR DE UNIDADES DE ATENCIÓN A LA COMUNIDAD

Licenciado en Derecho por la Universidad Valle de Bravo, se ha desempeñado como Agente del Ministerio Público adscrito a la Sala Regional del Supremo Tribunal de Justicia en el Estado de Tamaulipas, Agente del Ministerio Público del Centro de Operaciones Estratégicas, en Ciudad Reynosa, Tamaulipas y como Agente del Ministerio Público Auxiliar de la Delegación Regional de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas.

MTRA.  ADRIANA HERNÁNDEZ LÓPEZ

COORDINADOR DE PLANEACIÓN Y SEGUIMIENTO

Cuenta con estudios de Maestría por la Universidad Autónoma de Tamaulipas, se ha desempeñado como  Coordinadora de Planeación y Seguimiento de la Procuraduría General del Estado de Tamaulipas, Jefa de Departamento de Desarrollo Administrativo de la Dirección de Administración de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas.

LIC. DANIELA ROMO CHARLE

DIRECTOR DEL SISTEMA ESTATAL DE JUSTICIA ALTERNATIVA PENAL

Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma del Noreste Campus Saltillo, se ha desempeñado como Ministerio Público adscrita a la Dirección General de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias de la Procuraduría General del Estado de Coahuila. Facilitadora Penal y Mediadora Penal en la Procuraduría General del Estado de Coahuila.

M.S.I. JOSÉ MARIO MOTA VÁZQUEZ.

DIRECTOR DE INFORMÁTICA

Maestro en Sistemas de Información por la Universidad Autónoma de Tamaulipas, se ha desempeñado como Director de Informática en la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas, Jefe de Departamento de Planeación Tecnológica en la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Tamaulipas y como Catedrático en la Universidad La Salle Victoria y Universidad Politécnica de Cd. Victoria.

Tamaulipas es puntero en secuestros y extorsiones, una entidad donde se complica iniciar un proyecto económico porque luego- luego te caen para cobrar la cuota e incluso hay delitos impunes o desaparecidos que ni siquiera son buscados.

Por cierto… Irving, dejo acéfala la Dirección de Averiguaciones Previas, que se presumía iba a ser para el licenciado Miguel Leopoldo Ramírez Treviño, pero su reputación, no terminó de convencer al gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca por lo que aplazo o definitivamente, canceló su nombramiento.

pgr

davidcastellanost@hotmail.com

Opinión

Preguntas sin respuestas

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El dato es contundente y, en cualquier escritorio de comunicación social, suficiente para construir un titular: Tamaulipas no registra casos de sarampión en lo que va del año y presume una cobertura de vacunación del 98.5 por ciento. Lo dijo el gobernador Américo Villarreal Anaya frente a personal de salud al que, además, se le entregaron medallas por décadas de servicio.

¡Magnánimo! ¡Colosal! ¡Imperial! ¡Jerárquico! Un gobierno que presume resultados y un sector que recibe reconocimiento público. Pero…

¿Dónde están los reportes técnicos que respalden ese 98.5 por ciento? ¿Cuál es la base poblacional utilizada? ¿Se trata de cobertura real o de dosis distribuidas? ¿Qué municipios concentran los rezagos y cuáles sostienen el promedio estatal? ¿Cómo se está midiendo la eficacia en campo en comunidades donde históricamente el acceso a servicios de salud es irregular?

Qué importa todo lo demás, estamos ante  un logro sanitario sólido, histórico como el mismo ingreso de la 4T a nuestra entidad.

Y bueno, era de esperarse; la secretaria de Salud, Adriana Marcela Hernández Campos, habló de confianza construida con la ciudadanía, sin embargo, su simple llegada no válida el logro, pero, a ella le toca sostener el optimismo oficial sin reservas.

Porque mientras se reparten medallas —legítimas, necesarias— también persisten los reportes de hospitales con carencias, pregúntenle al Dr Juárez Durán -a quien enviamos un fuerte abrazo y deseamos que pronto ya se encuentre al 2 mil por ciento- ese hombre es el director del “Dr. Carlos Canseco”, de Tampico, un gigantesco cascarón hospitalario, y aquí como en el resto de los nosocomio a del sector público con tiempos de espera prolongados y personal que opera al límite. El contraste es inevitable: reconocimiento simbólico por un lado, desgaste operativo por el otro.

Marggid Rodríguez Avendaño, bueno, caray, el asunto del IMSS Bienestar sigue en fase de ajuste. Y ahí es donde el esfuerzo, humanismo y entrega del gobernador Américo Villarreal Anaya, encuentra personajes endebles que provocan fragilidades estructurales en la infraestructura gubernamental, no basta con afirmar que el sistema se fortalece; hay que demostrarlo en cada consulta, en cada abasto, en cada turno cubierto.

