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Opinión

Un hombre con visión

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Una de las zonas industriales más atractivas para la inversión extranjera en México es el Bajío, donde el estado de Guanajuato encabeza junto a Querétaro, la lista de entidades de mayor estímulo para la expansión de todo tipo de proyectos.

La industria automotriz y aeroespacial van a la delantera, pero gran parte de su materia, prima ingresa a México por su puerta más grande al mundo entero, me refiero al Puerto de Altamira, en el estado de Tamaulipas.

Por eso la necesidad de construir nuevas rutas que eficienten los tiempos de traslado y logística. Ese es el objetivo y la misión de la nueva súper carretera Bajío-TAM, cuyo inicio de construcción, se llevó a cabo este 14 de septiembre a la altura del ejido El Riachuelo, dentro del municipio de Gómez Farías, allí pegadito a Ciudad Mante, en los dominios del secretario General de Gobierno César Augusto Verástegui Ostos, hermano de Vicente, diputado federal reelecto.

Esta carretera, conectará al centro del país y región del Bajío con el sur de Tamaulipas, específicamente el área económica de la entidad conocida como Zona Metropolitana de Tampico, donde Chucho Nader figura como el mejor alcalde panista de Tamaulipas y uno de los mejores evaluados a nivel nacional.

Aunque deben tener muy presente los grillos blanquiazules que ser nacido en uno u otro municipio no da la candidatura, lo que ya deberían haber hecho es un pronunciamiento claro; pues con el distanciamiento que se cargan y las intrigas al interior, los mandados les van a hacer a Morena sea cual sea la persona que les pongan, si no se definen a la brevedad.

Llamó la atención como el gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, que dice tener de deuda cero y finanzas sanas, no se anduvo con rodeos y se dirigió con diplomacia, respeto y reconocimiento a Francisco Javier García Cabeza de Vaca; Diego Sinhue, es el jefe del ejecutivo de la entidad probablemente más conservadora, provida y tradicional en la política mexicana. Rodríguez Vallejo vino desde el corazón del conservadurismo panista hasta el Golfo de México para respaldar a su homólogo tamaulipeco.

«Vienen cosas buenas para Tamaulipas. Te felicito gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, porque esto es tener visión. Siempre he dicho que tu visión está habilitada por lo que conoces, si tú sólo conoces tu municipio y tu estado, tu visión está limitada, pero si tú conoces tu país tienes una visión más amplia y si conoces el mundo tendrás una mejor visión, y creo que tú eres un hombre con visión, que has logrado ver en este proyecto la posibilidad de acercar el Golfo de México con el Bajío, mi reconocimiento y mis felicitaciones», y allí fue justo donde sangraron las rodillas de Diego.

Entrados ya en el tecnicismo, reducirá hasta cuatro horas la distancia de la costa de Tamaulipas al centro del Bajío; consta de una inversión privada de 7 mil millones de pesos por parte de Grupo Hycsa, con la obligación de incrementar la conectividad mediante una vía alterna de altas especificaciones tipo A2 que comunicará las ciudades tamaulipecas de Tampico, Madero y Altamira con la región centro occidente del país; también ofrecerá un sistema vial de jurisdicción estatal de 107 kilómetros de longitud; eso sin mencionar que la carretera Bajío-TAM está proyectada a convertirse en una de las principales vías utilizadas por el turismo y sector comercial.

En la intimidad… Hasta allá fue a parar Jorge Rivera, gerente general de la COMAPA Zona Conurbada, con la estrecha amistad que tiene con el senador Ismael, aunado a ello el lugarcito que se ganó en el corazón de Francisco (gobernador), y lo bien que se ha entendido en lo laboral con Cecilia del Alto; sabrá Dios quién lo invitó, eso sí, ¡ya suéltenlo!, déjenlo en el escritorio, porque mientras más aparece en la foto, más  envidias genera y el horno panista no está para bollos, ni para tirarse unos a otros.

davidcastelanost@hotmail.com
@dect1608

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¿Ocurrencias o de realidades?

