En Ciudad Victoria, “capital del mundo”, donde el calor de septiembre no perdona ni el protocolo, y a los tacos de harina absurdamente les dicen “flautas”. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo trajo la pista de temporada “Honestidad y resultados”, y a diferencia de otros primeros actores, la jefa de la 4T lanzó un monumental guiño a Américo Villarreal Anaya.
Lo hizo con esa frase que engrandece a cualquiera: Américo, cardiólogo de profesión, “está recuperando el corazón de Tamaulipas”.
¡Caray! Qué placebo para el tamaulipeco, y aunque en política mexicana, las metáforas médicas suelen ser de botica: “el país está enfermo”, “hay que operar”, “hay que sanar”. Esta vez se la voló. El gobernador sí es cardiólogo. La presidenta lo señaló con esa naturalidad que usa cuando quiere que el auditorio sienta que está en una plática de vecindad y no en un informe. “Aquí Américo, el gobernador es médico, él es cardiólogo, ¿no es cierto? Está recuperando el corazón de Tamaulipas.”
Y por supuesto que el público aplaudió, sí, se rindió a sus pies, y el gobernador solo sonrió al gran elogio presidencial, que en esta etapa del segundo año, no es floritura: es oxígeno político.
Pero el corazón, en Tamaulipas, no es órgano poético. Es frontera, contrabando de gasolina- drogas y órganos; hospitales saturados, los recién inaugurados sin quirófanos, cita médica que tarda, farmacia del sector salud sin medicina, y eso Sheinbaum lo sabe, y entre elogios nació el anuncio: la construcción de 430 consultorios de atención primaria, previos al centro de salud, para que el mal menor no se vuelva odisea.
De octubre a diciembre “tienen que estar”, y todos construidos a través de comités, asambleas, y una convocatoria que sale la próxima semana, todo, con apoyo del Banco del Bienestar, y el fortalecimiento al programa “La Clínica es Nuestra”.
El elogio al gobernador no es inocente. Llega cuando Villarreal recorre los 43 municipios con informes locales, cuando la federación necesita estados que no chillen. Recuperar el corazón suena bien. Restaura, además, es una alianza que el norte siempre mira con recelo: la lealtad no se declara, se exhibe. Sheinbaum exhibió la suya. Villarreal, como es costumbre en estos rituales, devolvió respaldo, unidad y “trabajo hasta el límite”.
El intercambio es antiguo, Américo fue el primer gobernador en respaldar a Claudia en la contienda interna de Morena.
Cuatrocientos treinta consultorios no son un chiste. Son una apuesta contra el hábito nacional de llegar tarde al dolor pequeño hasta que se vuelve catástrofe. Si salen, si hay médico, si hay las 60 medicinas del botiquín básico, si la asamblea no se pudre en facciones, entonces el cardiólogo estatal y la internista nacional habrán hecho algo más que metáfora.
Mientras tanto, el corazón de Tamaulipas sigue latiendo como late siempre esta tierra: irregular, resistente, un poco arrítmico. Sheinbaum le tomó el pulso en Victoria y declaró mejoría. El periodismo, que no opera ni receta, solo puede anotar la fecha, la frase y la cifra. Y esperar a diciembre, que es cuando las promesas médicas dejan de ser discurso y se vuelven fila a las siete de la mañana.
Para un hospital el Estado mexicano tardó más de 10 años y le entregó sin quirófanos, para otro, el del ISSSTE tardó menos pero inicia operaciones siendo una clínica más.
En la intimidad… La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, acompañada por el gobernador Américo Villarreal Anaya, protagonizó un cálido encuentro con la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), en el que el rector, Dámaso Anaya Alvarado, encabezó a estudiantes y docentes de las distintas dependencias académicas, quienes mostraron su entusiasmo y respaldo a la mandataria federal.
El momento de mayor distinción para la institución ocurrió al concluir el protocolo oficial, cuando la Dra. Claudia Sheinbaum regresó, de manera exclusiva al estrado para expresar un reconocimiento directo a la comunidad universitaria:
“Quiero darles un saludo especial a todos los estudiantes de la Universidad Autónoma de Tamaulipas que siempre me reciben con mucho cariño, felicidades también a los maestros y las maestras. Gracias”.
En este marco de cercanía institucional y hacia el cierre de la visita, el rector sostuvo un cordial saludo con la titular del Ejecutivo Federal, en el que refrendó el compromiso de la UAT de continuar fortaleciendo la calidad académica, la innovación educativa y la vinculación con los grandes proyectos nacionales en beneficio de la sociedad tamaulipeca.
Es de destacar que, desde su arribo a las afueras del recinto, las y los universitarios se hicieron presentes para darle la bienvenida a la capital tamaulipeca, mismos con quienes, tras emitir su mensaje al término del evento, la mandataria nacional convivió de cerca y se tomó fotografías con alumnas, alumnos y profesores de la UAT.
Este emotivo encuentro reafirma el profundo vínculo de respeto y colaboración entre el Gobierno de México y la Universidad Autónoma de Tamaulipas, destacando el entusiasmo y la participación de una comunidad universitaria consolidada como pilar fundamental en la transformación educativa y social del país.
davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608
laura Cruz
18 mayo, 2015 at 13:31
pues que gran premio de la justicia., hospitalazado en el Angeles, porque no lo mandan al regional?, nombre quien les cree esta «justicia» vendida, lo mismo que al Perez Inguanzo, ha, pero no fueramos algunos ciudadanos comunes y corrientes porque ya enfermos o no estuvieramos en el penal sin tocar barandas., una muestra mas de la corrupcion en todo su esplendor en Tamaulipas