El dato del sarampión puede ser un logro. Pero sin información abierta, también puede ser apenas un enunciado.

En la intimidad… Mientras en el templete se habla de un sistema sólido, en la base laboral se discute otra cosa: cuánto tiempo puede un trabajador enfermo sostenerse antes de quedar desprotegido.

El diputado Armando Zertuche Zuani y el SUTSPET empujan una reforma que, en los hechos, desnuda una contradicción. Si el sistema de salud funciona, ¿por qué sus propios trabajadores tienen solo 60 días de licencia para enfrentar enfermedades graves?

El delegado sindical Alejandro Reyes lo plantea sin matices: no alcanza. Y cualquiera que haya pasado por un tratamiento oncológico o una recuperación neurológica lo sabe.

La iniciativa ya está en la antesala de la Comisión de Salud, presidida por Víctor Manuel García Fuentes. Ahí se va a definir si el discurso de bienestar también aplica hacia adentro del aparato estatal o si se queda, como tantas veces, en la superficie.

Porque al final, la política pública se mide en eso: en lo que resuelve cuando el reflector se apaga.

davidcastellanost@hotmail.com
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Opinión

Academia de violencia: de lo digital al hogar

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Por: Zaira Rosas
zairosas.22@gmail.com

Gisèle Pelicot tenía 67 años cuando supo que más de 50 hombres la habían
violado en la última década. Ni siquiera podía reconocerse a sí misma en las
imágenes que la policía le mostraba: parecía una muñeca, inerte, sin vida y, sobre
todo, inconsciente de lo que estaba ocurriendo con su cuerpo. La historia
estremeció al mundo; sin embargo, la justicia no parecía suficiente para el calvario
experimentado.
¿Cómo fue posible tal horror? Algunos hombres declararon no saber que cometían
una violación. Sin embargo, hoy sabemos que al menos 62 millones de personas
han accedido a espacios digitales donde este tipo de violencia no solo se
comparte, sino que se enseña. Investigaciones periodísticas han documentado la
existencia de plataformas como Motherless, donde usuarios difundían contenido
de mujeres inconscientes y compartían consejos para abusar de ellas, incluso
dentro de relaciones de pareja.
El dato resulta estremecedor: decenas de millones de visitas a este tipo de sitios.
Una cifra que equivale, en términos simbólicos, a la población masculina de un
país entero. No se trata únicamente de agresores directos, sino de una audiencia
que consume, valida y normaliza la violencia. Son millones de potenciales
perpetradores o cómplices que encuentran en estos espacios una guía para
convertir el abuso en práctica.
La dimensión más perturbadora de este fenómeno es que rompe con una idea
profundamente arraigada: que el peligro está afuera. Muchas de estas agresiones
ocurren dentro del hogar, en relaciones de confianza, donde las mujeres son
drogadas o violentadas por sus propias parejas o familiares cercanos. El lugar que
debería ser refugio se transforma en el escenario del delito.
En México, este contexto no es ajeno, sino parte de una crisis más amplia. De
acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el
66.1% de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida, y
menos del 10% denuncia. La cifra refleja no solo la magnitud del problema, sino la
falta de confianza en las instituciones encargadas de proteger.
El feminicidio, la forma más extrema de esta violencia, sigue marcando al país.
Casos como el de Edith Guadalupe —que se suman a una lista interminable—
evidencian no solo la brutalidad de los crímenes, sino la negligencia institucional.
En muchos casos, las familias enfrentan procesos lentos, revictimizantes y, en
ocasiones, condicionados por prácticas de corrupción. La ayuda no llega de
inmediato; la justicia, cuando llega, suele ser tardía.

El caso de Edith es un recordatorio latente de por qué México es un país
feminicida, pues lejos de encontrar apoyo en las autoridades, nos topamos con
solicitudes absurdas de pagos para poder cumplir una labor urgente,
desgraciadamente las omisiones de justicia derivaron en el hallazgo del cuerpo
inerte de una joven cuya familia pidió apoyo para su búsqueda, pero la atención
fue omisa hasta que el caso se volvió mediático.
Esta realidad configura un escenario alarmante: la violencia contra las mujeres no
es un hecho aislado, sino un sistema que se reproduce en múltiples niveles.
Desde espacios digitales donde se normaliza el abuso, hasta estructuras sociales
e institucionales que fallan en prevenirlo y sancionarlo.
Estos casos y la existencia de comunidades que promueven la violencia sexual
obligan a replantear una pregunta incómoda: ¿qué tan normalizada está la
violencia en nuestra sociedad? Porque no basta con señalar a los agresores
directos; también es necesario cuestionar a quienes consumen, toleran o
minimizan estas prácticas.
Si esto sigue ocurriendo, no es solo por quienes ejercen la violencia, sino porque
aún no somos plenamente conscientes de su impacto. Mientras existan personas
que crean tener derecho sobre el cuerpo y la vida de otras, y mientras la omisión
siga siendo una constante, el problema persistirá.Seguiremos viviendo un terror
que supera cualquier ficción, uno que no se proyecta en una pantalla, sino que se
habita todos los días.