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Qué fácil es perderse en la pirotecnia de la grilla barata, esa que tanto le gusta al sistema para distraer el ojo ciudadano. Mientras en la zona metropolitana de Tampico, la alcaldesa Mónica Zacil Villarreal Anaya tiene que estirar la liga del debate turístico y empresarial frente a un grupúsculo de pseudoambientalistas —esos que descubren el amor por la naturaleza sólo cuando hay presupuesto o reflectores de por medio—, en la acera de enfrente, Erasmo González Robledo implora al cielo que cierren las llaves de la lluvia. Sí, el edil clama por un cese al agua para no ahogar su ambicioso proyecto de obra pública, demostrando que la planeación urbana en estos tiempos a veces depende más de la fe meteorológica que de la ingeniería, eso si, trae más de 200 millones de pesos para celebrar sus logros en este rubro del puro 2026.

Y si de la frontera sur viajamos al norte tamaulipeco; los tejedores de intrigas andan desatados. Intentan sembrar la discordia, amarrar navajas y armar un ring mediático entre Carmen Lilia Canturosas Villarreal y Ninfa Cantú Deándar. Pero se toparon con pared.

Con la firmeza que la caracteriza, y sin un ápice de temor, la secretaria dejó las cosas claras, pulcras y contundentes: ella y su familia nuclear aprecian, respetan y avalan el empeño, ahínco y entrega que los Canturosas le meten a su tierra. Al que quería ver sangre, le dieron una lección de madurez política.

Así, mientras Tamaulipas comienza a desbordarse en pasiones, celos y berrinches climáticos, en el piso más alto de la política social no se hace caso a los chismes de lavadero. Las baterías están puestas en lo que verdaderamente importa: el tejido social.

La doctora María de Villarreal, presidenta del DIF Tamaulipas, demostró una vez más que el verdadero poder radica en servir y no en el ruido. Sin hacer caso a rumores, el DIF Estatal acaba de asestar un golpe de autoridad humanista al entregar 1 millón 200 mil pesos en apoyos económicos y reconocimientos a seis organizaciones de la sociedad civil, ganadoras de la convocatoria Lazos del Bienestar 2026.

Esto no es discurso hueco de campaña; son datos duros. La directora general del organismo, Patricia Lara Ayala, lo puso sobre la mesa con claridad: bajo el liderazgo del gobernador, el doctor Américo Villarreal Anaya, el ser humano vuelve a estar en el centro de la política pública. Este programa no es una ocurrencia de escritorio; ya ha beneficiado a 247 mil personas mediante un acompañamiento real en 12 polígonos de 10 municipios tamaulipecos.

Cuando el gobierno y la sociedad civil caminan juntos, las costuras del estado se fortalecen. Las seis asociaciones que hoy reciben 200 mil pesos cada una no van a simular; van a transformar vidas:El Asilo de Nuestra Señora de Lourdes, Cáritas de Tampico y la Posada del Peregrino en la zona sur.

Nuestra Casita en Altamira.

Un Espacio Digno para Aprender y el proyecto de Fortalecimiento de Espacios Dignos en Matamoros.

En la intimidad..: Al final del día, la grilla puede nacer en Altamira, pero, se extingue y las obras quedan. Mientras los sospechosos de siempre siguen buscando la fractura y el aplauso fácil, la justicia social en Tamaulipas se construye con billetazo limpio a las causas nobles y con las manos limpias de quienes sí trabajan por la comunidad.

La invitación del DIF está abierta para las asociaciones que quieran sumarse. A los demás… que sigan amarrando navajas, que el presupuesto del bienestar ya tiene rumbo claro.

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La tropa del… Nuevo Laredo

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“Todo, todo es diferente: todo, todo es diferente”, decia Juan Gabriel. La frontera tamaulipeca siempre ha tenido la peculiaridad de vivir en un ecosistema de realidades paralelas. Mientras de un lado del río Bravo el eco de las agencias de seguridad estadounidenses retumba como granadazo, acá en territorio mexicano el verbo gringo hace lo que el viento a Juárez.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos asestó un golpe sobre la mesa al imponer sanciones financieras a cuatro personas y 11 empresas presuntamente vinculadas al Cártel del Noreste. Para Washington, el CDN es un grupo terrorista extranjero con un fuerte y peligroso arraigo en Nuevo Laredo, Tamaulipas ¿neta?

Ante el estruendo del bombazo acusatorio qué lástima como esquirla al sector empresarial, el Gobierno de Tamaulipas reaccionó con el predecible “operativo del pronunciamiento”, pero, marcó una sana distancia, desvinculándose de cualquier negociación con las firmas señaladas. Sin embargo, la autoridad estatal no logró desmarcar a los neolaredenses, y mucho menos a sus representantes populares, del supuesto e histórico arraigo que el grupo criminal mantiene en la región.

El silencio en esa delgada línea a veces la convierte en una filosa e infalible guillotina en pleno proceso electoral 2026-2027.

Pero aún así, mientras el Departamento del Tesoro dibuja un mapa de vínculos financieros y redes criminales, el eje del poder transformador en Nuevo Laredo: la agenda pública, las sonrisas y los abrazos deben continuar al ritmo que marca el gobernador, por eso, Américo Villarreal Anaya y el rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Dámaso Anaya Alvarado, encabezaron una comitiva de alta diplomacia institucional en la Facultad de Comercio, Administración y Ciencias Sociales.

Ahí, se inauguró una plazoleta y se develó la escultura “La huella de COVECO. Un legado para las nuevas generaciones”. En ese auditorio, ante más de 3,000 estudiantes que buscan abrirse paso en una de las fronteras más complejas del mundo, el mandatario estatal habló de los cuatro pilares de la formación moderna: acceso a la información, investigación, acción social y, paradójicamente, el escrutinio para identificar datos veraces.

El rector encomió la alianza estratégica con el Ejecutivo y aplaudió el respaldo empresarial a través de la Fundación UAT, presidida por Eduardo Garza Robles —donante de la obra artística que fusiona al coyote, el venado y el correcaminos—. «Audacia, sensibilidad y determinación», fueron las cualidades universitarias que se ensalzaron bajo el sol neolaredense.

La paradoja es brutal. Por un lado, la UAT y el Gobierno del Estado intentan sembrar un «ancla de identidad, pertenencia y vocación de servicio» para rescatar el tejido social de una juventud que exige oportunidades. Por el otro, el aparato financiero de la superpotencia vecina nos recuerda que las estructuras delictivas siguen operando e infiltrándose en las venas económicas de la misma ciudad.

Fortalecer la identidad universitaria con obras de vanguardia es un paso trascendental y necesario; negar la importancia de la educación sería un error. Pero el verdadero reto para el gobernador Villarreal Anaya y para las autoridades locales no está en el corte del listón de unas oficinas de vinculación, sino en garantizar que esos 3,000 estudiantes de Comercio no terminen atrapados entre las trampas que lanza el dinero malo y la ley  del plomo.

En la intimidad… La rehabilitación del parque Valladolid, en la colonia Insurgentes, abre una oportunidad para mirar más allá de la inauguración encabezada por Mónica Villarreal Anaya. El Ayuntamiento reporta 51 parques intervenidos de un total de 117 registrados en Tampico. Es decir, la administración ha avanzado en casi la mitad de estos espacios, una cifra que empieza a dibujar una política pública con alcance municipal.

En el Valladolid se rehabilitaron mil 200 metros cuadrados, se repararon accesos, instalaron bancas y mesas de picnic, colocaron juegos infantiles y recuperaron áreas verdes. Son acciones concretas, necesarias, aunque su verdadero será cuando las familias verdaderamente le den vida a ese  lugar, los niños lo hagan suyo y la comunidad encuentre motivos para cuidarlo.