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Opinión

Mónica Villarreal y el ruido de sus zapatos

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Desde que asumió la candidatura a la alcaldía por Tampico, Mónica Zacil Villarreal Anaya optó por una estrategía que pocos entienden a primera vista, incluso, existimos los incrédulos por su característica política pasiva -respetuosa, muy respetuosa y educada para este mundo de bajos escrúpulos-, pero, fiel a su perfil sin aspavientos, fue precisa y logró ganar la elección.

Ya como alcaldesa, por cierto, la segunda mujer en la historia de  tan importante ciudad del noreste de México; en octubre pasado dio el primer aviso “elegante”. Reacomodó piezas, retiró a Ricardo Mora de zonas sensibles y colocó a Edmundo Malagón Infante donde los tampiqueños, ya acostumbrados a lo bueno no admiten margen de error: Servicios Públicos. Mora a cuidar otro frentes, y “Mundo”, firme allí donde no hay discurso que alcance si la operación falla.

Lo demás vino después, pero no es lo mismo. Los ajustes en áreas como Deportes o la Secretaría Técnica son movimientos naturales en cualquier administración. Donde realmente se mide la temperatura política es en Bienestar y en la Delegación Norte. Ahí no se administra, ahí se construye territorio o se derrumba todo proyecto.

Entonces, Mónica, la alcaldesa destapó a  Alejandro Rubio de la Portilla. Para nada un perfil improvisado ni una ocurrencia de última hora. Lo conoce de años, sabe que tiene una formación política larga, de esas que no siempre se ven, pero que sobresalen cuando llega el momento de operar. Ha estado donde se aprende lo que no se presume: en el contacto directo, en la gestión, en el desgaste cotidiano. Dejó incluso otras facetas de su vida para quedarse en esto, y así, Villarreal Anaya, lo estrenó como Delegado de la Zona Norte, en la primera etapa de su administración municipal.

Sí, ella lo conoce desde antes del cargo. No desde la formalidad institucional, sino desde el terreno donde se mide la lealtad. Por eso, ahora que le entregó la responsabilidad de la Secretaría de Bienestar, no está probando suerte. Está cerrando filas, y aquí podría terminar el texto, pero quienes no le entienden inventarán historias de terror y no les quedará claro qué es cerrar filas.

El relevo de Omar Fabbri Flores también tiene lectura. No hay ruptura, ni mil 800 pretextos, tampoco hay escándalo. Es la salida en el momento justo. De esas que se negocian con tiempo, que se procesan sin ruido y que permiten que la estructura no se fracture. No todos los políticos asumen y gustan de esos cambios, no cualquiera lo sabe hacer; se ocupa de temple.

Entonces ya comenzó todo. La depuración; ya no hay segundas oportunidades, cada secretaría debe dar resultados concretos. La curva de aprendizaje se acabó y quien no entienda el ritmo tendrá que encontrar otra trinchera. Llegó el tiempo de ver un nuevo período en el presente con miras a futuro.

La alcaldesa decidió concentrar el control en las áreas que realmente pesan, entiéndanlo, no es un premio personal, el movimiento VA más allá, y si todo se dio sin sobresaltos, con respaldo y sin fisuras visibles, lo que hay detrás no una alcaldesa empoderada alistandose para hacerle frente al que venga.

Es cálculo… no tibieza… es orden… no fragilidad; ¿quién dijo reelección?

En la intimidad… En la mesa del Consejo Consultivo de Turismo no hubo estridencias, pero sí señales. El mensaje que bajó el equipo del gobernador Américo Villarreal Anaya, a través del secretario Benjamín Hernández Rodríguez, fue claro: la estrategia estatal empieza a sostenerse en resultados medibles.

Ahí, Mónica Zacil Villarreal Anaya volvió a colocar a Tampico en el centro de la conversación turística, no desde la promesa, sino desde cifras y flujo constante de visitantes.