La recuperación de parques también tiene una dimensión social. No resuelve por sí solo los problemas de seguridad ni recompone automáticamente el tejido comunitario, pero ofrece condiciones para que la convivencia vuelva a ocurrir.

El reto para Mónica Villarreal consiste ahora en sostener lo rehabilitado. Pintar, instalar juegos y recuperar jardines es apenas una parte del trabajo. La otra, menos vistosa y más exigente, es garantizar mantenimiento, iluminación, limpieza y vigilancia, sin permitir que los espacios recién recuperados regresen al deterioro por falta de atención.

Cincuenta y un parques representan un avance; los 66 restantes, una tarea pendiente. La diferencia entre una obra de gobierno y una transformación duradera estará en la continuidad.

Al final, el éxito del parque Valladolid no dependerá de cuántas autoridades acudieron a su reinauguración, sino de cuántas familias regresen mañana. Y pasado mañana. Ahí, lejos del discurso oficial, comenzará la verdadera evaluación.

davidcastellanost@hotmail.com

@dect1608

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¿De veras estamos como Dinamarca?

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Por.- Alberto Dávila / #Opinión

En México, la salud pública se ha convertido en una de las grandes contradicciones del discurso político. Mientras desde los escritorios se presume la transformación del sistema sanitario, en los hospitales del IMSS, IMSS-Bienestar, ISSSTE, PEMEX y los centros de salud de todo el país, pacientes y trabajadores enfrentan una realidad que no se resuelve con conferencias ni declaraciones: faltan medicamentos, escasean los insumos y, en demasiadas ocasiones, no existen las condiciones mínimas para brindar una atención digna. La pregunta es inevitable: ¿de veras estamos como Dinamarca o solamente nos quieren vender esa imagen?

El problema no termina en una receta que el paciente debe surtir por su cuenta. También están los médicos, enfermeras, camilleros y demás trabajadores que, ante la falta de herramientas, materiales y equipo básico, terminan poniendo dinero de su bolsillo para sacar adelante sus jornadas. Es decir, el Estado no garantiza plenamente los recursos para trabajar, pero el personal de salud hace lo posible por no dejar desprotegida a la población. Eso no es eficiencia administrativa; es trasladar las deficiencias institucionales a quienes menos deberían cargar con ellas.

En el IMSS y el ISSSTE, instituciones que durante décadas han sido fundamentales para millones de familias, las quejas por la atención y el abasto siguen golpeando la confianza de los derechohabientes. En IMSS-Bienestar, el reto de ofrecer servicios a quienes no cuentan con seguridad social exige presupuesto suficiente, organización y capacidad operativa. Y en PEMEX, donde la atención médica forma parte de las prestaciones de sus trabajadores y sus familias, también existe una enorme responsabilidad institucional. Cambiar nombres, estructuras o logotipos no sirve de mucho si el paciente sigue saliendo con una receta sin surtir.

Aquí es donde la discusión deja de ser administrativa y se vuelve política. Porque cada medicamento que no llega, cada insumo que falta y cada equipo que no funciona obliga a preguntar quién planeó, quién compró, quién distribuyó y quién supervisó. No basta con culpar al pasado ni con señalar a los gobiernos anteriores como explicación permanente. Quien gobierna tiene la obligación de responder por el presente. Y si los recursos públicos son limitados, corresponde explicar con claridad cómo se utilizan, dónde están las prioridades y por qué las necesidades más elementales siguen sin resolverse.

Lo más grave es que el costo de estas fallas no se mide únicamente en presupuestos o estadísticas, sino en la angustia de una madre que busca un medicamento para su hijo, en el paciente que debe comprar material que esperaba encontrar en el hospital y en el trabajador que enfrenta una jornada complicada sin contar con todo lo necesario. La salud no puede depender de la capacidad económica de cada familia ni de la buena voluntad de quienes trabajan en los hospitales. Tampoco puede sostenerse indefinidamente a costa del sacrificio personal del personal sanitario. La vocación ayuda, pero no sustituye al presupuesto, la planeación ni la responsabilidad pública.