La propuesta de llevar la Cuera Tamaulipeca a un Récord Guinness, impulsada por René Lara Cisneros, puede parecer anecdótica, pero refleja algo más: la intención de posicionar identidad en el escaparate internacional.

Mientras tanto, voces como la de Karl Heinz Becker Hernández reforzaron un punto que ya no pasa desapercibido: la coordinación en seguridad y entorno urbano está impactando directamente en la percepción del estado.

En política, cuando los datos empiezan a acompañar al discurso, la conversación cambia. Y en Tamaulipas, esa transición ya está en marcha.

davicastellanost@hotmail.com
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Opinión

¡Viva la UAT! 

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Por momentos, la relación entre el poder público y la autonomía universitaria en Tamaulipas ha sido vista con suspicacia, y para variar, la historia reciente del estado obliga a cuestionar cualquier cercanía entre gobierno y academia. Pero hay hechos que obligan a matizar, a reconocer y, cuando es necesario, a decirlo con claridad: hoy la Universidad Autónoma de Tamaulipas está entregando resultados.

Y desde Tampico, la noticia resonó en todo el estado. Bajo la conducción de Dámaso Anaya Alvarado, la UAT ha alcanzado el 100% de sus programas educativos acreditados y el 100% de su matrícula inscrita en programas de calidad. Dicho en términos simples: no hay un solo estudiante fuera de estándares académicos evaluados, ninguno. Sin rodeos, un hito histórico.

Y lo es porque en el ecosistema universitario mexicano, donde las acreditaciones suelen ser parciales, dispersas o, en el peor de los casos, abandonadas, lograr la cobertura total implica disciplina institucional, inversión sostenida y, sobre todo, una comunidad académica alineada en objetivos comunes. No se trata de una medalla burocrática; es una estructura completa funcionando.

El propio rector lo dijo con precisión: “Alcanzar el 100% de Programas Educativos Acreditados y el 100% de estudiantes formándose en programas de calidad, representa uno de los logros más significativos en la historia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas”. No hay exageración en esa frase.

Pero el punto más relevante no está en el porcentaje, sino en lo que significa hacia afuera. La educación pública, particularmente en estados con brechas sociales profundas, no puede darse el lujo de ser mediocre. Cada programa acreditado es una garantía —no absoluta, pero sí verificable— de que un estudiante tendrá herramientas reales para competir, para insertarse en el mercado laboral y, en el mejor de los casos, para transformar su entorno.

Ahí es donde el discurso institucional encuentra sentido: cuando la calidad académica se traduce en movilidad social.

En ese contexto, también es inevitable reconocer el entorno político que ha acompañado este proceso. El propio rector hizo referencia al respaldo del gobernador Américo Villarreal Anaya. Y aquí es donde conviene ser puntuales: la cercanía entre gobierno y universidad solo es válida cuando produce resultados tangibles y respeta la vida académica. Hoy, al menos en este indicador, la ecuación parece estar funcionando.

La UAT no solo se posiciona en el ámbito estatal, sino que se coloca entre las cinco universidades del país con el 100% de sus programas acreditados. No es propaganda; es un dato verificable que la ubica en un nivel competitivo nacional.

Porque la acreditación no puede convertirse en un techo. Debe ser el piso mínimo. La exigencia siguiente es que esa calidad se refleje en innovación, investigación aplicada, vinculación efectiva con el sector productivo y, sobre todo, en egresados que no solo encuentren empleo, sino que incidan en el desarrollo regional.

La universidad ya cumplió con la forma. Ahora tiene que demostrar fondo.

La intimidad… Mientras en Tamaulipas se consolidan avances en educación, en el centro del país se mueven las piezas del bienestar social. El gobernador Américo Villarreal Anaya sostuvo un encuentro en Palacio Nacional con Carlos Torres Rosas, secretario técnico del Gabinete de la Presidencia y coordinador de Programas de Bienestar.

El mensaje posterior fue directo: “De la mano vamos a seguir impulsando acciones que benefician directamente a las y los tamaulipecos, porque el bienestar de nuestra gente es nuestra prioridad”.

No es una reunión menor. Este año, los 18 Programas de Bienestar del Gobierno Federal proyectan una inversión superior a los 24 mil 500 millones de pesos en Tamaulipas, con impacto en uno de cada cuatro habitantes del estado.

Educación de calidad y política social alineada. Dos ejes que, si logran sostenerse en el tiempo, podrían comenzar a modificar inercias históricas en la entidad.

El desafío, como siempre, no está en anunciarlo. Está en cumplirlo.

davidcastellanost@hotmail.com

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