Por eso, ¿de veras estamos como Dinamarca? La pregunta ya no es una provocación, sino una exigencia de resultados. Un sistema de salud digno no se construye con propaganda ni con promesas, sino con medicamentos disponibles, instalaciones funcionales, personal suficiente, salarios justos y trabajadores que no tengan que comprar de su bolsillo las herramientas para cumplir con su deber. Si el discurso oficial habla de transformación, que la transformación se note en las farmacias hospitalarias, en los consultorios y en las salas de urgencias. Porque cuando la enfermedad llega, al ciudadano no le sirven los discursos: necesita atención, necesita medicamentos y necesita respuestas. Y de eso, hasta ahora, es de lo que más se exige cuentas.

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Ninfa y el apéndice digital del elefante

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Hace algunos años… muchas noches y lunas atrás, en que en las tierras tamaulipecas se celebraban rituales para despertar la fuerza de sus talleres, el subsuelo y sus construcciones. Pero, en medio de esa búsqueda, de la tribu cuatroteísta Ninfa, una hechicera diplomada en los saberes de la economía, decidió sacar su robusto libro de conjuros y encendió su caldero mágico para mezclar  proporciones exactas de certeza jurídica con  infraestructura duradera y las garantías de seguridad que el mago Américo había trazado en el mapa del reino.

La hechicera Ninfa Cantú Deándar, con el nivel del agua preciso, la presión idónea y palabras exactas, vertió la pócima de los catalizadores del dinamismo al caldero mágico: la minería petrolera, la manufactura y la edificación. Al decir el último encantamiento, el indicador del INEGI emitió un destello brillante que marcó su comparación anual y en junio de 2026: observó un crecimiento del 15.7 por ciento. La pócima de Ninfa había funcionado y la entidad se elevó de golpe al primer lugar nacional de la actividad industrial, dejando atónitos a reinos vecinos que apenas atinaban a observar el fenómeno. Y todo por culpa de Ninfa.

La noticia corrió como un eco de El Mante entre los pasillos del poder. La magnitud del hechizo fue tal que ahora quieren que Ninfa haga su magia en el apéndice digital del elefante tamaulipeco.

En la intimidad…  Como parte de las acciones de responsabilidad social y solidaridad con causas humanitarias, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) realizó una jornada de recolección de tapitas de plástico en el marco de Octubre Mes Rosa.

La campaña denominada «Recolecta», del programa Familia UAT, que preside la Lic. Isolda Rendón de Anaya, es organizada en coordinación con el Instituto de la Mujer Universitaria, para contribuir a la lucha contra el cáncer.

El evento registró una destacada participación de estudiantes, docentes, directivos y personal administrativo de las distintas dependencias de esta casa de estudios, quienes acudieron al camellón central del Campus Victoria, en un horario de 9:00 a 13:00 horas, para entregar sus respectivos donativos.

Entre el material recibido destacaron tapas de bebidas como refrescos, jugos, agua y leche; de productos para el hogar como detergentes, suavizantes y cloro; de higiene personal como champú, cremas, desodorantes y pasta dental; así como de garrafones, bolígrafos y medicamentos.

Bajo el lema de que una tapita puede parecer pequeña, pero juntas hacen una gran diferencia, las autoridades organizadoras agradecieron a todas las personas que reunieron sus materiales y se sumaron a esta causa.

Todo lo recaudado durante esta jornada se entregará formalmente a la asociación “Un Cachito de Luz”, reafirmando el compromiso social de la máxima casa de estudios del estado en apoyo a los que más lo necesitan.

davidcastellanost@hotmail.com

@dect1608

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